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Entra en una casa de la calle Hospital de A Coruña mientras los ocupantes duermen, roba sin despertarlos y se deja en un banco un portátil con su ADN

Junto con otro individuo, apiló objetos en la vía hasta alcanzar una de las ventanas

La Justicia lo condenó a dos años y medio de cárcel, con el atenuante de que es drogadicto

Vista de la Audiencia Provincial de A Coruña

Vista de la Audiencia Provincial de A Coruña / LOC

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A Coruña

El año pasado se registraron cerca de 200 robos en domicilios en A Coruña, pero casi siempre se realizan cuando la vivienda está vacía. Los ladrones se fijan en pisos en los que no hay luces, y, muchas veces, llaman a la puerta para asegurarse de que no hay nadie. "A veces la gente no oye la llamada, o contesta, y se encuentran con la sorpresa al entrar", explican fuentes coruñesas del Sindicato Unificado de Policía (SUP), pero "no es nada frecuente" entrar en un domicilio con moradores, pues los criminales saben que un simple robo con fuerza puede convertirse en un delito más grave, o, incluso, un homicidio. La Audiencia Provincial acaba de dictar sentencia en una de las escasas excepciones: dos criminales entraron en una casa de la calle del Hospital de A Coruña, y robaron mientras sus moradores dormían.

De acuerdo con el fallo, el delito se produjo en torno a las 05.00 de la madrugada, en julio de 2023. Dos hombres se pusieron a apilar objetos en la calle para llegar hasta una ventana que daba a esta vía y se encontraba "ligeramente abierta". Dentro dormían sus tres habitantes, pero los delincuentes fueron capaces de entrar y robar sin despertarlos: se llevaron un móvil, un portátil con sus cables, un estuche con bisutería y una cartera, entre otros efectos.

Rastro de ADN

Los dos delincuentes volvieron a la calle, pero al poco tiempo abandonaron la mayor parte del botín, y dejaron todos los objetos, excepto la cartera con el dinero, en un banco en el campo de Marte. Allí los encontró un transeúnte, que usó el teléfono móvil para llamar a uno de los ocupantes de la casa. Este abandono acabó incriminando a uno de los delincuentes, pues quedó su ADN en la tapa del portátil sustraído.

El hombre procesado por el robo es un antiguo conocido de la Justicia que acumula varias condenas. En 2016 había sido condenado a dieciocho meses de cárcel por receptación y robo con fuerza, y al año siguiente recibió cuatro condenas por hurto que suman dos años de prisión. En 2018 recibió otro año de cárcel por un delito contra la salud pública, y a otros seis meses por receptación.

Multirreincidente

Estos antecedentes llevaron a que la Justicia lo considerase reincidente y le aplicase una agravante por ello. En octubre del año pasado, el Juzgado de lo Penal nº2 de A Coruña lo sentenció a dos años y medio de cárcel como autor de un robo con fuerza en casa habitada. El fallo podría haber sido aún más duro, pues el juez también valoró como atenuante la adicción a las drogas del autor.

El hombre apeló a la Audiencia Provincial, pero esta rechaza todos sus argumentos. De acuerdo con el tribunal, la motivación de la sentencia original es "muy clara, muy razonable, y con un sentido unívoco", con lo que acaba de desestimar su recurso y confirma los dos años y medio de prisión.

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