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El 'coruñesismo' de la fachada marítima: reflejar el "carácter" de la ciudad, un factor clave para ser el diseñador del futuro de A Coruña

Los cinco finalistas disponen de cinco meses para presentar sus propuestas, donde se ponderará la integración urbana, la sostenibilidad y la viabilidad económica

Vista general de la fachada marítima coruñesa |  LOC

Vista general de la fachada marítima coruñesa | LOC

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A Coruña

Coruña Marítima formalizó esta semana los cinco equipos finalistas para elaborar el Máster Plan. La calidad técnica de la propuesta, que valorará su ADN coruñés, junto a la funcionalidad y los aspectos medioambientales y económicos, serán claves para elegir el diseño de la futura fachada marítima de A Coruña.

En la fase de preselección, la candidatura de Typsa y RSHP Architects obtuvo la mejor puntuación, 93,95 puntos, gracias sobre todo a su solvencia técnica y experiencia previa en urbanismo, paisajismo y arquitectura; entre sus referencias destaca la participación de RSHP en la transformación de un antiguo puerto de contenedores en Sidney. El resultado, no obstante, no valora todavía ninguna propuesta concreta para la fachada litoral coruñesa, sino los méritos, trayectoria y capacidad acreditada de los equipos. Por detrás quedaron las candidaturas lideradas por Junquera-West 8, Ove Arup-Batlle i Roig-3XN, IDOM-Zaha Hadid y BIG-WSP-Díaz y Díaz, todas con experiencia internacional en waterfronts, puertos y grandes operaciones urbanas, que ahora parten de cero en la fase decisiva para plantear el futuro diseño del frente marítimo de A Coruña.

El pliego fija que la valoración técnica tendrá un peso del 90% en la nota final, mientras que el presupuesto representará solo un 10%. Es decir, el contrato se resolverá principalmente en función de qué equipo plantea mejor la idea para transformar los muelles, conectar la ciudad con el mar y compatibilizar los nuevos usos ciudadanos con la actividad portuaria que permanezca. Los seleccionados disponen de cinco meses para elaborar y presentar su propuesta.

Esta valoración se articula en cuatro grandes apartados: calidad técnica de la propuesta, funcionalidad, aspectos medioambientales y económicos. Cada bloque permite entender qué espera la Comisión de Coruña Marítima. No se busca solo una imagen atractiva, sino un proyecto capaz de ordenar un ámbito complejo, hacerlo accesible, respetar su identidad portuaria y garantizar que las obras previstas sean asumibles.

La importancia del "carácter coruñés"

Este es el apartado de mayor peso dentro de la parte técnica, con hasta 40 puntos. Aquí se valorará el diseño urbanístico, la integración con la ciudad y la definición del edificio singular previsto en el ámbito. El pliego pide que la propuesta tenga “carácter coruñés”, que sea capaz de captar "la esencia, la tradición y la historia de A Coruña", y que proponga un espacio público pensado para la relación del ciudadano con su entorno.

También se tendrá en cuenta "la calidad urbana del conjunto", además de la propuesta de equipamientos, los espacios libres, la conexión con grandes sistemas naturales y corredores verdes, y el uso de vegetación autóctona. El objetivo no es solo urbanizar los muelles, sino plantear una nueva pieza de ciudad reconocible y coherente con A Coruña.

En este bloque se analizará, además, la ambición del proyecto para situar la ciudad como" referente mundial en arquitectura, urbanismo, movilidad, tecnología, medio ambiente y desarrollo social sostenible", recoge el documento.. La accesibilidad desde la ciudad hasta la lámina de agua, el impacto visual de la edificación y la relación con el entorno serán elementos decisivos. Del edificio singular se valorarán sus usos, materiales, fachadas, espacios interiores y exteriores, y su capacidad para convertirse en un hito urbano fácilmente identificable.

Preservar la identidad portuaria

El segundo bloque suma hasta 30 puntos y será clave para medir si la propuesta funciona más allá del aspecto visual. El pliego presta especial atención a los aspectos portuarios, ferroviarios y de movilidad. La futura fachada no parte de una hoja en blanco, sino que se proyecta sobre terrenos con autoridad portuaria, infraestructuras existentes, conexiones viarias, posibilidades ferroviarias y una relación histórica entre la ciudad y el puerto. Por ello, el texto señala que se valorará "la preservación de la identidad portuaria", tanto en los terrenos que sigan dedicados a usos portuarios como en aquellos que acojan nuevas actividades. Los equipos deberán plantear soluciones que mejoren la operativa de las actividades que permanezcan en la dársena interior y que garanticen la seguridad de las operaciones.

Otro punto importante será compatibilizar los usos portuarios con los usos ciudadanos. Se valorará la accesibilidad terrestre a las instalaciones portuarias, la recuperación y conservación del patrimonio portuario, la conectividad viaria, ferroviaria y marítima, y la integración del viario propuesto con las vías de comunicación existentes.

La movilidad sostenible aparece como otro criterio central. Se tendrán en cuenta las propuestas para aprovechar la infraestructura ferroviaria existente en posibles nuevos usos, como Cercanías o tranvitrén —un híbrido entre un tren convencional de cercanías y un tranvía urbano por la ciudad—, así como la integración de servicios intermodales. También se valorará la mejora del transporte público, la intermodalidad, los itinerarios peatonales y ciclistas, y la permeabilidad entre la ciudad y la lámina de agua.

Respeto a la biodiversidad

El tercer apartado alcanza hasta 20 puntos. La sostenibilidad ambiental y social será otro de los filtros para elegir el diseño ganador. El pliego destaca que se "valorará el respeto a la biodiversidad terrestre y marítima, la renaturalización del ámbito, la potenciación del contacto con la naturaleza y la continuidad de corredores verdes y grandes sistemas naturales".

También se analizará cómo se ejecutarán las obras de urbanización y edificación para que contribuyan a la sostenibilidad del proyecto. En los edificios se tendrá en cuenta la eficiencia energética, las instalaciones previstas y la posible incorporación de sistemas de generación de energías renovables.

La dimensión social del proyecto también contará. Se valorarán las medidas de sostenibilidad social, la atención a grupos de edad más vulnerables, la creación de espacios saludables, la promoción de actividad y relación social, y las soluciones destinadas a garantizar la accesibilidad universal. Incluso se tendrá en cuenta el uso del agua como medio de transporte y la facilidad de acceso al mar para el disfrute ciudadano.

Viabilidad económica

El cuarto bloque, con hasta 10 puntos, no se refiere a la oferta económica del contrato, sino a la viabilidad económica de la propuesta técnica. Aquí se evaluará el coste de las obras de urbanización y de las infraestructuras portuarias, ferroviarias y viarias necesarias para hacer realidad el proyecto.

También se tendrá en cuenta la adecuación de los ratios de edificabilidad, la relación entre la propuesta y sus costes, y la viabilidad económica y financiera del planteamiento. Para valorar estas inversiones se emplearán los macroprecios recogidos en el anexo del pliego. En las superficies lucrativas, el documento aclara que "no se computarán las cesiones a las administraciones exigidas por la legislación vigente".

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