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Repsol retomará el desmontaje del puerto petrolero de A Coruña a finales de 2027 con el término de su concesión

Al término de ese año comenzará también el proceso de regeneración del suelo ocupado por sus instalaciones en el muelle, imprescindible para darle nuevos usos. La compañía concluye la retirada de los tres tanques de almacenamiento de crudo

Terreno del puerto petrolero donde estaban los tres tanques de crudo. A la izquierda, los de productos refinados.

Terreno del puerto petrolero donde estaban los tres tanques de crudo. A la izquierda, los de productos refinados. / Casteleiro

A Coruña

El desmontaje de las instalaciones de productos sólidos y de los tres tanques que almacenaban petróleo crudo en el puerto petrolero, cuyos trabajos ya concluyeron y solo están pendientes de la finalización de los trámites administrativos, supone un hito en la liberación de los muelles que pasarán a tener uso ciudadano, pero el proceso se verá paralizado en este sector hasta que Repsol concluya en diciembre de 2027 la concesión que tiene en este muelle y las obras necesarias para trasladar toda su operativa a la dársena exterior de punta Langosteira.

Hasta esa fecha no comenzará el desmantelamiento del resto de instalaciones de la compañía existentes en San Diego, entre las que figuran tanques de diferentes tamaños, destinados al almacenaje de productos refinados. Así lo confirmó Repsol a este periódico, al que señaló también que en ese momento comenzará el proceso de “remediación” de los suelos que han sido ocupados por la refinería desde su apertura en 1964, incluidos los ahora ya libres de los tanques de crudo y los productos sólidos. Esa regeneración es imprescindible para darle nuevos usos urbanos.

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria aprobó el viernes la modificación de la concesión de Repsol en Langosteira. La multinacional española destinará 140 millones de euros a las obras necesarias para completar su traslado de los muelles interiores, que se suman a los 126 millones que invirtió en la primera fase.

La parcela de 28.200 metros cuadrados que linda con la dársena pesquera de Oza en la que se levantaban los tanques de 15 metros de altura y 48,8 de diámetro aparece ahora convertida en una explanada de tierra aún cercada por un muro de hormigón, aunque en los pantalanes contiguos aún amarran los petroleros y gaseros que transportan los productos elaborados en la refinería.

Los trabajos de desmontaje de los tanques de crudo comenzaron a mediados de octubre y concluyen ahora tras haber desguazado las estructuras metálicas y las bases de esos depósitos, además del entramado de conducciones que los enlazaban con las instalaciones de la refinería. También se retiraron los muros que dividían las parcelas en las que se hallaba cada uno de los tanques, cuya desaparición recupera la vista de la bahía desde este punto del barrio de Os Castros.

El proyecto Coruña Marítima, para el que ya se seleccionaron las cinco candidaturas finalistas para el concurso de ideas, definirá el futuro de este espacio y del resto de los del puerto que quedarán sin actividad debido al traslado de instalaciones a punta Langosteira.

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