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Un policía de A Coruña ayuda a dar a luz a la mujer de un compañero antes de que lleguen los sanitarios

Recibió una llamada del padre, que estaba en otra ciudad, y se desplazó al piso con su propia esposa: el parto se produjo cuando apenas llevaba cinco minutos en la vivienda

La responsable del equipo sanitario lo felicitó y señaló que si no hubiese sido por su intervención habría habido un riesgo serio para el niño y la madre

Marcos Vázquez, el agente de la Policía Nacional en A Coruña que ayudó a una mujer a dar a luz el lunes.

Marcos Vázquez, el agente de la Policía Nacional en A Coruña que ayudó a una mujer a dar a luz el lunes. / LOC

A Coruña

Marcos Vázquez es agente de la Policía Nacional desde hace dos décadas, de los que lleva trece años en A Coruña. Se ha visto en más de una situación de tensión, pero, este lunes, atendió fuera del trabajo una llamada que le llevó a una actuación que, aunque tuvo un final feliz, lo dejó llorando de la emoción. Poco después de las 10.00 de la mañana, cuando estaba con su mujer en el gimnasio, recibió la llamada de un compañero con el que hizo prácticas, que estaba en la capital de España. Su esposa, le explicó, estaba en un piso de A Coruña "con fortes dores de parto, non se podía mover, e el estaba intentando chamar a Emerxencias, pero saltáballe a de Madrid". Vázquez no dudó. Cogió el coche y fue con su pareja a la vivienda a toda prisa, llamando de camino a una ambulancia "e aos compañeiros da Policía Nacional, por se había que abrir a porta, ou tirala".

Al llegar, la mujer pudo abrirles el portal cuando llamaron, pero por el telefonillo se escuchaban sus gritos de dolor. Al subir, vieron que estaba "tirada no baño", dando a luz e ida por el dolor: aunque la puerta del piso estaba abierta, ella misma "non se acorda" de hacerlo. Por teléfono, el médico del 061 estaba diciendo que la mujer debía aguantar hasta que llegasen los sanitarios, pero no era posible. El policía se convirtió en partero improvisado, y, apenas veinte minutos después de coger el teléfono, y cinco después de llegar al piso, la mujer dio a luz a un bebé, un varón que nació sin complicaciones. "Pasou todo moi rápido", resume.

Por suerte, Vázquez y su mujer han tenido hijos, el último el año pasado, y el agente recordó la formación que realizó para preparar el parto. "Collemos ao neno, limpamos a vía respiratoria, envolvémolo nunha toalla e puxémolo no peito da nai, para que estivera quentiño ata que chegou o médico", enumera, y "cando naceu choramos os tres como desgraciados, da emoción". El agente se vio en más otras ocasiones estresantes, pero, explica que cuando es alguien conocido "toca o corazón".

Los sanitarios llegaron a los pocos minutos; Vázquez se había asegurado de bloquear el portal y un ascensor para facilitar que subieran. Atendieron a madre e hijo y los trasladaron, en buen estado, al Hospital Materno Infantil. La responsable del equipo médico, según pudo saber este diario, felicitó al agente, tanto por la asistencia a la madre y al niño como por las medidas que tomó para facilitar el acceso rápido al domicilio. Si no hubiese sido por la intervención del agente, expresó la responsable de equipo sanitario, la situación podría haber sido crítica y habría habido un serio peligro para la vida de la mujer y el recién nacido. Según explica Vázquez, le explicó que si la mujer hubiera dado a luz sola y con la puerta cerrada la situación podía haber sido diferente, con la mujer dando a luz, quizás, desmayada en el baño y con problemas para que los sanitarios entrasen.

Mientras tanto, el padre venía de camino para A Coruña, sin sospechar que su compañero había asistido a su nuevo hijo. "Funo informando en todo momento", señala Vázquez, aunque tampoco le dio toda la información en un primer momento "para que viñera tranquilo, non o quería poñer nervioso". Cuando le contó que el niño había nacido en la casa, "non o cría". En cuanto a la madre, que le escribió para darle las gracias, no se acuerda bien de lo ocurrido, solo "flashes de imaxes". Por suerte, y aunque no estuviera de uniforme, un miembro de la Policía Nacional estaba allí para ayudarla cuando más lo necesitaba.

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