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Esperanza y agitación en las calles de A Coruña en la víspera del encuentro Valladolid-Dépor: "Somos bastante gafes, pero bueno, malo será"

Los coruñeses se muestran nerviosos ante el partido decisivo para el conjunto blanquiazul, pero confían en las capacidades del equipo

La plaza de Lugo, con el Deportivo

La plaza de Lugo, con el Deportivo / Casteleiro

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A Coruña

A tan solo unas horas de la contienda entre el Valladolid-Deportivo, la expectación se palpa en las calles de A Coruña. Con equipación del club de Antonio Hidalgo y banderas en edificios y comercios, la ciudad se prepara para el partido histórico. "Miras para calquera lado da cidade e non ves outra cousa que bandeiras, camisetas... Esperemos que esa ilusión se traduza nun ascenso que merecemos, é onde o noso equipo ten que estar", dice un vecino de A Coruña, Paulo.

En la plaza de Lugo, las placeras se visten con la equipación del Deportivo. Fuera del mercado, al furor por la colección de Benito Antonio le toma el relevo el nerviosismo por el encuentro futbolístico del 24 de mayo. "Con muchas ganas de que el Dépor nos vuelva a dar una alegría y vuelva a primera. Lo veo factible, a ver si mañana se concentran", declara David Viña, vecino de A Coruña, quien vive "con ilusión" la posibilidad de estar en primera, y lo que ello implicaría. "Para el nivel de vida y el turismo", añade.

Para Viñas, el factor decisivo en la justa será el nivel de concentración. "Creo que si salen concentrados, van a poder sacar adelante el partido y resolver la temporada", resuelve. Aunque no se considera fanática del Dépor, Maricarmen Taboada comparte la ilusión de Viñas, con el mismo nerviosismo y esperanza en el cuerpo. "Somos bastante gafes, pero bueno, malo será", comparte la coruñesa, riendo.

¿Cuáles son las sensaciones de de los coruñeses cara al Valladolid-Dépor?

María Rey

Alegría y nerviosismo

En medio de la exaltación por la manifestación del comercio gallego en la plaza de Lugo contra el convenio estatal del textil, impulsado por la patronal ARTE, Sonia Pan luce con orgullo su pulsera blanquiazul. Sin embargo, se muestra más precavida. "Con un poco de cautela, porque hemos pasado muchas, entonces... A ver, muy mal se nos tiene que dar, son cuatro puntos que les llevamos, entonces hay que ganar uno. Tengo esperanzas, quiero tenerlas, pero espero que no nos hagan sufrir la última jornada", comenta Pan, a quien le gustaría celebrar la posible victoria en casa.

En la plaza de María Pita, curiosos con la equipación del Deportivo se acercan al tablero gigante de ajedrez de Pequeños Gigantes, torneo escolar que se desarrolla durante la jornada del sábado, 23 de mayo. "Mañana es el día definitivo. Tengo muchísima esperanza de que ganen, y en Valladolid. Me hubiera gustado más que fuera en A Coruña, pero bueno", apunta Carlos Fernández. "Si ganan, me tomaré un champán", ríe. Paulo vive con "certo nerviosismo" la cita en Valladolid, y dice que "é evidente que hai posibilidades, hai posibilidades de ascender e de non ascender".

Paulo Fiz Mantiñán pasea por Riego de Agua portando una bolsa del equipo coruñés. "Vamos a hacer algo bueno, algo bueno va a salir de ahí. Vamos a sufrir, seguro, como sufrimos en todos los partidos, pero mientras salga bien...", comenta. Irá al bar "de toda la vida" con su padre para disfrutar —o sufrir— el evento, y "a ganar". "Ya hubo nervios el otro día contra el Andorra, o sea que mañana va a haberlos, como si los cortáramos con un cuchillo", confiesa Mantiñán.

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