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La Semana do Patrimonio Invisible abre las puertas de la Torre de Control Marítimo de A Coruña: "Viene a ser como una segunda Torre de Hércules, pero muy modesta"

Instalación estratégica para la seguridad marítima en Galicia, la conocida 'H' opera las 24 horas para controlar el tráfico y coordinar rescates

15 coruñeses visitan la torre de control marítima de A Coruña

Gus de la Paz

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A Coruña

La enorme 'H' blanca del dique de abrigo es uno de los edificios más reconocibles del puerto de A Coruña. Miles de personas la observan cada día desde el paseo marítimo, pero pocas conocen realmente qué ocurre en su interior. La primera edición de la Semana do Patrimonio Invisible permitió descubrirlo a un grupo de quince gallegos que visitaron la Torre de Control Marítimo acompañados por el guía Manuel Rial y responsables de Salvamento Marítimo y Capitanía Marítima.

La iniciativa, que se celebra por primera vez en la ciudad, abrió las puertas de un edificio estratégico para la seguridad marítima de Galicia. Desde esta torre se controla el tráfico marítimo de los puertos de A Coruña y Ferrol, además de otras instalaciones como San Cibrao, en Lugo. También se coordinan emergencias marítimas y rescates en toda la zona comprendida entre Cedeira y Muxía. "Esta torre viene a ser como una segunda Torre de Hércules, pero muy modesta", explicó Manuel Rial durante la visita.

El guía recordó que la construcción del edificio estuvo relacionada con la necesidad de "mejorar el control marítimo tras grandes accidentes ocurridos en la costa gallega, como el del petrolero Urquiola", de cuyo siniestro en la ría de A Coruña se cumplieron este martes 50 años. La infraestructura comenzó a levantarse a principios de los años noventa y fue una de las primeras torres de este tipo en España.

La primera edición de la Semana do Patrimonio Invisible en la torre de control marítimo de A Coruña

La primera edición de la Semana do Patrimonio Invisible en la Torre de Control Marítimo de A Coruña / Gus de la Paz

El edificio, de cerca de 80 metros de altura, se construyó en poco más de un año y medio. La torre se levanta directamente sobre el dique y soporta continuamente el impacto del viento y el mar. De hecho, los trabajadores explicaron que la estructura llega a moverse durante los temporales fuertes. "Hay mucha gente que se ha mareado aquí arriba", reconoció durante el recorrido Roberto Pereira, jefe de Salvamento Marítimo de A Coruña. Las puertas que dan al exterior están diseñadas para desencajarse ligeramente cuando el edificio oscila, evitando daños mayores. "Esta es ya la tercera puerta, es normal que se desgasten continuamente", aseguraba entre risas.

Desde fuera parece una estructura fría, puramente funcional. Desde dentro, la torre funciona como un organismo vivo. Todo se mueve, todo se escucha y todo queda registrado. Cada barco que entra o sale del puerto pasa antes por sus pantallas. Cada llamada de socorro puede terminar aquí. Y cada temporal golpea directamente contra sus cristales. En la planta 12, en la sala de operaciones, es donde trabajan los controladores marítimos las 24 horas del día, por lo que, en caso de emergencia, se convierte en uno de los centros más importantes del noroeste peninsular.

La sala de operaciones de la torre de control marítimo de A Coruña

La sala de operaciones de la Torre de Control Marítimo de A Coruña / Gus de la Paz

Todos son antiguos marinos con experiencia previa en navegación. Desde sus pantallas supervisan la entrada y salida de barcos, mercancías peligrosas, fondeos y maniobras dentro de los canales del puerto. "Somos algo parecido a una torre de control aérea, pero con barcos", resumió Pereira. Cada movimiento queda registrado y grabado utilizando la hora UTC, el sistema horario universal que emplean todos los barcos del mundo.

La torre también coordina rescates marítimos y emergencias. "Los helicópteros de Salvamento Marítimo tienen un tiempo máximo de respuesta de diez minutos y las embarcaciones deben salir en veinte", indicó el jefe. Además, el centro puede movilizar medios de otros organismos como Guardia Civil, Armada, Bomberos de A Coruña o Cruz Roja. Durante la visita también se explicó el funcionamiento de la sala de crisis, preparada para gestionar grandes emergencias marítimas. Aunque nunca tuvo que utilizarse en A Coruña, el espacio está equipado para coordinar accidentes graves o naufragios junto a responsables políticos y técnicos.

Roberto Pereira,  jefe de Salvamento Marítimo de A Coruña.

Roberto Pereira, jefe de Salvamento Marítimo de A Coruña / Gus de la Paz

Otro de los aspectos que más llamó la atención de los asistentes fue la capacidad de la torre para seguir funcionando incluso durante apagones eléctricos. "El edificio cuenta con sistemas propios de emergencia y depósitos de combustible que permiten mantener operativos radares, comunicaciones y equipos durante meses. El día del apagón le suministramos combustible al hospital de A Coruña", señaló Pereira.

La visita también permitió descubrir historias casi desconocidas del puerto coruñés. Desde la terraza superior, con vistas espectaculares sobre toda la bahía, los responsables fueron señalando lugares marcados por accidentes marítimos. Allí apareció la historia del Urquiola, del CasónRittenhallErkhovic, o de la "boya del chino". Naufragios, vertidos y errores de navegación que cambiaron la seguridad marítima en Galicia.

Gonzalo Guillén, Capitán Marítimo de A Coruña muestra uno de los despachos de la torre de control

Gonzalo Guillén, Capitán Marítimo de A Coruña muestra uno de los despachos de la Torre de Control / Gus de la Paz

También hubo espacio para curiosidades más cotidianas. La ría de Ares, utilizada como fondeadero para barcos que esperan autorización o refugio frente al mal tiempo, fue definida por el responsable como "el parking del Mercadona".

También avanzaron que durante el próximo eclipse coincidirán cuatro cruceros en A Coruña y confirmaron que todas las plazas para observar el fenómeno desde la torre ya están agotadas. La Semana do Patrimonio Invisible permitió mostrar al público el trabajo diario que se realiza en uno de los edificios más desconocidos y estratégicos de la ciudad.

La Semana do Patrimonio Invisible, organizada en A Coruña por el Ayuntamiento, abre al público algunos de los espacios más desconocidos y singulares de la ciudad con una programación repartida hasta el viernes. Este jueves la torre volverá a ser protagonista junto a varias visitas al edificio de la calle Sinagoga donde se cree que se conserva una cisterna judía y a la iglesia de Santo Domingo. La programación finalizará el viernes con nuevas sesiones en la Biblioteca Casa Consulado, el Museo de Belas Artes, la Fábrica de Armas y el instituto Eusebio da Guarda, además de una "visita secreta" programada a las 19.00 horas cuyo contenido no fue desvelado previamente por la organización. La reserva de las entradas siguen disponibles en su web.

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