Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aeropuerto de A Coruña: Alvedro absorbe sin tensión el primer día de desvío de vuelos por el cierre de Lavacolla (Santiago)

El aeropuerto de A Coruña gestiona con normalidad el aumento de tráfico en su primera jornada como base principal de los vuelos desviados por las obras en la pista de Lavacolla. Pasajeros destacan la normalidad operativa del aeropuerto, aunque señalan dudas en el transporte y diferencias en servicios como el aparcamiento

Aeropuerto Alvedro llegada de vuelos por el cierre del aeropuerto Lavacolla

Aeropuerto Alvedro llegada de vuelos por el cierre del aeropuerto Lavacolla / Carlos Pardellas

A Coruña

Alvedro, el aeropuerto de A Coruña, es hoy el epicentro del cielo gallego. El cierre temporal de la pista de aterrizaje en Lavacolla, la terminal de Santiago, —debido a unas obras de mantenimiento programadas para los próximos 35 días, entre este jueves, 23 de abril, y el 27 de mayo— ha desplazado el grueso de la operativa compostelana hacia la terminal coruñesa. Lejos de las imágenes de colapso que algunos temían, la primera jornada transcurre con una fluidez y un ambiente de calma en los mostradores de facturación, según explican los usuarios y el comité de empresas de Alvedro. Aena no ha hablado en esta primera jornada.

A primera hora de la mañana, en la franja en la que coincidían pasajeros del vuelo procedente de Mallorca -un vuelo operado habitualmente desde Santiago- y usuarios que aguardaban su salida, el movimiento era mayor del habitual, pero sin aglomeraciones. Este es uno de los nuevos enlaces que recibe Alvedro, junto a Sevilla, Málaga, Londres y París, y que se suman a los ya existentes en la terminal coruñesa: Madrid, Barcelona, Gran Canaria, Tenerife, Milán y Ginebra. Precisamente, Londres y Málaga son dos destinos que ha perdido A Coruña tras el recorte de Vueling y la marcha de Volotea.

"Pensábamos que iba a haber más lío, pero al final sin problema", resume Estefanía, que viaja con frecuencia junto a su familia entre León y Palma y que, en esta ocasión, ha salido desde A Coruña en lugar de Santiago. En su caso, el cambio incluso ha resultado favorable: "Está un poco más cerca para nosotros y es más fácil. Es pequeño y eso lo hace más cómodo".

Esa idea se repite entre varios viajeros: el tamaño reducido de Alvedro juega a favor en momentos de mayor tráfico. Pau, que acompaña a Estefanía, lo explica con claridad: "Es más pequeño que Santiago, pero también más sencillo de moverse. Aunque no tiene parque para los niños, que Santiago sí que tiene". Aunque reconoce que el incremento de pasajeros se percibe —"se ve algo más de gente"—, no considera que haya afectado a la operativa. Aena calcula que en esos 35 días Alvedro pasará de los 856 vuelos inicialmente programados a 1.486, es decir, 630 más. La plataforma Vuela Más Alto estima que en el pico máximo puede llegar a haber 8.000 pasajeros en un día.

Javier, Sara y Javier viajan a Mallorca desde el aeropuerto de Alvedro  por el cierre de Lavacolla

Javier, Sara y Javier viajan a Mallorca desde el aeropuerto de Alvedro por el cierre de Lavacolla / CARLOS PARDELLAS

No todos los usuarios, sin embargo, partían de la misma situación. Algunos ya habían planificado su viaje con A Coruña como origen o destino, por lo que el cierre de Santiago no les ha alterado. Es el caso de Mikele Brutti, un turista italiano que, tras recorrer el Camiño dos Faros, continúa su ruta hacia Madrid antes de regresar a Verona. "Ya teníamos el vuelo desde A Coruña, pero sería perfecto si llegáramos a Santiago", explica.

Entre quienes sí han tenido que adaptarse, el impacto ha sido desigual. Ana y Begoña, procedentes de Mallorca, optaron por volar a A Coruña en lugar de Santiago principalmente por el precio. "Preferimos Santiago, siempre salgo desde allí y es un aeropuerto mucho más grande", explica Begoña. Aun así, coinciden en que la jornada se desarrolla con normalidad: "No estamos notando demasiado caos, pensábamos que habría más".

El parking, el gran punto negro

Donde sí aparecen las primeras diferencias es en los servicios. El aparcamiento se convierte en uno de los puntos más comentados. "Aquí echo de menos el parking exprés como el de Santiago, donde tienes unos minutos gratis. Aquí no, y eso deberían mejorarlo", señala Ana. Aena ha habilitado una bolsa provisional dentro del recinto aeroportuario que añade cerca de 700 plazas más de aparcamiento en el lugar donde funcionó el estacionamiento provisional, junto a la carretera de Santiago. De esta forma, Alvedro pasará de unas 1.200 a más de 1.900 plazas disponibles durante el periodo de refuerzo

Emilia, viajera de la conexión Mallorca en Aeropuerto Alvedro

Emilia, viajera de la conexión Mallorca en Aeropuerto Alvedro / CARLOS PARDELLAS

Más allá de las instalaciones, el principal reto para muchos viajeros se encuentra fuera del aeropuerto: la conexión con otros puntos de Galicia. Javier y Sara, que han pasado unos días en Pontevedra, reconocen cierta incertidumbre: "Desde Santiago tienes claro que puedes coger bus o tren, pero aquí no sabemos muy bien cómo hacerlo". Aunque en su caso han optado por desplazarse en coche, consideran que la información sobre alternativas de transporte "podría mejorar". "El GPS nos metió por O Burgo y no es el mejor sitio para llegar si no conoces la zona", explica Javier.

Esa falta de orientación también la perciben algunos pasajeros en tránsito. Lucía, que aterriza desde Palma con destino final en Ponferrada, relata su experiencia: "El vuelo ha sido perfecto, incluso ha llegado antes de tiempo, pero ahora tengo que reorganizar cómo llegar". Aun así, su valoración del cambio es positiva: "Siempre vuelo a Santiago, pero no ha sido para tanto. Estoy encantada".

Para otros, el traslado de operaciones incluso supone una ventaja estructural. Emilia, habitual de la ruta entre Palma y Galicia, lo tiene claro: "Yo lo dejaría así siempre. He llegado antes y me viene perfecto". Su opinión contrasta con la de quienes dependen de terceros para desplazarse hasta A Coruña, un factor que introduce complicaciones logísticas, sobre todo en viajes cortos o con horarios ajustados.

David y su perro Coco en el Aeropuerto de Alvedro

David y su perro Coco en el Aeropuerto de Alvedro / CARLOS PARDELLAS

Es el caso de David, que se mueve entre Palma y Santiago y que ha notado especialmente el impacto en su organización personal. "Tienes que depender de alguien que te traiga y te recoja. Yo llegué a santiago y ahora me tengo que ir desde A Coruña", explica. En su situación, además, confluyen otros cambios previos en las conexiones aéreas, lo que ha reducido la flexibilidad de horarios: "Antes podía viajar el viernes por la tarde y volver el domingo, ahora es más complicado".

"Somos unos afectados más"

Desde el ámbito laboral, el comité de empresa de Aena también ofrece una lectura de esta primera jornada. Su presidente, Víctor Conde, reconoce que el arranque ha sido tranquilo: "Lo que he hablado con la gente es que ha sido bastante tranquilo". Sin embargo, introduce matices importantes en la gestión interna de este refuerzo operativo.

Conde explica que la empresa ha aplicado medidas para absorber el aumento de tráfico, aunque no todas cuentan con el respaldo de los trabajadores. "Se han hecho muchos cambios para absorber a toda esta gente, pero el comité está en desacuerdo con la empresa", señala. En concreto, denuncia una modificación de condiciones laborales durante este periodo: "El trabajador hace más horas, pero sigue cobrando lo mismo. Somos unos afectados más".

Parada de taxis del aeropuerto Alvedro en el primer día de cierre de Lavacolla

Parada de taxis del aeropuerto Alvedro en el primer día de cierre de Lavacolla / CARLOS PARDELLAS

Según detalla, el refuerzo de personal se ha concentrado en un área específica, la de técnicos de operaciones en el área de movimiento —encargados de guiar los aviones—, mientras que otros colectivos han asumido cambios de turno. "Se ha reforzado únicamente un colectivo y se han cambiado turnos a otros compañeros", indica. Entre los más afectados, menciona a los trabajadores de la central eléctrica y a los agentes de terminal. Por otra parte, Aena asegura que ha reorganizado los flujos de viajeros en la terminal, tanto en la zona pública como en embarque, y ha reforzado servicios clave como limpieza, mantenimiento, seguridad y atención a personas con movilidad reducida

El plan también modifica de forma temporal la prestación del servicio de taxi. Durante el cierre de Lavacolla podrán operar en Alvedro todos los taxis de A Coruña que dispongan de licencia y autorización interurbana, y no solo el sistema limitado vigente hasta ahora. Aunque tienen preferencia los taxis de Culleredo y los urbanos solo podrán entrar en la parada de tres en tres. La comunicación por autobús también se ve mejorada en estos días.

Pese a estas dificultades puntuales, el balance general de la jornada inaugural en Alvedro es positivo. La verdadera prueba, sin embargo, llegará en los próximos días, cuando coincidan más operaciones y aumente el flujo de viajeros. Por ahora, la primera impresión deja una conclusión clara: el traslado de vuelos no ha colapsado A Coruña, pero sí ha puesto sobre la mesa retos pendientes, especialmente en la conexión territorial y en algunos servicios clave.

Tracking Pixel Contents