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Los sindicatos de A Coruña encaran el 1 de mayo, Día de los Trabajadores, con la mirada en la vivienda: "Nos viene gente a las sedes que vive en pisos patera"

Reclaman intervenir en el mercado inmobiliario, con medidas como potenciar los pisos públicos o paralizar los desahucios

Denuncian que hay personas que renuncian a un trabajo porque no se puede permitir alquilar, y parejas que dedican uno de sus salarios al arrendamiento

Una de las manifestaciones del primero de mayo en A Coruña en años pasados.

Una de las manifestaciones del primero de mayo en A Coruña en años pasados. / CARLOS PARDELLAS

A Coruña

La guerra y la vivienda marcan este año el día de la clase trabajadora, cuestiones que estarán presentes en las pancartas tras las que se manifestarán, este 1 de mayo, los principales sindicatos de A Coruña. En la ciudad, de acuerdo con los datos más recientes que se pueden comparar, los salarios subieron un 21,3% entre 2014 y 2023, mientras los contratos de alquiler aumentaban un 54,1%. Las rentas de los propietarios están creciendo más que las de los trabajadores en la ciudad, y, explican los sindicatos, los grupos de trabajadores que no tienen vivienda propia se están quedando atrás. UGT, Comisiones Obreras y CIG reclaman intervenciones que permitan que los más desfavorecidos tengan un hogar asequible, mientras que la CGT se manifiesta junto con la CNT, la CUT y el Sindicato de la Elevación y el lema "Contra a guerra e o empobrecemento social".

"En nuestra comarca se conjuga un insuficiente incremento salarial con el aumento desproporcionado de los precios de la vivienda", resume el secretario general de UGT en la comarca, Ángel Iglesias. Los trabajadores "en muchos casos deben renunciar a un puesto de trabajo por no poder afrontar el coste de la vivienda", y para otros, pagar el alquiler les deja sin capacidad de ahorro. Esto genera una "división" entre los que tienen vivienda asequible y los que "están a expensas de la volatilidad del mercado de alquiler". Entre ellos, los jóvenes, con acceso más difícil a empleo y vivienda, y las mujeres, con salarios más bajos.

Para José Cristóbal González, secretario comarcal de Comisiones Obreras en A Coruña, es "insostenible" de que "una pareja de trabajadores se vea obligada a dedicar prácticamente el 100% de uno de los salarios al pago de la vivienda". Actualmente, señala, los precios están "disparados" y se está viendo "un fenómeno que hasta hace muchos años no se daba, el del trabajador a jornada completa pobre". Cuando el alquiler representaba el 30% del salario tipo, un empleado podía tener un proyecto de vida en solitario y una "calidad de vida razonable", pero ahora hay personas con trabajo viviendo en habitaciones o compartiendo "pisos patera". "Cada vez son más los que vienen por nuestras sedes a hablarnos de estas situaciones", que en ocasiones, afirma, están propiciadas por empresarios que ofrecen soluciones habitacionales a sus empleados y "meten a ocho o nueve personas en un piso". "Estas cosas en otro tiempo no se daban", critica.

Desde la CIG, el secretario comarcal para A Coruña, Óscar Calvo, señala que la situación de la vivienda "xera exclusión". Hay trabajadores, defiende, que se ven obligados a renunciar a un puesto de trabajo, o que no se pueden permitir vivir en la ciudad. "Estamos vendo casos de xente que está sendo autenticamente expulsada dos seus barrios", denuncia , puesto que los caseros "ven que o mercado vacacional é máis interesante, rendible".

Intervención y reparto

Los sindicatos coinciden en que es necesaria intervención pública para ayudar a los trabajadores. Desde la CIG, explica Calvo, plantean medidas que tienen que ver con la crisis actual provocada por la guerra de Irán. "Entendemos que se deben prohibir os desfiuzamentos durante 2026 e 2027, e conxelar as cláusulas de actualización dos alugueiros e as cláusulas hipotecarias variables", desarrolla el secretario comarcal, que reclama actuar en el mercado y "mobilizar todas as vivendas baleiras que ten a Sareb, que segue intentando vender a fondos que pretenden lucrarse", y ponerlas en manos del sector público.

"La vivienda no se puede convertir en un objeto de especulación", señala desde Comisiones Obreras Cristóbal González, sobre todo por parte de grandes corporaciones. Se trata de un bien que debe estar "protegido" y regulado, defiende, con medidas desde el Gobierno para bajar precios. Y, añade, aunque en España está aumentando la productividad, "al bolsillo de los trabajadores no llega prácticamente nada", pues los beneficios empresariales se concentran en grandes compañías que cada vez tienen más peso y "no están dispuestas a hacer el reparto". "Nuestra reivindicación no es a las pequeñas empresas a las que les cuesta cerrar el trimestre, sino a las que se están beneficiando de la hiperproductividad, las nuevas tecnologías, la IA, la robotización... y luego no reparten", incide González, que señala que si no llega el beneficio a los trabajadores tampoco hay consumo interno.

Para Ángel Iglesias, urge "cambiar las políticas de vivienda" tras cuatro décadas de "desregulación". El secretario general de UGT en A Coruña defiende intervenir, declarando zonas de mercado residencial tensionado, como la que hay actualmente en el municipio de A Coruña, "donde se garantice el acceso universal a una vivienda digna y se fomente la vivienda pública en tres niveles: social, alquiler y venta, manteniendo siempre su carácter público". Y, añade, "hay que trasladar los beneficios empresariales a los salarios de las personas trabajadoras", pues coincide en que la mejoría económica se está trasladando "en mayor medida a los beneficios empresariales que a la remuneración de las personas trabajadoras".

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