Entrevista | Paula Sánchez Investigadora sobre Parkinson en la Universidad Politécnica Federal de Lausana
La investigadora Paula Sánchez, en A Coruña: "La estimulación eléctrica puede ser una solución para algunos pacientes de Parkinson"
La investigadora participa en un proyecto de la Universidad de Lausana financiado por la fundación del actor Michael J. Fox que ha permitido volver a andar a personas afectadas por esta enfermedad

Paula Sánchez, investigadora de la Universidad Politécnica Federal de Lausana. / CARLOS PARDELLAS
Las VII Jornadas de Parkinson, organizadas por la Asociación Parkinson Galicia-Coruña, contarán este viernes con la participación de Paula Sánchez, investigadora en la Universidad Politécnica Federal de Lausana (Suiza), donde colabora en un proyecto financiado por la fundación del actor Michael J. Fox que ha conseguido devolver la movilidad a una persona con una discapacidad del 95% mediante la estimulación eléctrica.
¿Cómo comenzó su participación en este proyecto?
Hice mi máster en la Universidad Politécnica Federal de Lausana y ahí empecé a descubrir lo que hacía el laboratorio en el que trabajo ahora. Estudié ingeniería biomédica y siempre me ha interesado la neurociencia, por lo que contacté con el laboratorio y me presentaron a Eduardo Martín Moro, encargado de la parte de Parkinson, quien me habló sobre este proyecto, que me interesó muchísimo. El laboratorio tenía mucha experiencia en pacientes con lesión medular, pero el Parkinson era una nueva rama que estaban explorando, por lo que había muchas cosas que descubrir en una enfermedad que afecta a mucha gente.
¿Qué tiene de innovadora esta técnica?
Nos centramos sobre todo en los problemas de la marcha de los pacientes con Parkinson, que se tiende a mirar menos. Es una terapia que nunca se había probado en estos pacientes. Nuestro laboratorio trabajaba mucho con la estimulación epidural de la médula espinal en parapléjicos para ayudarles a volver a andar, porque en la médula están los circuitos que conectan con las piernas y se pueden reactivar esos músculos. Se vio que sería muy interesante probarlo en pacientes con Parkinson con problemas de la marcha, en los que la información del cerebro no llega de forma adecuada a las piernas, y queríamos activar estos centros de la médula espinal. Es una forma de abordar el problema que ningún laboratorio había hecho antes.
¿Es una solución válida para todos los enfermos de Parkinson o específica para un tipo de ellos?
Es algo en lo que estamos trabajando ahora mismo. Ya puedo decir que no es válida para todos los pacientes. Estamos estudiando ahora intentar caracterizar para qué pacientes la terapia puede ser útil o no y ponemos mucho esfuerzo en eso, pero todavía nos queda mucho por descubrir de cómo funciona y para qué pacientes va a ser más útil.
¿Han conseguido que algún paciente camine de forma normal?
Hasta ahora lo hemos implantado en cinco pacientes. En el primero los resultados fueron maravillosos, fue nuestro paciente milagro, y con los otros cuatro hemos tenido resultados también buenos pero diferentes, en el sentido de que cada uno ha respondido de forma diferente a la terapia e incluso la utilizan de forma diferente. Hay que tener en cuenta que cada paciente tiene problemas de marcha diferentes, algunos con más asimetrías o pasos más pequeños o más problemas de bloqueo, por lo que estamos intentando entender en qué aspectos podemos ayudar más.
¿Los resultados son inmediatos o hay que seguir un proceso de recuperación?
También depende del paciente. Hay unos en los que vemos el resultado inmediatamente después de la operación. Hemos tenido dos en los que los encontramos muy rápidamente parámetros para ayudarle a andar, pero hay otros que nos puede llevar más tiempo. Quiero añadir que con todos hacemos terapia física, ya que creemos que la estimulación les ayuda a encontrarse mejor. Ese periodo de rehabilitación nos ayuda además a que el paciente se acostumbre a utilizar la estimulación en su día a día.
Habla de operación, ¿la estimulación eléctrica precisa de una intervención quirúrgica?
Exactamente. Es una intervención quirúrgica, para algunos neurocirujanos mínimamente invasiva, pero no sé si estoy del todo de acuerdo, porque se utiliza anestesia general y dura unas cuatro horas. Este tipo de implantes de la médula espinal se utilizan sobre todo para pacientes con dolor crónico, por lo que no es ninguna innovación y es una cirugía con pocos riesgos.
¿Cuál es la reacción de una persona que se somete a esta técnica y vuelve a caminar?
Para ellos es una ayuda tremenda. Uno de nuestros pacientes se fue después a hacer un viaje a Chile porque se encontraba con fuerzas y otro nos contó que había estado luego en Filipinas. Pero a los pacientes a los que la terapia no ha funcionado tan bien nunca están descontentos porque participar en un estudio así les ayuda a estar más activos, aunque hay que tener en cuenta que es una terapia que puede no funcionar para todo el mundo.
Suscríbete para seguir leyendo
- El hogar de las focas del Aquarium Finisterrae de A Coruña, en peligro de ser 'inviable' por las filtraciones: el Concello reparará el muro
- El mesón con uno de los mejores calamares de A Coruña: 'Aquí la freidora nunca está parada
- Abre en A Coruña un 'takeaway' de comida antiinflamatoria: 'No vamos a poner pollo a la plancha
- La confitería de A Coruña que lleva más de 40 años triunfando con sus sándwiches de miga: 'Todo el mundo dice que saben como los de Buenos Aires
- Eclipse solar en A Coruña: el centro comercial Cuatro Caminos reparte gafas homologadas
- Los feriantes de A Coruña, disconformes con la nueva intermodal de A Sardiñeira: 'Somos los más perjudicados de la reforma
- El crucero 'Mein Schiff Relax' hace su primera escala en A Coruña con más de 4.000 pasajeros y casi 1.400 tripulantes
- El veterano restaurante de A Coruña que conquista Riazor desde hace más de 25 años: 'El nombre significa albahaca en italiano y cuando llegamos no se vendía en los supermercados