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Sanidad

Chus Souto y José Muíño suman más de 150 donaciones de sangre en A Coruña: "Para min doar é como respirar e cando vou, pásoo pipa"

Integrantes de la Hermandad de Donantes de Sangre coruñesa, hacen campaña activa por la donación e invitan a otros ciudadanos a seguir sus pasos

"O sangue é moi necesario. Sen doazóns, paralizaríase o sistema", advierte Chus, a lo que José agrega: "Es algo que deberíamos hacer la mayoría"

José Muíño y Chus Souto, en el local permanente de ADOS en A Coruña, localizado en el Hospital Universitario (Chuac).

José Muíño y Chus Souto, en el local permanente de ADOS en A Coruña, localizado en el Hospital Universitario (Chuac). / Gus de la Paz

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A Coruña

Una urgencia familiar empujó a Chus Souto a donar sangre por primera vez hace 34 años y, desde entonces, no ha parado. “Para min doar é como respirar”, asegura. José Muíño se hizo donante inspirado en su prima Rosi, con quien se crió y que “es como una hermana” para él, hace ya tres décadas. “Es algo que deberíamos hacer la mayoría”, considera. Entre los dos, superan las 150 extracciones. “La sangre es muy necesaria. Sin donaciones, se paralizaría el sistema”, reivindican, como integrantes de la Hermandad de Donantes de Sangre de A Coruña, para animar a otros ciudadanos a seguir sus pasos, y recuerdan: "Los hospitales gallegos necesitan una media de entre 400 y 500 donaciones de sangre diarias para mantener su actividad asistencial".

"La primera vez que yo doné sangre fue en enero de 1996; la última, el pasado mes de abril. Llevo 30 años siendo donante”, resume José Muíño, vecino de Eirís, de 53 años, con casi un centenar de donaciones a sus espaldas. “Fui a donar porque mi prima Rosi, que es como si fuese mi hermana, ya que nos criamos juntos, era donante de sangre. Ella es mayor que yo, y siempre le oía decir: ‘Voy a donar sangre’. Hasta que, un día, le comenté: ‘Venga, voy yo también contigo’. Así fue la primera vez y, desde entonces, no he parado. Suelo donar unas tres veces al año. Cada tres meses, más o menos”, apunta José, quien, "desde hace un montón de años también", está inscrito en el Registro de Donantes de Médula Ósea (Redmo), aunque, "por ahora", no le han llamado.

"Las donaciones de sangre son necesarias siempre. No solo cuando hay una tragedia, sino en el día a día: en cirugías, para el tratamiento de enfermedades crónicas, de patología oncológica… Si puedes ayudar, no cuesta nada hacerlo", subraya José

Puntos de donación: locales permanentes y unidades móviles

“Acostumbro a ir a donar sangre siempre al local de ADOS (Axencia Galega de Doazón de Órganos e Sangue) en el Hospital Universitario (Chuac). Al principio de todo, era también allí, en un espacio pequeñito que tenían en el antiguo Juan Canalejo, que casi era una habitación. Después, ese punto de donación lo trasladaron para el Hospital Militar [actual Abente y Lago], donde estuve yendo a donar unos años y, ahora ya, en esta última etapa, es cuando habilitaron el local en el Chuac. Como vivo en Eirís, me queda a 10 minutos andando de casa", expone José, quien recuerda que, junto con los locales permanentes de donación que existen en las siete ciudades de Galicia [el de A Coruña, ubicado en el edificio central del Chuac, con horario de funcionamiento de lunes a viernes, de 08.00 a 22.00 horas, y sábado, de 08.00 a 15.00, con aparcamiento gratuito], ADOS ofrece la posibilidad de donar sangre en alguna de las diez unidades móviles que, de lunes a sábado, se desplazan a más de 50 ayuntamientos gallegos. "A través de la página web (ados.sergas.gal) y de las redes sociales de la propia ADOS, de la radio y demás, se puede conocer dónde estarán ubicadas cada día", indica, antes de resaltar que el procedimiento de la donación "es muy rápido".

DONANTES DE SANGRE CHUAC

José Muíño posa junto al logotipo de ADOS, en el local permanente de donación de A Coruña, localizado en el Hospital Universitario (Chuac). / Gus de la Paz

El procedimiento: "No son ni 10 minutos"

"Llegas, igual tienes que esperar 5 minutos y ya te atienden. Te pasan con la doctora, quien te mira la tensión y te da un pequeño pinchazo en el dedo para comprobar determinados valores. Si todo está correcto, ya pasas a donar. Te preguntan en qué brazo prefieres hacerlo y, desde que te dan el pinchazo hasta que acabas, no son ni 10 minutos", detalla este vecino de Eirís, quien hace hincapié en que él dona sangre porque le "encanta hacerlo", ya que "puedes ayudar a mucha gente", e incide: "Las donaciones de sangre son necesarias siempre. No solo cuando hay una tragedia, sino en el día a día: en cirugías, para el tratamiento de enfermedades crónicas, de patología oncológica… Si puedes ayudar, no cuesta nada hacerlo. En mi caso, lo hago encantado y, mientras pueda, seguiré donando".

"Ao principio, sempre doei sangue polo procedemento habitual, ata que coñecín a un médico, no antigo Hospital Militar [actual Abente y Lago], que era onde se doaba antes, que me viu e díxome: ‘Concho! E ti por que non te fas doante por aférese?’. Porque eu, na actualidade, son realmente doante de aférese, que é isto que che extraen, por separado, plasma, plaquetas e glóbulos vermellos", expone Chus

En similares términos se manifiesta Chus Souto, vecina de Culleredo, de 51 años, quien, al igual que José, lleva casi toda la vida siendo donante de sangre. "Comecei porque a miña cuñada ten lupus, estaba ingresada e necesitaba sangue. Tivo unha crise moi forte e pediron a todos os familiares se podían doar. Recordo que aquela doazón foi abaixo, no soto do actual Hospital Universitario, e que foron curmáns, curmáns segundos… Todo o mundo. Eu tiña 17 anos, mido 1,50 metros de altura e o doutor víame tan pequeniña… Pero unha curmá miña insistiulle en que me deixase doar, así que me deron un permiso, porque era para un familiar e unha urxencia. A partir de aí, empecei e xa non parei”, subraya, al rememorar su primera donación.

Donación por aféresis: los componentes sanguíneos, por separado

"Ao principio, sempre doei sangue polo procedemento habitual, ata que coñecín a un médico, no antigo Hospital Militar [actual Abente y Lago], que era onde se doaba antes, que me viu e díxome: ‘Concho! E ti por que non te fas doante por aférese?’. Porque eu, na actualidade, son realmente doante de aférese, que é isto que che extraen, por separado, plasma, plaquetas e glóbulos vermellos", apunta, antes de detallar las particularidades del procedimiento en cuestión: "A diferenza, máis que nada, é o tempo, xa que neste caso, a doazón faise cunha máquina totalmente distinta, que devolve o sangue ao corpo, e pasas como unha hora conectada".

DONANTES DE SANGRE CHUAC

Chus Souto, en el local permanente de donación de ADOS en A Coruña, localizado en el Hospital Universitario (Chuac). / Gus de la Paz

"O problema comigo é que, ao medir 1,50 metros de altura, non podo ir a todas as máquinas. A miña chámase Amicus, e permítelles xogar máis coas cifras", continúa Chus, quien, al donar sangre por aféresis, tiene que hacerlo siempre en el local permanente de ADOS, en el Chuac. "Eu o paso pipa alí. Encántame. Para min ir doar é como quen marca un día para ir tomar un café cos seus amigos, só que eu vou ver á médica que non vexo desde hai catro meses, e ás enfermeiras ou enfermeiros que me toquen. Botamos unhas risas, e para min é unha tarde que o paso pipa", reitera esta vecina de Culleredo, quien suma unas 70 donaciones en total y que, al igual que José, también figura inscrita en el Redmo como donante de médula.

"Para min ir doar é como quen marca un día para ir tomar un café cos seus amigos, só que eu vou ver á médica que non vexo desde hai catro meses, e ás enfermeiras ou enfermeiros que me toquen. Botamos unhas risas, e para min é unha tarde que o paso pipa", sostiene Chus

"Cando superei as 50, déronme un diploma", desvela, con una mezcla de orgullo y sentido de la responsabilidad. "O sangue é moi necesario. Eu aparte de doar, o meu Facebook persoal úsoo para poñer, todos o días, onde van estar situadas as unidades móbiles de ADOS. E a min, cando me cruces pola rúa no verán, sempre me vas ver con algo que poña ‘doantes de sangue’: coa camiseta de ADOS, coa bolsa… Son moi activista da doazón, porque me parece incrible que a xente non doe. Non o entendo. Para min doar é como respirar. E non doe nada", concluye.

DONANTES DE SANGRE CHUAC

Chus Souto y José Muíño conversan en el local permanente de donación de ADOS en A Coruña, localizado en el Hospital Universitario (Chuac). / Gus de la Paz

La ciudad de A Coruña rozó la 10.800 donaciones de sangre en 2025: su tasa supera la media gallega

Galicia registró un total de 105.337 donaciones de sangre en 2025, de las cuales casi la mitad, 49.660, se realizaron en la provincia coruñesa y 10.772, en la ciudad de A Coruña, que alcanza una tasa de 43 donaciones por cada 1.000 habitantes,por encima de la media gallega, tal y como se extrae del balance de actividad presentado, el pasado jueves, por el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y la directora de la Axencia Galega de Doazón de Órganos e Tecidos (ADOS), Marisa López.

"La solidaridad de los gallegos salva muchas vidas", declaró Gómez Caamaño, durante la exposición de los datos, y puso el foco en que, a lo largo del pasado año, Galicia sumó 9.235 nuevos donantes de sangre, lo que supone el 12% de todos los que acudieron a alguno de los locales permanentes de donación (ubicados en los hospitales de las siete grandes ciudades), así como a las unidades móviles de ADOS que, cada día, se desplazan a diferentes puntos de la comunidad.

El concello de Padrón volvió a liderar el ranking gallego de donaciones de sangre, con una tasa de 92 por cada 1.000 de habitantes, más del doble de la media de la comunidad, que se situó en las 39. Le siguió Santiago, que sumó 8.571 actos altruistas, lo que se traduce en una tasa de 85 donaciones por cada millar de personas, gracias "al gran peso de la comunidad universitaria" en esa ciudad.

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