Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | La Forte Cómica

La humorista La Forte debuta en solitario con su nuevo espectáculo en el Encuentro Mundial del Humorismo de A Coruña: "Prefiero ser una optimista kamikaze"

La cómica, conocida por su podcast 'Mi patio de vecinas', presenta su nuevo espectáculo, 'Estoy como nunca', sobre las etapas vitales de la mujer este jueves en la sede Afundación a las 19.30 horas

La humorista La Forte.

La humorista La Forte. / Patricia J Garcinuno

La humorista La Forte debuta en solitario en Galicia y con nuevo espectáculo, Estoy como nunca, dentro del programa del Encuentro Mundial del Humorismo (EMHU). La cita será este jueves en el auditorio de la sede Afundación a las 19.30 horas. La cómica es conocida por diferentes formatos, como su pódcast Mi patio de vecinas, y es colaboradora en varios medios de comunicación.

Aquí en el EMHU de A Coruña debuta en solitario y con un nuevo espectáculo, Estoy como nunca, ¿qué podemos esperar de su actuación?

Lo que espero que suceda es que lloren de la risa y viceversa. Hay muchas veces que estás riéndote y tienes un pellizco. Espero que el número sea también un poco como una colleja para hombres y para mujeres. El otro día en Tarragona, había muchos hombres y se estaban riendo un montón. Es muy importante que os estéis riendo con este espectáculo, porque estoy soltando perlas y espero que las recojáis.

En este número también presta mucha atención al tiempo. ¿Vivimos con demasiada prisa?

Hay que vivir con urgencia, pero con menos prisa. Coge el teléfono tu madre cuando te llame y no corras para llegar al metro o el bus, porque va a pasar otro. Esa es un poco la pequeña diferencia. Si se te ha quemado la pizza, pues mete otra en el horno; lee un poco antes de acostarte o date una ducha tranquila. Escucha ese pódcast que te gusta tanto. Nos pasamos el día pidiendo disculpas por no llegar a todo. Esto es muy femenino también. Estoy del perdón hasta las narices.

En su espectáculo habla de la mujer a los 20, a los 30 y a los 40 años. ¿En qué se parecen esos momentos vitales?

En las tres décadas, ya lo dice el título del espectáculo, estamos como nunca. Y ese estamos como nunca tiene una doble lectura, que a mí me encanta hacer hincapié en ellas. Puede ser un como nunca de bien, porque siempre tenemos esos momentos, afortunadamente, en los que te sientes superpoderosa. Pero también puede ser un como nunca de madre del amor hermoso, estoy en la absoluta estocada.

¿Y usted particularmente está como nunca?

Sí, de las dos lecturas también (ríe). La verdad es que está siendo una temporadita simpática y curiosa, diría yo. El cambio de los 20 a los 30, la verdad que apenas lo noto, es bastante llevadero, digamos. De los 20 a los 30 estás aún viviendo en los mundos de Yupi. En el cambio de los 30 a los 40 sí se empieza a apreciar y te empiezas a plantear muchísimas cosas. Miras a tu alrededor y te planteas la carrera profesional, la ambición, la maternidad que has tenido o que no, lo que has dejado pasar, si lo que tienes a tu lado te gusta o todavía estás a tiempo y tienes ganas y valentía de ir a por algo diferente. Te planteas demasiadas cosas. Creo que hay un sobrepensamiento a los 40.

¿Sobre qué se reflexiona en cada una de esas décadas de la vida?

A los 20 años, te piensas que vivir es eterno. No miras ni el reloj ni el calendario y creo que debe ser así. Está bien, hay que confiar en ese proceso. A los 30 ya has tenido que tomar algunas decisiones. Mi hermano tiene ahora mismo 30 años y el otro día me mandó un audio me decía: "La vida va en serio". Pues sí, la vida va en serio y hay golpecitos de realidad, no necesariamente por algo malo. A lo mejor porque has sido padre, o porque de repente tienes mucha responsabilidad en el trabajo, o porque si hubiera una guerra, probablemente ni llevarían a nuestros hijos ni llevarían a nuestros padres, estaríamos nosotros en primera línea. A vista de pájaro, la vida a veces se hace un poco bola.

Muchas personas decidirían volver a los 20 con todo lo aprendido después. ¿Es de esas personas?

No sé qué decirte, porque ese punto inconsciente a los 20 tampoco está mal. Leí que uno se va volviendo conservador con el paso de los años, porque tiene algo que conservar, ya sea la salud, una familia, una pareja, un estatus, una hipoteca. Antes vuelas un poquito más libre.

¿Llegó a reflexiones muy maduras a una edad temprana?

Sí, es que yo he sido una vieja desde muy pequeña. He tenido ahí como una forma de pensar madura. Ahora soy más aventurera, viajo mucho por trabajo y cada vez que subo al tren, saca lo peor y lo mejor de mí, porque no sabemos viajar.

En su número incluye una frase sobre que lo mejor está siempre por llegar. ¿Lo está?

Sí rotundo. En este punto que parece que tiendo un poco a ser pesimista, la resiliencia me ha acompañado siempre, casi inconsciente, y prefiero que sea así. Prefiero ser una optimista kamikaze y pensar hasta el último momento que todo va a salir bien. De hecho, estoy viendo otra vez La Casa de Papel, estoy casi en los últimos capítulos, y el Profesor es que no cesa en su empeño de que el plan salga bien. Muchas veces que me identifico con él porque todo está ardiendo y yo sigo pensando que las cosas van a salir bien.

La comedia en los últimos diez años ha pasado por muchas etapas. Los cómicos y las cómicas están al frente con opiniones y muy informados. ¿Siente que es más valiente ahora?

Mira, yo es que no quiero ser referente de nada ni nadie. Porque además yo no he abierto camino, a mí me ha llegado abierto por muchas otras antes. Si es que mirando atrás y todo lo hecho, podría decirse que yo llevo cinco minutos en esto. Valiente es una persona que opera niños o salva vidas cada día por rutina. En este oficio, como mucho, sí puedes ser valiente en cuanto al contenido, o por la valentía de dedicarse a esto. Valentía de decidir pagar las facturas con esto. Esto lo ha dicho Eva Hache, Candela Peña. Tenemos la valentía de esta utopía.

Ha dicho que lleva cinco minutos en el oficio. ¿Cómo han sido?

Muy ajetreados. Un viaje con todo lo bueno y todo lo malo en el que pones tus ganas, tu ambición, tu talento y el de tu alrededor. Porque hay un equipo contigo en todas partes.

Hoy por hoy, ¿cuál es el grito de guerra de La Forte?

¡Ostras! Que nos quiten lo bailao'. Es que no sabemos si esto mañana se acaba. Estamos aquí destinando minutos y horas del día a pensamientos catastróficos o al qué va a ser y al qué va a pasar. Al final hay que seguir. Cada mañana te levantas, te repones y sigues. No puede ser todo catastrófico. La gente se piensa que soy muy graciosa porque cuento mis desgracias riéndome. Pero hay un trasfondo y me he empeñado mucho a la hora de escribir este número en que haya mensajes. Reír es la única salida y lo creo así. Gracias a destensar con la comedia puedo colar mensajes y abrir la grieta por la que de repente tirar un dardo y que dé en la diana. Te estás riendo, pero pica un poco. Tú estás muy feliz porque ha pasado algo y de repente, pues tienes a una amiga con cáncer. Sé que es muy fastidiado, pero es la vida. A mí me obsesiona contar la verdad. No toda, evidentemente, porque todos tenemos parcelas de puertas para dentro. Algo que digo siempre es que no somos tan especiales. No tenemos tanto carisma, ya lo siento. A todos nos pasa lo mismo. Ya seas Barack Obama, que seguro que también le duele una muela; o ya seas el Papa de Roma, que seguro que también le duele la cabeza.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents