Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Medio siglo entre pupitres, tizas y murales en A Coruña: "El Alborada me ha hecho muy feliz"

El CEIP Alborada de A Coruña celebra su 50 aniversario con una semana de puertas abiertas y un mural que simboliza el reencuentro de generaciones de alumnos y maestros

Loli Ruiz, profesora en CEIP Alborada, con el mural del 50 aniversario del centro

Loli Ruiz, profesora en CEIP Alborada, con el mural del 50 aniversario del centro / CARLOS PARDELLAS

A Coruña

"50 años es mucho más que un número. Son todas las experiencias y aprendizajes que se han acumulado en el centro". La frase de Loli Ruiz, profesora del centro desde hace más de 20 años, resume el momento actual que vive el CEIP Alborada, que celebra su medio siglo de historia convertido en un reflejo de la evolución de su barrio y de varias generaciones que han pasado por sus aulas.

El aniversario marca un punto de encuentro entre pasado, presente y futuro. En el centro conviven historias que lo explican todo: profesoras que un día fueron alumnas y que hoy enseñan en las mismas clases, antiguos estudiantes que regresan ahora para recordar y un alumnado actual que empieza a construir su propio camino.

La semana de celebración

Para conmemorar estos 50 años, el colegio ha preparado una programación especial que se concentrará tras en una semana. "Queremos que sea un momento para recordar cómo era el colegio y compartir esa historia con toda la comunidad", explica la directora, María Iglesias. Durante la semana del 20 de abril, el centro abrirá sus puertas a antiguos alumnos, docentes jubilados y vecinos del barrio, que podrán volver a recorrer los pasillos y contar cómo fue el Alborada en otras épocas.

La radio escolar será uno de los ejes de la celebración, con programas en los que participarán personas vinculadas al centro a lo largo de su historia. También habrá encuentros entre promociones, como la de los primeros en estrenar el centro, antiguos alumnos que se organizaron a través de las redes sociales para volver a reunirse décadas después, además de una jornada de puertas abiertas en el colegio y una comida con quienes han formado parte del colegio en estos años.

El alumnado actual, ya consciente de la fecha especial, también tendrá un papel protagonista. "El periódico escolar de este año estará dedicado casi íntegramente al 50 aniversario", señala Iglesias. A esto se suman actividades culturales y propuestas abiertas al barrio, como actuaciones musicales, en una celebración que busca salir más allá del propio centro.

Nuevo mural del CEIP Alborada por su 50 aniversario

Nuevo mural del CEIP Alborada por su 50 aniversario / CARLOS PARDELLAS

Todo ello tendrá como símbolo un mural conmemorativo, que ya se ha convertido en una de las imágenes del aniversario y en un reflejo visible de estos 50 años. "Es un mural precioso, mira que todo el colegio está bien lleno de murales, pero este es una maravilla", asegura la veterana profesora.

"Un claustro unido"

Más allá de los actos, la fecha invita a mirar atrás. Loli, con 37 años de experiencia docente y más de dos décadas en el Alborada, ha vivido buena parte de esa evolución. "Aquí he sido muy feliz. Podría haberme ido, pero nunca quise cambiarme. El Alborada me ha hecho muy feliz", cuenta. Su trayectoria comenzó en el ámbito rural, en un entorno que recuerda "como una gran familia", y con el tiempo encontró ese mismo vínculo en el colegio de Elviña.

El centro ha cambiado, como también lo ha hecho su alumnado. Nació en 1976 en un barrio en crecimiento. "Las aulas estaban llenas de niños, había muchas clases, se ha pasado por distintas etapas, ahora hay menos natalidad", explica Loli. Hoy, la diversidad es una de sus principales características: "Hay mucha riqueza. El alumnado inmigrante ha vuelto a llenar las aulas y eso enriquece muchísimo al centro".

También la forma de enseñar ha evolucionado. La pandemia marcó un antes y un después. "Fue la etapa más complicada y más triste. No sabéis lo que es un colegio sin niños", recuerda. De aquel momento surgió una transformación que sigue presente. "Nos reinventamos y ahora tenemos aulas virtuales que complementan la enseñanza presencial", añade.

A pesar de los cambios, hay algo que se mantiene. "Siempre ha sido un claustro muy unido y dinámico, que tira hacia adelante con todo", destaca Loli. Una forma de trabajar que ha permitido al centro seguir creciendo con el paso del tiempo.

El 50 aniversario del CEIP Alborada es una forma de reconocer todo lo vivido y de reforzar una identidad que sigue construyéndose cada día. Porque, como resume Loli Ruiz, "el valor del colegio no está solo en los años que cumple, sino en todo lo que ha ocurrido dentro de sus aulas".

Tracking Pixel Contents