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Casi 4.400 viviendas y 13.000 vecinos para el nuevo barrio de Monte Mero en A Coruña

El 80% de los pisos serán de protección oficial y de esas 3.500 viviendas, 700 serán construidas por la Xunta. El restante 20% del total será de precio libre, tanto en vivienda colectiva como unifamiliar. La Consellería prevé que las obras de urbanización y edificación arranquen de forma simultánea en 2028

Recreación virtual de la urbanización de viviendas en Monte Mero, con la avenida Alfonso Molina a su derecha y el colegio de Maristas junto al nuevo barrio.

Recreación virtual de la urbanización de viviendas en Monte Mero, con la avenida Alfonso Molina a su derecha y el colegio de Maristas junto al nuevo barrio. / LCO

A Coruña

La Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas prevé que la urbanización en el futuro barrio de Monte Mero, en el que proyecta la construcción de 4.397 viviendas, arranque durante 2028, dure dos años y pueda compaginarse con la construcción de los inmuebles residenciales. Una vez concluida la urbanización, la Xunta prevé un plazo máximo de diez años para completar todas las edificaciones.

La Consellería estima que en el nuevo barrio residirán unos 13.000 habitantes y cifra la vivienda de protección oficial en 3.521 pisos sobre un total de 4.397, el 80% del total. De esas viviendas protegidas, el 20% será edificado por la Xunta de Galicia, aproximadamente 704 de 3.521 pisos. El resto se ofrecerá a cooperativas o promotores en concurso público, indicó ayer la conselleira María Martínez Allegue.

El 20% restante de la nueva construcción será de precio libre, tanto en edificios colectivos como unifamiliares, para facilitar la "cohesión social" que exige la Lei do Solo, recoge el proyecto, sometido desde este miércoles a exposición pública durante quince días para la presentación de alegaciones. Los edificios tendrán ocho o trece alturas.

La previsión de vivienda en Monte Mero recogida en el documento sometido a tramitación ambiental en julio de 2025 fijaba en 3.254 los pisos protegidos. Después de que el Concello solicitara más viviendas de protección, la cifra ha aumentado en 267 viviendas. El número de zonas destinadas a vivienda colectiva aumenta en el nuevo proyecto, en el que se destinan 30 zonas en lugar de las 26 del pasado julio de 2025. Del mismo modo, las áreas destinadas a vivienda unifamiliar se duplican en el nuevo documento al pasar de 4 a 8.

El coste del proyecto, sin contar la construcción de los edificios, alcanza los 66,29 millones de euros la actuación. Sobre eso, la expropiación de suelo, bienes y derechos roza los 16 millones de euros y las obras de urbanización suponen 37 millones. El refuerzo de los sistemas y las nuevas conexiones suman 8,7 millones. Los honorarios técnicos y de gestión se llevan los 4,3 millones restantes.

Maquetas, recreaciones virtuales, dibujos y planos del proyecto de urbanización de viviendas que la Xunta de Galicia promueve en Monte Mero, en A Coruña

Recreación virtual con vista desde la Ciudad de las TICs del proyecto de urbanización en Monte Mero. / LCO

Un barrio que no sea isla

El estudio Fernández Carballada se ha encargado de la redacción del documento de carácter urbanístico. La directora del equipo redactor, Beatriz Aneiros, explicó en rueda de prensa que se trata de una zona que, actualmente, tiene "poca densidad edificatoria, menos de una vivienda por hectárea", aunque "delicada en el carácter ambiental y zona de influencia de costas". Para Aneiros, la topografía del terreno es compleja y el proyecto presentado intenta que "que el barrio no sea una isla".

"La potencia de nuestro urbanismo es la diversidad y singularidad de los cascos urbanos. Por eso proponemos elementos arquitectónicos diversos y no una ciudad estandarizada. Queremos que se generen recorridos. Unos de los cuidados que hemos tenido es la protección contra el viento, muy importante en A Coruña, y soleamiento del bloque norte, que queda penalizado. Pensamos en viviendas pasables con doble orientación a Norte y Sur. La inclinación en planta con esos ángulos girados permiten generar a su vez zonas verdes", analiza Aneiros.

En la edificación se prevé un "área de menos intensidad" desligada del ámbito de Monte Mero y orientada a la ría. En esa zona, la máxima altura sería de una planta "para no servir como una pantalla a las vistas del entorno y aprovechar la potencialidad de elementos que valoricen la promoción". El nuevo barrio contará con un punto de entrada en Pedralonga y otro nodo interno en forma de rotonda. "Ese punto será clave para la dispersión del tráfico a las calles circundantes de desplazamiento habitual", explicó Aneiros.

"Lo que vemos es que hay una centralidad en dos puntos, las dos rotondas interiores, que la vamos a aprovechar también a nivel de ordenación. Estos dos puntos queremos potenciarlos y ubicar las edificaciones de mayor altura, pequeñas como torres de trece plantas. Queríamos una ordenación que fuera muy dinámica y que tuviera en cuenta la posición dentro de la topografía", detalla la arquitecta urbanista.

En las edificaciones organizadas de forma lineal, como las orientadas hacia la Ciudad de las TICs, el estudio Fernández Carballada ha diseñado pasos inferiores para que haya cruces transversales. Esto permite tanto la visibilidad a través de estos "pasillos paisajísticos" como la comunicación peatonal con la ciudad de la TICs.

La regla del 3-30-300

El otro punto de acceso con mayor carga de tráfico provendrá de la avenida de Alfonso Molina. Para evitar las molestias del tráfico, el estudio Fernández Carballada proyecta un muro aislante para el sonido con nuevos árboles y dos edificios "de uso terciario", destinados a servicios, actividades comerciales, administrativas o turísticas. "En la ordenación hay alturas diversas. El objetivo es levantar edificios que funcionen como una referencia geográfica a simple vista", explicó Aneiros. Esos bloques se construirán en las inmediaciones de las rotondas. En altura, las edificaciones previstas irán desde las dos plantas con bajo a las doce plantas con bajo.

Recreación virtuales del proyecto de urbanización de viviendas que la Xunta de Galicia promueve en Monte Mero, en A Coruña.

Recreación virtual de uno de los salones urbanos y el entorno verde en el proyecto de viviendas en Monte Mero. / LCO

El proyecto propone la creación de una superilla, una unidad urbana de gran tamaño compuesta por varias manzanas residenciales y en la que se priorizan al peatón y al transporte sostenible. El objetivo es reducir el tráfico y la superficie urbanizada, así como proteger la calidad ambiental y la calidad del aire. El parque de Monte Mero contará casi con 7 hectáreas de espacio. "Entre los urbanistas, hay una regla del 3-30-300. Queremos ver desde nuestra casa tres árboles, queremos que el 30% del barrio que tenga cobertura vegetal y queremos que a 300 metros tengamos un gran parque de más de una hectárea. Aquí lo vamos a cumplir sobradamente", señala la directora de redacción.

El estudio Fernández Carballada prioriza los salones urbanos, zonas verdes entre edificios. "Son criterios del norte de Europa y exponen que el espacio urbano actúe como el segundo salón de casa. La idea es presentar recorridos agradables para peatones. Queremos lugares en donde se puedan poner pequeños equipamientos para utilizar, tanto para estar protegido de del viento como para darte un paseo tranquilamente o zonas de estar. Es la idea fundamental que nos ha llevado a repartirlas de forma orgánicamente, en vez de ir a modelos donde se agrupen parques", resolvió la directora del equipo de redacción sobre las zonas verdes, que supondrán el 42% del espacio del plan.

En la presentación del barrio se habla de una red de espacios libres expandiéndose hacia áreas urbanas cercanos, especialmente hacia Xuxán y la Ciudad de las TIC. El espacio central del barrio se convierte en una gran plaza en el que confluyen los principales recorridos peatonales. A excepción del parque de Monte Mero, el 50% de las zonas verdes restantes poseen condición de jardín y, en menor cantidad, se incluyen áreas de juego y paseos peatonales.

Nuevos servicios necesarios

El proyecto prevé varias zonas con equipamientos para mantener los servicios existentes y dotar a las zonas adyacentes, como el colegio de los Maristas y el recinto de la ciudad de las TICs. En Pedralonga se mantendrá una edificación por su interés ambiental y variedad de especies vegetales. Según se explica en el texto, "el uso previsto para todos los equipamientos será el de dotación múltiple, excepto uno, que será sanitario-asistencial". Esto significa que la gran mayoría de equipamientos no poseen un uso asignado todavía.

Actualmente existen depósitos de abastecimiento de agua en la ladera del Monte Mero. Esa infraestructura se mantendrá en el nuevo barrio y el proyecto dispone de una parcela específica para ello. El área integrará un nuevo depósito de agua dentro del sistema de espacios libres y zonas verdes. Dentro de la organización interior, el estudio de arquitectura reconoce como condicionante el colegio de los Maristas, al parte norte del barrio. "Este punto teníamos que considerarlo también a nivel de movilidad y dar una conectividad, un servicio a todas estas edificaciones que ubicábamos al borde del colegio", explica Aneiros.

"Queremos vida, queremos usos terciarios. Estamos metiendo un 5% de superficie terciaria porque no queremos ciudades dormitorio. Esto es un barrio y necesita actividad comercial. Los estamos implantando en toda la edificación. Estamos generando también dos edificaciones para un pequeño polo terciario no muy grande. Nuestro objetivo es integrarlo perfectamente dentro de la ciudad. Tenemos una pequeña afección del camino inglés, que pasa por la zona más pegada hacia la costa. Estamos dentro de territorio histórico, eso conlleva una serie de exigencias", indica la arquitecta.

A pesar de las 1.074 nuevas plazas de aparcamiento que se incluyen el nuevo barrio de Monte Mero, el uso de coche se reserva a los viarios principales. Sobre el total, 27 de las plazas serán adaptadas para persona con movilidad reducida. "A las viviendas les dejamos la superficie necesaria para su propia funcionalidad, como su parking, pero el 76% del suelo que se ordena en este ámbito será de uso público. Las zonas de aparcamiento público también son importantes. Se generan unas zonas territoriales bastante grandes donde no se introduce el coche. Los vehículos se sirven del viario solamente para la entrada en el garaje y como portal de emergencias y funcionalidad", señaló Aneiros sobre la preparación del barrio para el transporte personal.

Siguientes pasos

"Estamos xa solicitando os informes sectoriais, que son preceptivos. Contamos telo aprobado definitivamente este mesmo ano 2026 para poder licitar a urbanización o vindeiro ano 2027. Queremos que no ano 2028 poida simultanearse a urbanización e a edificación. Unha vez reparcelado o ámbito, dende a Xunta de Galicia concursaremos esas parcelas para que promotores e cooperativistas constrúan vivenda, a meirande parte delas vivenda protexida", aseguró Martínez Allegue.

"Estamos hablando de un sector pendiente desde el Plan General aprobado en el 2013. Pero este ámbito urbano, en concreto, ya viene del año 1998. Estaba el sector 8, que se llama Monte Mero. Es un desarrollo que lleva encima de la mesa casi 30 años y que nadie había abordado. Esa reconversión que estamos acometiendo nosotros ahora", argumentó Aneiros ante el proyecto.

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