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Eólica marina

La ampliación de punta Langosteira llama a la expansión del plan eólico de Navantia hacia A Coruña

Algunos molinos tienen cimentaciones que llegan al fondo marino, pero otros se instalan en plataformas flotantes de "grandes dimensiones" que necesitan de una gran superficie para realizar el ensamblaje

La empresa pública ya fabrica elementos para el sector en la ría de Ferrol, pero busca expandirse en el puerto exterior

Exportación desde Fene de cimentaciones para parques eólicos desarrollados por Navantia y Windar Renovables.

Exportación desde Fene de cimentaciones para parques eólicos desarrollados por Navantia y Windar Renovables. / La Opinión

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A Coruña

La empresa pública Navantia es conocida sobre todo por la construcción de buques militares y civiles, pero una gran división (Seanergies) se dedica desde hace años al sector en crecimiento de la eólica marina, la gran apuesta del puerto exterior de A Coruña. El Estado acaba de conceder a la Autoridad Portuaria casi 100 millones de euros para construir nuevos muelles y habilitar terrenos en los que se instalarán nuevas fábricas orientadas a las instalaciones eólicas situadas en el océano, y Navantia, que ya posee una planta en Fene y colabora con el Puerto de Ferrol, es una de las cinco compañías que han apostado en firme por el proyecto industrial coruñés. Carla Chawla Fidalgo, responsable del negocio de Seanergies en Fene y directora del astillero de Navantia Fene, explica a preguntas de este diario que necesitan terrenos portuarios, pues tienen "unos calados normalmente mayores que nuestras instalaciones" y gran superficie, dos claves para producir.

Algunos molinos marinos se asientan en el fondo, pero otros se yerguen sobre plataformas flotantes de "grandes dimensiones", desarrolla. "Si queremos ser capaces de ensamblar varias unidades a la vez necesitamos unas superficies ingentes y aunque nosotros contamos con muchos metros cuadrados, no son suficientes", por lo que Navantia busca a puertos como "aliados naturales".

La empresa ya trabaja con la Autoridad Portuaria de Ferrol, con la que la el Puerto de A Coruña ha obtenido una alianza. Las dos entidades presentaron un proyecto conjunto para obtener fondos europeos, y la concesión provisional del Estado les ha otorgado 100 millones. La mayoría irán para A Coruña, que los empleará para construir unos 400 o 450 metros de muelles en el puerto exterior de punta Langosteira (actualmente hay 1.500) y adaptar el terreno para Navantia y el resto de proyectos comprometidos, así como para los que se presenten.

Grandes plataformas

La federación de empresas del metal Asime ve en el proyecto de punta Langosteira una oportunidad para potenciar la industria de Galicia, pues, aunque en España aún no ha salido una subasta para instalar parques flotantes y están pendientes varios proyectos coruñeses, los molinos marinos están en auge y ya generan unos 5.000 empleos en la comunidad, entre puestos directos e indirectos.

Navantia señala que hay que desarrollar "la eólica marina flotante en nuestro país y en Europa" y encontrar "la fórmula para dar a los desarrolladores las soluciones con un menor riesgo para que este tipo de tecnología salga adelante lo antes posible", con lo que la colaboración con los puertos es "básica". Las estructuras para los molinos que se asientan en el fondo marino son grandes, pero aún lo son más las plataformas que dan soporte a la flotante, con lo que es imposible realizar el transporte por tierra y hay que trabajar en astilleros y puertos que permitan sacar el material por mar. Además de construir gran número de estructuras fijas, Navantia ha realizado proyectos para parques flotantes, como el de Windfloat, de Portugal, y subestaciones.

De gigantes del sector a compañías emergentes

Según explicó el presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, Martín Fernández Prado, el de Navantia no es el único proyecto en marcha para la expansión del puerto exterior basada en la eólica marina, que se producirá en la explanada sur, todavía sin urbanizar. También hay un compromiso del gigante del sector de las infraestructuras Acciona, que tiene negocios en decenas de países, desde el sector energético al transporte o el agua. La empresa, con experiencia en la eólica convencional, participa en el desarrollo de tecnología marina y tiene proyectos en cartera desde Italia a Chile. Ya en 2023 pidió espacio para una instalación para la "preparación, fabricación, montaje, mantenimiento y otras actividades auxiliares vinculadas a las instalaciones eólicas marina". También ha pedido terrenos Esteyco, una empresa de ingeniería que hace tres años solicitó una plataforma para ensamblar y montar "componentes y estructuras y medios auxiliares para eólica, eólica marina y otras energías renovables".

Otra empresa del sector con la vista puesta en Langosteira es WindWaves, la antigua Nervión, que el año pasado recibió licencia para construir una planta de elementos de eólica marina en el puerto exterior de Ferrol. La empresa, del grupo Amper, complementará estas instalaciones con otras en As Somozas y las que se desarrollen en el puerto exterior. El último de los proyectos en firme es el de Saitec, un grupo de ingeniería vasco que desarrolló su propia plataforma flotante para turbinas eólicas marinas y desarrolló un prototipo en Bilbao.

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