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Tribunales

El Gobierno central mantiene paralizada la recuperación de una plaza de juez en A Coruña

Justicia anunció que el paso a Violencia de Género del titular del desaparecido Juzgado de Instrucción número 8 sería compensado con la designación de un nuevo magistrado, pero no hay fecha para efectuarla

Interior del edificio de los juzgados de A Coruña.

Interior del edificio de los juzgados de A Coruña. / VICTOR ECHAVE

A Coruña

La creación de una nueva plaza de juez de instrucción en A Coruña, tras el paso a principios de este año del titular del antiguo Juzgado número 8 a la especialidad de Violencia de Género, se mantiene paralizada por el Gobierno central, que el pasado enero anunció la puesta en marcha de 500 nuevas plazas en toda España, de las que 19 corresponderían a Galicia y, de ellas, dos a la provincia de A Coruña. El paso de ese juez a Violencia de Género estuvo motivado por la necesidad de reforzar ese campo de actuación judicial, en el que hasta ese momento solo había un juzgado.

Desde que se hizo pública en enero la iniciativa de crear las 500 plazas de jueces no ha vuelto a haber novedades sobre ella. Este periódico solicitó información al Ministerio de Justicia acerca de cuándo se materializará esta actuación, aunque no recibió respuesta. “Nosotros tampoco lo sabemos”, manifiesta sobre la creación de la plaza Thais Calviño, portavoz de UGT en el sector de Justicia en A Coruña. Las consultas efectuadas por el sindicato le llevan a calcular que esa decisión está lejos de tomarse pronto porque no hay un plazo establecido para hacerlo.

La creación de una nueva plaza de juez de Violencia de Género en A Coruña no suscitó ningún debate, aunque sí el que la medida se adoptase a costa de reducir el número de los jueces para el resto de casos, una decisión que también se tomó en Vigo, donde provocó un movimiento de rechazo similar al de A Coruña. Sindicatos del sector de la Justicia, partidos políticos y profesionales jurídicos de A Coruña expresaron su protesta por esta decisión cuando fue anunciada en junio de 2025, hasta el punto de que el decano del Colegio de Abogados, Augusto Pérez-Cepeda, la calificó de “barbaridad” ante lo que presumía que supondría para el trabajo de los jueces.

"Queremos que haya un juzgado de violencia de género más, obviamente, pero no a costa de suprimir uno de instrucción", se lamentó entonces el decano de los letrados coruñeses, quien añadió: "Si hubiera mucho más dinero en la Justicia, a lo mejor no tendrían que poner el listón de la carga de trabajo tan alto".

Concentración

Los propios ocho jueces de A Coruña y personal adscrito a ellos se concentraron a principios de julio ante la sede de los juzgados para expresar su protesta y manifestaron mediante un comunicado que el paso de uno de ellos a Violencia de Género suponía "Desoír los argumentos remitidos al Consejo General del Poder Judicial por parte de la Junta de Jueces del Partido Judicial de A Coruña respecto a la carga de trabajo que soportan los juzgados de Instrucción", ya que consideraban que este cambio traería consigo un “perjuicio”.

La alcaldesa, Inés Rey, que además desarrolló su carrera profesional como letrada, salió al paso de las críticas asegurando que el ministro de Justicia, Félix Bolaños, le informó que el Gobierno crearía de inmediato una nueva plaza de juez en A Coruña para cubrir el hueco creado por el paso del responsable de Instrucción número 8 a Violencia de Género.

Rey explicó además que desde el momento en que se supo que se perdería una plaza judicial, llevó a cabo "gestiones absolutamente discretas, rigurosas y formales" con Bolaños, de las que no dio cuenta pese a las críticas que recibía por no reclamar el mantenimiento del octavo juez. Pero cuando el sindicato CSIF, con el que había conversado sobre este asunto, dio a conocer la existencia de esos contactos con el ministro, la alcaldesa finalmente admitió que se habían producido.

Sobre el impacto que ha tenido el paso del juez del antiguo Instrucción número 8 a Violencia de Género en cuanto a la tramitación de causas, Thais Calviño considera que por el momento no ha empeorado la situación de los tribunales, en los que la gestión acumula notables retrasos. “No tenemos esa impresión”, afirma la representante sindical, quien detalla que desde que el titular del juzgado cambio de especialidad, ha dejado de admitir nuevos casos de su antigua materia, pero continúa la tramitación de los que tenía pendientes para intentar cerrarlos.

“Lo que falta es el juez, pero el personal permanece, ya que los grupos de trabajo siguen funcionando como si hubiese ocho juzgados”, explica Calviño, quien señala que uno de los inconvenientes es que ahora solo hay siete jueces para realizar las guardias, al haber pasado el octavo a Violencia de Género.

Tribunales de Instancia

La dirigente sindical aclara además que la creación de la segunda plaza de Violencia de Género en A Coruña coincidió con la transformación del sistema judicial español que ha supuesto la aparición de los Tribunales de Instancia, en los que se integran los ahora desaparecidos juzgados de Instrucción. Sus antiguos titulares forman parte ya del Tribunal de Instancia del partido judicial de A Coruña, que cuenta con secciones especializadas y, cada una de ellas, con plazas de jueces asignadas.

Este nuevo modelo implica además un considerable ahorro para las arcas públicas, ya que a partir de ahora se podrá crear una plaza de juez sin necesidad de que vaya acompañada del personal que anteriormente formaba su equipo en el Juzgado de Instrucción. Justicia calcula que, frente al medio millón de euros que suponía crear un juzgado, la puesta en marcha de una plaza de juez solo costará 100.000 euros, por lo que las 500 que se pretende instaurar este año implicarán una inversión de 55,7 millones, en lugar de los 260 que implicaría que fuesen juzgados de instrucción.

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