Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Emergencias

La soledad multiplica las aperturas forzosas de los bomberos de A Coruña a casi una al día: "No es solo que abramos una puerta, es una problemática social"

La disgregación de los vínculos sociales y el aumento de peticiones del 061 dispara estas intervenciones desde las 39 de 2015 a las 306 del año pasado

Las actuaciones más numerosas son las que ayudan a mayores que se han caído, aunque también hay un "porcentaje muy importante" de tentativas de suicidio

Bomberos de A Coruña durante una intervención en la ciudad.

Bomberos de A Coruña durante una intervención en la ciudad. / Casteleiro

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Coruña

Mayores que tropiezan y caen en sus viviendas, sin poder levantarse. Pisos cuyos habitantes no responden a las llamadas durante días. Tentativas de suicidio. La soledad y los problemas asociados a ella multiplican las intervenciones de los bomberos de A Coruña para abrir puertas hasta prácticamente una al día. De acuerdo con las memorias del servicio, en 2015 apenas hubo 39 actuaciones de este tipo, pero en 2025 ya alcanzaron las 306. Y no se trata solo del efecto del apagón: en 2022 fueron 179, y en 2023, casi 200. El Concello achaca el aumento a que "el 061 recurre a nosotros muchas veces para este servicio cuando antes no lo hacía", pero el bombero y delegado sindical de la CIG Quico Leira puntualiza que el incremento es un "reflejo" de los cambios de relacionarse y la creciente soledad. Las intervenciones "nos han hecho ser conscientes de que no es solo abrir una puerta: hay una problemática de abandono de gente mayor, de soledad".

Las actuaciones pueden tener varias causas, aunque Leira considera que las más numerosas son personas mayores que se han caído. "Como suele ser la gente que más miedo tiene a que le entren, atranca mucho las puertas, pone cepos y cosas en las ventanas", pone como ejemplo el bombero, lo que complica entrar. También hay un "porcentaje muy importante" de avisos por tentativas de suicidio, y casos de aperturas por "gente que no contesta desde hace tiempo".

Algunas veces, la puerta a abrir no es la de la vivienda, sino la interior de una habitación en la que se ha quedado encerrado un niño. Fuentes de la Policía Nacional indican que cuando piden a los bomberos que se abra alguna puerta suele tratarse de "personas que cayeron, mayores que están solos", y no hay un familiar que tenga las llaves.

Accesos por fachadas

Detrás de la tendencia, insiste el delegado sindical, está la creciente individualidad y soledad. "Ya no hay el concepto de barrio de los años 60, 70, 80, donde la gente te conocía de toda la vida, alguien tiene la llave del piso, el vecino te ve a diario", señala. En una ciudad con "menos comunidad" también se ha incrementado la "sensación de riesgo", con vecinos que cierran puertas "hasta el extremo" y toman medidas para que no se sepa si están en casa. Precauciones que se pueden volver en su contra si tienen una emergencia médica y hay que acceder al piso.

Los bomberos tienen formación en cerrajería, aunque no siempre es sencillo entrar porque "cada puerta es un mundo". A veces es directamente imposible, y Leira explica que en ocasiones tienen que acceder a la vivienda por la ventana. "La intervención puede parecer baladí, pero a veces hay que instalar cuerdas y hacer un acceso por la fachada", o subir hasta una ventana con la escalera automática.

Protección contra las enfermedades

Además, "cuando entramos debemos protegernos de manera importante". La persona que está en el piso puede estar inmunodeprimida, y el contacto con otros puede ser un riesgo para ella, pero también se da el caso inverso. "Podemos recibir contagios, desde problemas con herpes a tuberculosis", indica el bombero, que explica que a veces en los pisos se encuentran sangre, orina o heces. En los casos en los que el aviso alerta de que hay una persona que no responde desde hace semanas y podría haber fallecido, pone como ejemplo, se entra con traje contra riesgos biológicos, guantes y un aparato de respiración que aísle de la atmósfera.

A los efectivos de Bomberos también se les proporciona entrenamiento en cuanto a primeros auxilios, aunque Leira señala que lo preferible en caso de emergencias médicas es que haya profesionales del 061 al entrar. El sindicalista considera que el servicio no tiene problemas "a nivel de formación y equipo", aunque alerta del aumento de intervenciones y señala que "si existe tal cantidad de trabajo potencial, no podemos estar en varios sitios a la vez" y se debe tener en cuenta para el posible aumento de la plantilla. Fuentes del Ayuntamiento insisten en que desde Bomberos se considera que "actualmente tenemos personal suficiente para cubrir todos los servicios".

Prima la emergencia

Los Bomberos, explica Leira, no se dedican a abrir puertas en cualquier circunstancia, sino solo en emergencias. "No puede servir de explicación que a alguien se le quedaron las llaves por dentro, en ese caso lo lógico es que llame a un cerrajero", pone como ejemplo, y si argumenta que se le quedó la pota al fuego y es necesario abrir para evitar un fuego, el delegado sindical advierte de que "se va a comprobar" que es así tras abrir la puerta.

Hay casos en los que la apertura la requiere la Policía Nacional, la Local o el 061, y otros en los que el mando tiene que valorar si se realiza la intervención en base a las circunstancias. A la hora de forzar una entrada se evalúa, por ejemplo, si hay indicios de que hay una persona caída y no se puede levantar, o si hay señales de que el residente en un piso cerrado puede haber intentado el suicidio, en base a su historial médico o psicológico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents