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La Policía concluye que el apostante de la Primitiva millonaria estaba delante del lotero cuando se comprobó el boleto

Un agente indica que la máquina de San Agustín revela que se comprobaron varios boletos y que a continuación se vendieron otros con idénticas combinaciones

Expectación en A Coruña el tercer día del juicio por la Primitiva millonaria sin dueño: declaran los policías

Gus de la Paz

Un agente de la Policía Nacional que participó en la investigación de la Primitiva millonaria a partir de 2018, cuando recibieron la primera denuncia, aseguró este miércoles en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de A Coruña que el apostante estaba delante del lotero de San Agustín cuando se comprobó el boleto.

Explicó que el que consideran el legítimo propietario, José Luis Alonso, fallecido en 2014 y cuya familia reclama el premio, compró cuatro boletos en Carrefour de Alfonso Molina, con una apuesta automática que fue la Primitiva millonaria y otras manuales con combinaciones que repetía habitualmente, y el 2 de julio de 2012 los comprobó en San Agustín.

En la administración que regenta Manuel Reija, según la máquina, el lotero comprobó 13 boletos, entre los que se encontraban los cuatro de Carrefour, e incluso pagó uno de ellos con un premio de tres euros. A continuación, el apostante repitió algunas de sus apuestas manuales. "Fueron 21 movimientos en un minuto y pico", relató el policía, quien concluyó que "inequívocamente" el dueño de la Primitiva estaba delante del lotero cuando se comprobó.

Además, poco después, esos boletos --sin el del premio menor-- se vuelven a pasar por la máquina. El lotero, interpretó el agente, "no sabía bien cuál era el premiado y tenía que localizarlo". Todo ello figura en un informe que adelantó LA OPINIÓN en 2021.

La Policía decide analizar entonces las apuestas manuales desde 2011 y las localizan no solo en A Coruña sino en otras ciudades donde Alonso y su mujer iban de viaje. "Las apuestas dejaron de hacerse a finales de 2013", añadió, ya que el apostante falleció en 2014.

La máquina "contradice" al lotero

Otro policía que también formó parte de la investigación, que en aquel entonces era subinspector, detalló que les "llamó la atención" que hubiese registro del mismo grupo de boletos en Carrefour y en San Agustín. Detalló que estudiaron todas las reclamaciones que llegaron a la Policía tras conocerse el hallazgo del boleto, pero todas se rechazaron porque "ninguna coincidía". Solo Alonso utilizaba esas combinaciones e hizo apuestas en diferentes partes de España. Sus huellas, sin embargo, no se encontraron en la Primitiva, pero el policía piensa que esto "no es excluyente". "No tengo ninguna duda" de que sea él, declaró. Informó, además, de que no les fue posible acceder al registro de la delegación comercial de Loterías. «Nunca se no facilitó», indicó.

Este agente expuso que los datos de la máquina "contradicen" la versión del lotero, que había asegurado que se encontró el boleto cuando estaba solo en su despacho. Esto también descarta a la otra familia que reclama el premio, la de Manuel Ferreiro, también fallecido y que decía haber comprobado la Primitiva en un bar de la calle Antonio Noche.

Preguntados sobre si se entorpeció la investigación, uno de los policías dijo que "si en 2012 se hubiera querido buscar —al dueño del boleto—, se hubiera encontrado". "Se podría haber hecho más, aunque es posible que los protocolos de la Selae no les obligasen", insistió.

Esta versión la ha confirmado el que entonces era el jefe de la Policía y dirigió la investigación.

Además, otro agente relató que, cuando recibieron el boleto tras el sorteo, se procedió al análisis de las huellas dactilares. Se encontraron diez pero solo "seis con valor identificativo", aunque ninguna se pudo cotejar. Si hubiese una denuncia, apuntó, quizá, habrían "actuado de otra forma" o habrían hecho "otras gestiones", pero en aquel momento solo tenían que analizar las huellas.

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