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Acción social

El voluntariado de acompañamiento se abre paso en el Chuac de A Coruña: "Ha superado mis expectativas"

Pasar tiempo con pacientes ingresados en Hospitalización de Agudos de Psiquiatría en el jardín de Oza, u orientar y dar apoyo a quienes acuden a citas en Consultas Externas del Hospital Universitario son algunas opciones de voluntariado que ofrece el área sanitaria a través de su Servicio de Trabajo Social

Maxi Costa Chans, a la izquierda, y María Teresa Veiro Pouso, durante una mañana de voluntariado en el área de Consultas Externas del Hospital Universitario de A Coruña (Chuac).

Maxi Costa Chans, a la izquierda, y María Teresa Veiro Pouso, durante una mañana de voluntariado en el área de Consultas Externas del Hospital Universitario de A Coruña (Chuac). / Casteleiro

A Coruña

“Había hecho voluntariado antes, pero poca cosa. Sobre todo, con el banco de alimentos. En el ámbito sanitario no. Esta ha sido mi primera experiencia, y estoy muy cómoda. Ha superado mis expectativas”, resalta Iria Roca Vázquez, vecina de Cambre, de 27 años, al hacer balance de su primer medio año como voluntaria en el área sanitaria de A Coruña y Cee, donde, desde el pasado mes de octubre, colabora haciendo acompañamiento --todos los jueves por la tarde, durante una hora--, a pacientes ingresados en la Unidad de Hospitalización de Agudos de Psiquiatría, en el Hospital Marítimo de Oza (Chuac). Una de las opciones de voluntariado que ofrece la demarcación sanitaria coruñesa, a través de su Servicio de Trabajo Social.

“En mi caso, llegué un poco de rebote, la verdad. Me apunté a un programa que era para acompañar a personas mayores a consultas, realización de pruebas, etc. Sin embargo, a ese voluntariado no podía ir, porque era siempre por las mañanas, y yo trabajo en esa franja horaria. Pero se ve que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) se quedó con mis datos, y me metieron en una lista de potenciales voluntarios. A partir de ahí, me contactaron, directamente, desde Trabajo Social del área sanitaria para presentarme este otro programa”, expone Iria, quien reconoce que, “al principio”, tuvo “alguna reticencia” a la hora de aceptar, porque “no estaba segura” de si se vería “en ese tipo” de proyecto.

"Los pacientes de la Unidad de Hospitalización de Agudos de Psiquiatría son súper abiertos, agradecidos, dispuestos a hablar… Muy lejos de la imagen que tiene la gente, por lo general, acerca de las personas con problemáticas de este tipo”, sostiene Iria Roca, voluntaria

“Mis dudas venían porque no sabía si iba a estar a la altura, en el sentido de si iba a saber desenvolverme con gente que tiene un problema: qué decir, qué hacer, qué no hacer… Pero todo lo contrario. Al margen de la problemática que les ha llevado a estar ingresados, los pacientes de la Unidad de Hospitalización de Agudos de Psiquiatría son súper abiertos, agradecidos, dispuestos a hablar… Muy lejos de la imagen que tiene la gente, por lo general, acerca de las personas con problemáticas de este tipo”, sostiene.

VOLUNTARIOS HOSPITAL DE OZA

Iria Roca y José Vázquez, voluntarios, dan un paseo y conversan con una paciente, en el jardín del Hospital Marítimo de Oza (Chuac). / GUS DE LA PAZ

“Los programas de voluntariado en hospital tienen una misma base, el acompañamiento, que es súper importante en todos los pacientes. Pero, en el área de Salud Mental, es un poco diferente, ya que es un acompañamiento más emocional”, apunta Rocío Mariñas Montesinos, profesional del Servicio de Trabajo Social del área sanitaria, quien detalla que el voluntariado en la Unidad de Hospitalización de Agudos de Psiquiatría del Hospital Marítimo de Oza “lleva ya un par de años en funcionamiento”, y es un proyecto “específico, denominado Vínculos en el jardín”.

“Los programas de voluntariado en hospital tienen una misma base, el acompañamiento, que es súper importante en todos los pacientes. Pero, en el área de Salud Mental, es un poco diferente, ya que es un acompañamiento más emocional”, apunta Rocío Mariñas, profesional del Servicio de Trabajo Social del área sanitaria

“Se hace dentro de un programa terapéutico, en el que colaboran todos los profesionales implicados en la atención de los pacientes. Consiste en algo muy sencillo: un paseo por las tardes, una charla… Y, aunque es algo pequeño, ayuda mucho en el proceso de los pacientes y, sobre todo, a aquellos que no tienen acompañamiento familiar ni red de apoyo”, explica esta trabajadora social, sobre un tipo de voluntariado que a los beneficiarios “les aporta ese ratito de normalización”, ya que “son pacientes que están muchas horas dentro del hospital” y que, “físicamente, no tienen problemas como otros que están, por ejemplo, postrados en una cama”.

"Normalización de su proceso"

“Les aporta ese ratito de vinculación con el mundo exterior y de normalización de su proceso. Y, en el caso de los voluntarios, tanto en este ámbito como en cualquier otro, descubren que, muchas veces, reciben tanto como dan”, subraya Mariñas Montesinos, consciente de que “hay mucho estigma y mucho desconocimiento” sobre los procesos [problemas de salud mental graves y crónicos como esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad, etc.] de las personas que requieren ingreso en el área de Salud Mental, de ahí que insista en que “estos acompañamientos se hacen dentro de un plan terapéutico (aunque no hace falta formación sanitaria, pero sí una mentalidad abierta y ganas de acompañar), y en un entorno muy controlado”.

Sin familia ni red de apoyo cercana

“Se nota mucho la diferencia entre los pacientes con familiares o una red de apoyo cercana y que, por tanto, tienen acceso a esas salidas, a poder estar acompañados, a tener visitas… Los que están en una situación más de soledad lo tienen más complicado”, expone la trabajadora social, quien hace hincapié en que, “dentro del proceso terapéutico, es muy importante esa normalización, esa vinculación con el exterior, para que no sea vean aislados”. “El aislamiento es una de las grandes dificultades que conllevan los problemas de salud mental”, advierte, antes de asegurar que, una vez dentro de este programa, “la visión de los voluntarios cambia completamente”.

“Cuando vemos a las personas de cerca, les ponemos nombre, charlamos con ellas y vemos que hay una vida detrás y, muchas veces, un entorno completamente normalizado, nos damos cuenta de que los problemas de salud mental nos pueden afectar a todos. No es algo tan lejano como creemos", sostiene la trabajadora social Rocío Mariñas

“Cuando vemos a las personas de cerca, les ponemos nombre, charlamos con ellas y vemos que hay una vida detrás y, muchas veces, un entorno completamente normalizado, nos damos cuenta de que los problemas de salud mental nos pueden afectar a todos. No es algo tan lejano como creemos. En cualquier momento, cualquiera de nosotros puede tener un problema de salud mental, sin que esto sea lo que caracteriza a las personas, que son mucho más que un diagnóstico”, remarca.

VOLUNTARIOS HOSPITAL DE OZA

Iria Roca, voluntaria, toma la mano de una paciente, en el jardín del Hospital Marítimo de Oza (Chuac). / GUS DE LA PAZ

"Me gusta mucho"

En similares términos se manifiesta José Vázquez Brañas, vecino de A Coruña, de 55 años, quien al igual que Iria, participa, “desde octubre”, en el programa de voluntariado con pacientes ingresados en la Unidad de Hospitalización de Agudos de Psiquiatría del Hospital Marítimo de Oza. “Yo hago voluntariado ambiental, con Cáritas… Y, un día, en el periódico, vi que necesitaban gente para el Sergas, aunque era para otro tipo de voluntariado. Por ejemplo, para acompañar a pacientes que acuden a consulta o a hacerse una prueba en el Hospital Universitario, porque aquello es como un laberinto. Me llamaron, me hicieron la presentación, pero la cosa quedó ahí. Sin embargo, se conoce que le dieron mi teléfono a los compañeros de Trabajo Social de Oza, y fue cuando contactaron conmigo. Nunca había hecho voluntariado con personas con problemas de salud mental, pero, cuando me llamaron no tuve duda en decir que sí. El horario me cuadraba bien (es por las tardes, un día a la semana), y una vez que me hicieron la presentación, de cómo era el voluntariado y así, no tuve dudas al respecto”, reitera, sobre una experiencia que, subraya, le “gusta mucho”.

"Quizás de todos los voluntariados que hago, que son bastantes, este es el que más me aporta (aunque mi motivación no es esa, sino el poder echarle un cabo a la gente) ya que las personas a las que se dirige, a pesar de tener sus problemáticas, son muy agradecidas", subraya José Vázquez, voluntario

Más voluntarios para "hacer más"

“Quizás de todos los voluntariados que hago, que son bastantes, este es el que más me aporta (aunque mi motivación no es esa, sino el poder echarle un cabo a la gente) ya que las personas a las que se dirige, a pesar de tener sus problemáticas, son muy agradecidas. Valoran mucho el que vayamos a verlos, y a mí me encanta estar con ellos”, resalta José, quien disfruta “pudiendo dedicar tiempo a ayudar a los demás”, e invita a otras personas a que se animen a seguir sus pasos.

“Ahora, en este programa somos solo dos voluntarios (Iria y yo), que es el mínimo que se requiere. Sería interesante que se apuntasen más [la captación, para estos proyectos, se hace a través de la plataforma de voluntariado de la Xunta (voluntariagogalego.org)], porque debería poder realizarse, al menos, dos días a la semana, y no solo uno, como hasta ahora. Creo que así se podría hacer más”, considera.

VOLUNTARIADO CHUAC ASISTENCIA

Maxi Costa y María Teresa Veiro, durante una mañana de voluntariado en el área de Consultas Externas del Hospital Universitario (Chuac). / CASTELEIRO

Proyecto piloto de "voluntariado para orientar, informar y dar apoyo" a pacientes en el área de Consultas Externas del Hospital Universitario

Junto con el voluntariado en la Unidad de Hospitalización de Agudos de Psiquiatría —o en Cuidados Paliativos y Lesionados Medulares, que también existe—, el área sanitaria acaba de iniciar otro programa de «voluntariado para información y orientación» en Consultas Externas del Hospital Universitario.

"Es un centro muy grande y, aunque cuenta con auxiliares y celadores que orientan y demás, hay muchas personas que son mayores y que, a veces, no saben bien dónde está ubicada la consulta a la que tienen que acudir o que, por ejemplo, van como acompañantes de un familiar cuya movilización es difícil, por lo que requieren un apoyo», explica Míriam Rodríguez, profesional del Servicio de Trabajo Social, acerca de un «proyecto piloto» que ha arrancado «con seis voluntarios, en el horario central de la mañana (de 10.00 a 13.00 horas)".

"Hicimos una captación, a través de la plataforma de voluntariado de la Xunta, y realizamos una formación ordinaria. Por otro lado, organizamos la señalización, es decir, los chalecos identificativos que llevan los voluntarios (subvencionados desde Coruña Style Oulets), y les dimos otra formación, ya específica, sobre los diferentes servicios que ofrece el hospital , sus ubicaciones, las funciones de los auxiliares y celadores...", detalla Rodríguez, sobre una formación que, en este caso, "surgió de la Dirección de Humanización», y en la que han colaborado «jefes de celadores, supervisoras de Consultas Externas y del Hospital de Día, compañeros de Atención al Paciente (otra área muy demandada)...", enumera.

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