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La coruñesa que trabajó con Almodóvar y Sorogoyen en dos candidatas a la Palma de Oro en Cannes: "El cine español está en un muy buen momento"

Tras una década en Madrid trabajando en publicidad y cine, Antía León se trasladó a Canarias, encontrando una industria audiovisual en plena expansión

De izquierda a derecha: Esteban Cedrés, atrecista de avance; Antía León, ayudante de arte; Antxón Gómez, Production designer; Alejandra y Naomi, auxiliares locales; Isabel Peinado, directora de arte trabajando en Lanzarote durante el rodaje de 'Amarga Navidad'

De izquierda a derecha: Esteban Cedrés, atrecista de avance; Antía León, ayudante de arte; Antxón Gómez, Production designer; Alejandra y Naomi, auxiliares locales; Isabel Peinado, directora de arte trabajando en Lanzarote durante el rodaje de 'Amarga Navidad' / Cedida

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A Coruña

Antía León descubrió que quería dedicarse al cine casi al mismo tiempo que descubría cómo esquivar las clases de Estadística en la facultad. La coruñesa había empezado Sociología, pero buena parte de sus días acababan en una sala de cine junto a un grupo de amigos con los que compartía referencias, películas y ganas de escribir. "Nos solíamos ir al cine y compartíamos todos varios referentes y empezamos a escribir cosas", recuerda. Incluso llegaron a montar una pequeña revista cinematográfica universitaria. Después llegó un Erasmus en Lisboa y, a la vuelta, una decisión que terminó marcando su vida profesional: entrar en la Escola de Imaxe e Son de A Coruña. "Ahí cambió todo", resume. "Me di cuenta de que era lo mío".

Aquella formación práctica fue el punto de inflexión definitivo. León recuerda aquellos dos años como una etapa de descubrimiento constante, lejos de la enseñanza más teórica que había encontrado en la universidad. "Éramos muy pocos en clase y nos mezclábamos con sonido, realización, fotografía; hacíamos radio en directo, teatro, localizaciones…", explica. Más que una especialización, sintió que estaba entrando de lleno en el funcionamiento real de un rodaje. "Era una época en la que quería ir a clase", cuenta entre risas. "Y eso ya me estaba diciendo mucho". Aunque entró orientada hacia producción, acabó aprendiendo de todos los departamentos, algo que más tarde le permitiría moverse con naturalidad entre distintas funciones dentro de la industria.

Un debut entre vacas y carreteras cortadas

Su debut profesional llegó gracias a unas prácticas que ella misma buscó para evitar acabar en un plató de televisión local. A través del productor gallego Pancho Casal consiguió incorporarse como meritoria a La vida que te espera, de Manuel Gutiérrez Aragón, rodada en Cantabria. Y el estreno en el oficio fue tan romántico como terrenal. "De las primeras cosas que había que hacer por la mañana era limpiar la mierda que tenían pegadas las vacas", recuerda con humor. También le tocó cortar caminos para evitar que pasaran camiones durante las escenas exteriores o encargarse de pequeñas tareas de producción improvisadas sobre la marcha. "Bueno, pues lo que haces cuando empiezas: un poco de todo", dice. Pero aquel primer rodaje en el Valle del Pas le dejó claro que había encontrado su sitio: "Ahí ya dije: va, pues esto es lo mío".

Después llegaron Madrid y una década de aprendizaje acelerado. León empezó trabajando en publicidad —campañas para Estrella Galicia o Larsa— y acabó entrando en equipos vinculados a El Deseo, la productora de Pedro Almodóvar. Allí conoció a profesionales que terminarían cambiando su trayectoria, como el director de producción Toni Novella, quien la animó a pasarse al departamento de arte. "Me dijo que me metiera en decoración, que creía que se me iba a dar bien", cuenta. Desde entonces ha trabajado como auxiliar, regidora, ayudante de arte o prop master, dependiendo del tamaño y el tipo de producción. "En el cine español acabas haciendo un poco de todo", explica. "En una producción americana cada función está mucho más especializada".

Bruna, la perra de Antía que la acompaña en su trabajo, durante el rodaje de 'El ser querido'

Bruna, compañera perruna de Antía, en el decorado de campamento saharaui recreado para 'El ser querido' en la Punta de Jandía, Fuerteventura. / Cedida

Cannes y el momento del cine español

Cansada del ritmo de Madrid, terminó instalándose en Canarias hace ya ocho años, un lugar donde había rodado varias veces y donde encontró una industria audiovisual en plena expansión. "Madrid me dio muchísimo, pero también me agotaba", admite. En las islas halló otra forma de trabajar y un ecosistema cada vez más potente gracias a los incentivos fiscales y la variedad de paisajes. "Aquí puedes rodar desierto, playa, bosque o ciudades modernas sin salir de la misma isla", explica. Esa actividad creciente también ha traído cambios dentro de los equipos técnicos. "Cuando yo empecé era impensable", dice sobre la presencia actual de mujeres en puestos de responsabilidad. "Ahora ruedas una película y la directora, la directora de fotografía, la jefa de sonido y la directora de arte pueden ser mujeres".

Ese recorrido profesional la ha llevado este año a formar parte de dos películas españolas seleccionadas para competir por la Palma de Oro en Cannes: Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar, y El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen. "Ha sido muy emocionante la noticia", reconoce. León habla del momento actual del cine español con entusiasmo y menciona también el crecimiento de directoras y técnicas dentro del sector. "No solo hay más mujeres dirigiendo, también cada vez somos más en cargos técnicos importantes", explica. Sobre la selección nacional en Cannes, lo tiene claro: "El cine español está en un muy buen momento".

Antía León con los vehículos utilizados en el rodaje de 'Amarga Navidad' en Lanzarote.

Antía, en Lanzarote, presentando en set el jeep y ambulancias de escena 2008 para 'Amarga Navidad' / Cedida

El trabajo que no se ve en pantalla

En Amarga Navidad trabajó específicamente en la parte rodada en Lanzarote, una localización especialmente querida por Almodóvar. "Es una isla muy agradecida para la cámara", explica. Allí tuvo que coordinar desde decorados hasta vehículos clave para la estética de la película. Uno de los mayores retos fue transformar una ambulancia moderna para que pareciese de 2008 y conseguir el jeep rojo anaranjado que aparece en pantalla. "Ves un coche rojo y ya está, pero detrás hay muchísimo trabajo", cuenta. El vehículo pertenecía al dueño de una empresa canaria de alquiler y tuvieron incluso que convencerle para repintarlo. "Estuvimos buscando el pantone exacto porque Pedro tenía muy claro el color que quería". León insiste en que en el cine de Almodóvar nada se deja al azar. "Cada plano está cuidado como si fuera un cuadro", afirma. "La toalla de una escena está elegida por algo".

En El ser querido, de Sorogoyen, el trabajo fue todavía más complejo. La película, rodada en Fuerteventura, juega con diferentes formatos y tiempos narrativos al contar un rodaje dentro de otro rodaje. "Creo que va a sorprender mucho", adelanta. León se encargó especialmente de coordinar animales y elementos de escena vinculados a la parte ambientada en los años treinta. Hubo camellos, burros y hasta "un macho cabrío que tenía un papel importante". Allí también estuvo Bruna, la compañera perruna de Antía que la acompaña a todos los rodajes. También tuvieron que construir parte de un avión ficticio porque encontrar uno real de la época era inviable. "Hay cosas que luego el espectador ni se plantea", dice. "Pero detrás hay meses de búsqueda, pruebas y preparación". Sobre Sorogoyen destaca el ambiente humano del rodaje: "Es exigente, pero muy cercano. Después de rodar se sienta con el equipo como uno más". Ahora, mientras espera el estreno definitivo de la película, León mira a Cannes con ilusión. "Siempre intentas darlo todo en cada peli", resume. "Pero cuando además son historias bonitas y equipos tan humanos, pues todavía hace más ilusión".

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