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Los centros públicos apenas suman un cuarto de las plazas de residencias de A Coruña: "En las privadas no hay plaza por menos de 2.400 euros"

Hay menos de 400 camas en centros de las Administraciones, una por cada 165 vecinos en edad de jubilación

Las secciones de pensionistas de UGT, CIG y Comisiones Obreras protestan contra la "escasez absoluta" de oferta

La residencia autonómica Torrente Ballester, en Monte Alto.

La residencia autonómica Torrente Ballester, en Monte Alto. / Carlos Pardellas

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A Coruña

La población de A Coruña va envejeciendo, y, a 1 de enero de este año, la ciudad tenía más de 65.400 vecinos de 65 o más años. Pero las residencias para mayores no aumentan al mismo ritmo, y las plazas suman menos de 1.500, una por cada 45 mayores. El dato aún es peor si solo se tienen en cuenta los centros públicos, pues suman poco más de una cuarta parte de la oferta, y, de acuerdo con los datos de este año del Observatorio Municipal, apenas hay 396 puestos en centros de las administraciones en la ciudad, uno por cada 165 vecinos en edad de jubilación. Las agrupaciones de pensionistas y jubiladoscoinciden en que la oferta no alcanza ni de lejos para cubrir la demanda, y reclaman más residencias públicas con gestión directa, pues los precios en los centros privados exceden, con mucho, lo que pueden permitirse, por lo general, los mayores.

"Temos un déficit tremendo de prazas nas residencias públicas de xestión directa", resume Ramiro Otero, secretario general de la federación de pensionistas de Galicia de Comisiones Obreras, y personas que necesitan ser internadas "quedan descolgadas porque non poden acceder ás privadas polo prezo que teñen". Su federación, indica, pidió una reunió con la conselleria de Benestar Social para tratar este tema, sin éxito, y "a situación cada vez vai a máis". La Xunta, indica, opta por el copago, y por "darlle unha cantidade de diñeiro ás familias para que atendan ás persoas", pero Otero añade que en 2025, señala, murieron decenas de personas en Galicia esperando a la ayuda a la dependencia. Además, los cuidados "caen sobre mulleres maioritariamente, e moitas veces teñen que deixar de traballar", y algunos dependientes necesitan atención médica especializada.

"Hai escasez absoluta"

Para Victorino Ares, portavoz del colectivo de jubilados y pensionistas de CIG en A Coruña, "a atención á terceira idade non debe converterse nun negocio". "Hai escasez absoluta de residencias", señala, una situación "alarmante" y critica que residencias como la que construyó en Eirís y cedió a la Xunta la Fundación Amancio Ortega, se gestionen por empresas externas.

"É converter un servicio público ao cidadán a un negocio para unha empresa", critica, y señala que los centros privados no son una opción viable para muchos pensionistas. "Na máis barata, estanse pagando 2.900 euros ao mes", afirma.

"Quién puede pagar 2.800 euros al mes"

Son datos semejantes a los que maneja el secretario general de la unión de jubilados y pensionistas de UGT en la comarca de A Coruña, Manuel Santiso. "Las pensiones medidas son de 1.400 o 1.500 euros", indica, muchas no llegan a esa cifra, y se pregunta "quién puede pagar 2.800 euros al mes" en un centro privado. Una persona que conoce Santiso "planteó vender el piso porque se le había acabado el dinero para pagar la residencia de su madre: ella era dependiente, tenía que estar atendida las 24 horas y estaba pagando 3.200 euros al mes".

Incluso en las residencias concertadas "no vas gratis" y hay que abonar un porcentaje importante de la pensión. "La Xunta está mirando a otro lado, en la concertada hay amigos y no deja de ser un gran negocio", afirma Santiso, que considera que el Gobierno gallego no está apostando por construir residencias públicas y elige la gestión privada para las que existen. "Las que entre comillas regaló Amancio Ortega, que nos parece muy bien, son públicas pero de gestión privada: no puede dejarla en manos de la Xunta y que esta se la dé a sus amigos", remacha.

"A domicilio hay atención de una o dos horas, no ayuda ni para ir al servicio"

El exconcejal y administrador del Grupo de Pensionistas de Cigarreras, Tabaqueros y personas mayores, Juan José Lojo Fandiño, ve la oferta de plazas en residencias "absolutamente insuficiente, el ratio es de vergüenza, esto sí que es edadismo". "No encuentras una residencia privada que te ofrezca una plaza por menos de 2.400 euros", denuncia, y añade que "el 54% de los pensionistas no llegan a los 1.200 euros".

La situación es "indignante", insiste, y añade que también hay importantes carencias en la ayuda que se le da en casa a los mayores que lo necesitan. "Lo máximo es una atención domiciliaria de una o dos horas, que no ayuda ni para ir al servicio, y muchas personas viven en casas antiguas, sin ascensor, sin familia: solo se pueden arreglar con la solidaridad de los vecinos", protesta Lojo.

Más plazas privadas con ánimo de lucro que de la Administración

El número de plazas para mayores en centros públicos permaneció estancada en las 246 entre 2009 y 2024, siempre siguiendo las estadísticas del Observatorio Municipal a partir de datos de la Xunta. Para 2025 no se ofrecen cifras, y la subida hasta las 396 plazas en 2026 probablemente se debe a la apertura de la residencia para mayores que construyó la Fundación Amancio Ortega en Eirís. El Gobierno gallego le adjudicó la gestión a la empresa Ilunion, de la ONCE. Aún con este aumento, las plazas públicas son poco más del 27% de las disponibles.

Son más numerosas las plazas en residencias "privadas con ánimo de lucro", que las estadísticas municipales cifran en 472; el número no ha variado desde 2018. En 2009 eran 478, pero bajaron hasta 228 en 2013 antes de volver a remontar. En porcentaje, son poco más del 32,4%. El 40,4% de la oferta, un total de 588 plazas, se corresponde a centros con carácter "social", es decir, que no son públicos pero tampoco tienen ánimo de lucro. En 2009 había 446, y el pico se alcanzó entre 2018 y 2020, con 625 puestos.

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