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Salud

Luis Domínguez, neumólogo del Hospital de A Coruña: "El asma mal controlado tiene un riesgo de mortalidad alto, incluso, en los casos más leves"

En el marco del Día mundial de esa enfermedad, que se conmemora este martes, 5 de mayo, el especialista del Chuac reivindica la importancia de la adherencia al tratamiento

"Menos de un 20% de los afectados tiene el asma bien controlado. Y esto, teniendo en cuenta que hay fármacos que les pueden aliviar", advierte

El doctor Luis Domínguez, neumólogo, en el Hospital Universitario de A Coruña (Chuac).

El doctor Luis Domínguez, neumólogo, en el Hospital Universitario de A Coruña (Chuac). / CARLOS PARDELLAS

A Coruña

"El asma mal controlado tiene una mortalidad alta, incluso, en los casos más leves", advierte Luis Domínguez, especialista del Servicio de Neumología del área sanitaria de A Coruña y Cee, en el marco del Día mundial de esta dolencia, que se conmemora este martes, 5 de mayo. Una jornada que el doctor Domínguez aprovecha para reivindicar, por encima de todo, la adherencia a los tratamientos: "Menos de un 20% de los afectados tiene su enfermedad bien controlada. Y eso, teniendo en cuenta que hay fármacos que les pueden aliviar", hace hincapié.

-¿Cuál es la prevalencia estimada del asma?

-Se calcula que entre un 4% y un 5% de la población tiene asma y, continuamente, se están diagnosticando nuevos casos. En España, alrededor de 170.000 cada año. De las enfermedades respiratorias crónicas es la que tiene mayor prevalencia en el mundo, con diferencia sobre otras.

-Se tiende a asociar esta dolencia con los niños, aunque puede 'debutar' a cualquier edad.

-Así es, aunque el asma infantil es diferente a la de los adultos. Se clasifica como "asma de inicio temprano", con predominio de la alergia y otros componentes y, en muchas ocasiones, cuando los pacientes van creciendo y entran en la pubertad, puede remitir y llegar a desaparecer (no siempre). En cambio, el asma en la persona adulta puede debutar a cualquier edad: tanto a los 40, como a los 50 años e, incluso, en ancianos. En estos casos, se denomina "asma de inicio tardío", y su manejo es bastante más complicado, ya que acostumbra a coincidir con otras dolencias crónicas. En ocasiones, incluso el diagnóstico es más difícil, porque muchos pacientes son fumadores y tienen EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica); un problema cardíaco; obesidad a la que atribuyen su fatiga, etc. Por eso hay que estar siempre encima de la sospecha diagnóstica de asma.

"El asma en la persona adulta puede debutar a cualquier edad: tanto a los 40, como a los 50 años e, incluso, en ancianos. En estos casos, se denomina 'asma de inicio tardío', y su manejo es bastante más complicado"

-¿Ante qué síntomas conviene consultar?

-El aparato respiratorio, cuando se manifiesta, lo hace de una manera un poco monótona: siempre mediante tos o disnea (fatiga o dificultad para respirar). Ante estos síntomas, es cuando hay que sospechar. Una tos crónica, que no remite espontáneamente, o asociada a algunas características, como puede ser el que aparezca en el esfuerzo, con la risa o el que se presente por las noches, eleva la sospecha diagnóstica de asma. Y, sobre todo, en la gente mayor, la aparición de disnea persistente, que suele empeorar por las noches y con los esfuerzos, también nos tiene que hacer sospechar de esa posibilidad diagnóstica.

-Junto con el diagnóstico, un buen control del asma es fundamental. Sin embargo, los especialistas advierten de que la mayoría de los pacientes no hace sus 'deberes'.

-Disponemos de fármacos que son muy útiles y que nos pueden ayudar a manejar la enfermedad, pero nuestra sorpresa es que el control de los pacientes asmáticos es siempre inferior a lo deseable. De hecho, menos de un 20% de los afectados tiene el asma bien controlado. Y esto, teniendo en cuenta que hay medicamentos que les pueden aliviar.

"Una tos crónica, que no remite espontáneamente, o asociada a algunas características, como puede ser el que aparezca en el esfuerzo, con la risa o el que se presente por las noches, eleva la sospecha diagnóstica de asma"

-¿A qué cree que se debe?

-Pienso que hay una parte de casos en los que el mal control del asma es por causas debidas a los pacientes. Fundamentalmente, porque no entienden el tratamiento y no tienen una buena adherencia (no son constantes). Y, también, porque tienen una técnica inhalatoria que, a veces, es deficiente, con lo cual se toman los inhaladores y no les dan beneficio porque no llegan al sitio al que tienen que llegar para que sea así. La otra parte, se debe a los médicos que, en ocasiones, no somos capaces de diagnosticar a los pacientes, o no los incluimos en la información acerca de la importancia que tiene el control de su enfermedad. Y, a veces, porque nos da miedo utilizar ciertos fármacos. Sobre todo, los corticoides. No obstante, lo que hay que evitar es el corticoide oral, que es que tiene más efectos secundarios. En el inhalado, la dosis que damos es mucho menor.

-¿Qué riesgos puede conllevar un asma mal controlado?

-Mal controlada, esta enfermedad tiene un riesgo de mortalidad elevado, incluso en los casos más leves. Esto es importante destacarlo porque, sobre todo, los pacientes con asma leve o moderada no tienen síntomas continuos. Es diferente, por ejemplo, al caso de los pacientes con EPOC, que están permanentemente con síntomas y que, por tanto, si no toman sus inhaladores se van a encontrar fatal. Los asmáticos pueden pasar temporadas en las que estén asintomáticos, con lo cual no entienden, muchas veces (pese a que se lo intentamos transmitir en las consultas de Enfermería, con educación sanitaria y demás...), lo importante que es prevenir: hacer un tratamiento antiinflamatorio con corticoides inhalados, y tener una buena adherencia, para no llegar a utilizar el 'rescate'.

"Casi el 90% de los casos de asma se podrían controlar, simplemente, siendo constantes y teniendo adherencia a un tratamiento antiinflamatorio con corticoides inhalados"

-¿Todos los casos de asma se pueden manejar bien así?

-Casi el 90% de los casos de asma se podrían controlar, simplemente, siendo constantes y teniendo adherencia a un tratamiento antiinflamatorio con corticoides inhalados. No obstante, hay un grupo de pacientes que sufren lo que denominamos "asma grave no controlada", en cuyo caso la enfermedad es tan fuerte que no se controla bien aún haciendo el tratamiento correctamente. Pero, a día de hoy, disponemos, también, de unos fármacos biológicos que ayudan a que estos pacientes tengan una buena calidad de vida, sin recurrir a los corticoides orales, así como una función pulmonar casi normal.

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