Entrevista | Jaguayano Cantante
El cantante Jaguayano se estrena en Galicia con su concierto en A Coruña: "La música es un refugio y un ser vivo al que puedo contarle mis problemas"
El artista cántabro, que fusiona sonidos tropicales y el español en su proyecto, actuará en la sala Mardi Gras de A Coruña este jueves 23, a las 21.00 horas, donde compartirá escenario con su banda completa por primera vez

El cantautor cántabro, Jaguayano. / LCO
El cantante Jaguayano se estrena tocando en Galicia con el concierto que ofrece en A Coruña, en la sala Mardi Gras, este jueves 23, a las 21.00 horas. En esta gira presenta su tercer disco, Botas de aguacate, y recupera canciones de sus anteriores trabajos. Se acompañará del ukelele, su instrumento insignia, y también con su banda al completo, una novedad. Jaguayano emplea como nombre artístico la españolización del gentilicio hawaiano. Esto concentra su gusto por el sonido tropical y exótico y la apuesta por el idioma, en lugar del inglés.
Siendo del Norte, ¿venir a tocar a una ciudad como A Coruña es quedarse en casa?
Para mí, es una aventura porque todavía no conozco Galicia. No he estado nunca tocando allí y estoy con muchísima ilusión, con muchísimas ganas de conocerla. Os debo reconocer que, de todas las personas a las que he dicho que voy, nadie me ha hablado mal de Galicia. Todos han reaccionado comentando cosas maravillosas, que si es superbonito, que si hay muy buena comida, que si hay muy buena gente. Tiene pinta de que va a sentirse en casa.
¿Cómo convencería a una persona que estuviese dudando en la puerta de una sala si entrar a un concierto de Jaguayano?
Le diría que puede encontrar algo que le estimulará musicalmente, ya que es muy variado el repertorio. Vamos a proponer algo diferente. A lo largo de los años, hemos ido explorando con sonidos y con influencias de diferentes culturas, desde instrumentos tradicionales del norte ibérico a otros más percusivos o de cuerda más internacionales. Nos gusta ir explorando cada lugar, cada cultura, y llevarlo a nuestro terreno. Luego hacemos un popurrí de todo lo que hemos ido bebiendo e intentamos que sea lo más diferente posible para la gente, para que así disfrute.
Usted es de la Costa Quebrada de Cantabria y uno de sus indispensables es el ukelele. Dos geografías un poco alejadas. ¿Cómo se ha dado combinación?
El ukelele está conmigo desde el principio. Siempre quise componer en español, porque llevaba toda la vida bebiendo mucho de lo anglosajón en cuanto a bandas y artistas. Por eso, cuando me lancé, fue con el ukelele. Toqué el primer acorde con él, me sonó tan agradable y tan bien; me transportaba a otros lugares exóticos. Me salió de dentro y seguí esa línea porque de alguna forma me sacaba geográficamente de donde estaba. Es como si estuviese viviendo donde no estaba viviendo físicamente. Igual a leer un libro cuando te metes mucho en la historia. Puedes estar totalmente ido de tu realidad. De alguna forma, yo he sentido eso con el ukelele y muchos otros instrumentos que ido descubriendo a lo largo de estos años. Ha sido una manera de escape geográfico, de no anclarme a lo que tendemos muchos músicos, como la guitarra española o la eléctrica. También esta elección me ha llevado a sonidos y texturas diferentes.
¿Ha desarrollado ya un modelo típico de concierto de Jaguayano o sigue innovando?
Vamos a llevar por primera vez un formato de banda. En esta gira que estamos haciendo de presentación del último disco, Botas de aguacate, apostamos por llevar todo nuestro potencial a cada lugar. El objetivo es llevar la misma energía, la misma fuerza y la misma ilusión a cada ciudad que visitemos. Presentaremos las canciones del último disco, también será un recorrido por los discos que he ido sacando a lo largo de estos años. En cierto modo, hemos estructurado el espectáculo para que sea lo más divertido posible y, a la vez, tenga partes sensibles para el público. No quiero que se sienta solo como plena celebración, sino que haya diferentes altibajos. Al final, así es un poco la vida.
La suya es una música alegre, movida; como alejada de los problemas. ¿De dónde sale ese bienestar que traslada al público?
Paradójicamente, sale de lugares oscuros. Para mí, la música es un refugio y, a la vez, un ser vivo al que puedo contarle mis problemas y desahogarme. Siempre me ha salido instintivamente acudir a ella en momentos bajos. Son en los que más me encuentro capaz de construir algo, de ser creativo. Ahí es cuando me surge de verdad la inspiración, más que cuando estoy superalegre. La verdad, me sirve como libro de autoayuda y adelante con ello. Cuando estoy feliz, tiendo más a vivir el presente con las personas con las que esté y con disfrutar el momento. Sin embargo, en esos momentos más diferentes, más vulnerables y de soledad, recurro a la música. Entonces, esas letras más introspectivas salen más sensibles y el resultado es de casi antítesis, porque la música y la instrumental que las acompañan son muy alegres, muy luminosas. Se construye un combo extraño. A veces, la gente está bailando alguna canción, se detiene a pensar la letra y se queda un poco perpleja.
Su tercer disco, Botas de aguacate, lleva un título curioso. ¿Es un juego de palabras o es algo que llegó a ver físicamente?
El título viene del propio concepto del disco. Este es que Jaguayano ha naufragado en una isla desierta y ahí convive con la soledad y unos seres monstruosos que ya habitaban aquel lugar. El protagonista, al encontrar unas botas mágicas de aguacate en la profundidad de la selva, se siente con más fuerza y energía para salir. Así puede agarrarse a algo y seguir avanzando. En todas las fotografías del disco hemos utilizado estos seres mitológicos cántabros para representar los miedos que tiene uno en la vida al ir pasando por diferentes etapas. Y las botas de aguacate, al final, equivalen al vínculo entre el mundo interior de cada uno y el exterior. Este disco es un canto a la libertad y la fiesta vital, porque hay que seguir tirando para adelante, tanto creativamente como espiritualmente.
Dentro del disco hay un abanico de géneros importante. ¿Eso también se debe al viaje del protagonista?, ¿o es su propia inquietud?
Se trata, en mi opinión, del resultado de jugar con la música. A la hora de estar creando las canciones, ha salido todo de forma natural, no ha sido a propósito. No ha habido una conversación orientada a hacer algo que rompa, por ejemplo. Sin más, dentro del proceso creativo se ha dado así y creo que se ha visto plasmado. Me sale de manera muy orgánica, porque quiero seguir conociendo y explorando. Cuando llego al estudio, estamos repletos de instrumentos y aparatos y de cacharros con los que nos divertimos. El disco tiene toques más pop, toques más tribales, más salvajes, más festivos, más introspectivos y de superación. Hemos jugado como con todos esos elementos y se ha creado esa historia con pinceladas, ese viaje.
En su proyecto hay una clara apuesta estética, tanto en los visuales como en la presentación. Esta cuestión, ¿es mero gusto personal o un aspecto clave de Jaguayano?
Esta cuestión proviene de querer profundizar y que este sea un proyecto apoyado en diferentes pilares, no solo lo sonoro. Ha sido un trabajo de tiempo, de ir negociando. Estoy muy contento y orgulloso de haber creado ese imaginario. Como oyente, por lo sonoro igual te entra una historia, pero intento que para conocer lo demás, tengas que acudir a diferentes formatos, como el visual. Mano a mano con mi hermano, que es parte del equipo, hemos ido creando ese universo propio con una estética concreta. Prevalecen sobre todo paisajes del norte, lo verde, lo natural; que tiene mucho que ver con lo musical, porque todo lo que hacemos es orgánico. Siempre he tenido la idea de que si alguien se tuviese que disfrazar de mí, ¿cómo lo haría? A raíz de esa pregunta, quise crear el personaje y su estética llevaría, ¿cómo se desenvolvería?
Existen músicos autoproducidos y otros muy rodeados de equipo. En su caso, ¿necesita de otros o se sobra y se basta?
He ido aprendiendo con el tiempo a delegar. Al principio, uno tiene mucho apego a lo que hace y se siente la única persona que puede hacerlo de esa manera y que puede hacerlo bien, como quiere. A medida que van pasando los años, te vas abriendo y vas descubriendo personas que te dan la mano. Lo que era un proyecto de una persona tocando en su habitación y en soledad, se ha convertido en un abanico de personas: la banda, los productores, el equipo de oficina... Es emocionante porque vamos todos sumando en la misma dirección. Jamás me hubiese imaginado cuando empecé a tocar, que íbamos a ser tantas personas, que iba a conocer a tanta gente, tanto equipo. Tengo la suerte de rodearme muy bien.
Hace casi 10 años de su debut y su nombre ahora se puede encontrar en grandes festivales, por ejemplo. ¿Cómo ha sido el trayecto?
Ha sido un viaje muy pasito a pasito. Siento que muchas veces ciertas personas, de repente, con una canción ya son hit mundial. Esto puede verse fácilmente en los medios, en las redes y en televisión. Pero la realidad también es que somos muchísimos los artistas que vamos muy poco a poco. Creo que es muy positivo este camino, más pausado para ir decidiendo todas las cosas que te vienen nuevas. Quizás si hubiese vivido algo como, entre comillas, un "éxito" nada más empezar, no podría haber gestionado ciertos asuntos tal y como he hecho ni haber aprendido a raíz de ello. Es un camino largo y sigo queriendo hacer esto el resto de mi vida. La música es algo que voy a hacer sí o sí. Se aprende mucho al crear tu propio proyecto. Tienes que hacer de tu pasión, tu trabajo; y saber cómo manejarlo sin que te afecte tanto. Al principio lo haces con toda la inocencia y todo el gusto del mundo, pero después llega la vida adulta. Dinero, economía y todo eso. Uno ha de saber también cómo trabajar para que no todo dependa de su estado emocional en su arte. Es clave separarlo.
Suscríbete para seguir leyendo
- El hogar de las focas del Aquarium Finisterrae de A Coruña, en peligro de ser 'inviable' por las filtraciones: el Concello reparará el muro
- El crucero de Burdeos confinado por norovirus, que causa gastroenteritis, hará escala este sábado en A Coruña con 1.700 pasajeros
- Abre en A Coruña un 'takeaway' de comida antiinflamatoria: 'No vamos a poner pollo a la plancha
- Los feriantes de A Coruña, disconformes con la nueva intermodal de A Sardiñeira: 'Somos los más perjudicados de la reforma
- Fin a 60 años de banca en la calle Orillamar de A Coruña: el Santander cierra las oficinas que empezaron con el Pastor
- El crucero 'Mein Schiff Relax' hace su primera escala en A Coruña con más de 4.000 pasajeros y casi 1.400 tripulantes
- El veterano restaurante de A Coruña que conquista Riazor desde hace más de 25 años: 'El nombre significa albahaca en italiano y cuando llegamos no se vendía en los supermercados
- Un coche se mete en sentido contrario en Alfonso Molina escapando de la Policía Local de A Coruña