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Peruleiro, la resistencia de un antiguo núcleo rural que abraza Riazor: "Siempre fue un barrio de gente trabajadora"

El pequeño barrio de A Coruña defiende su identidad histórica entre el recuerdo de los viejos negocios, el encarecimiento de la vivienda y la llegada de savia joven

Vecinos de Peruleiro opinan del barrio

Gus de la Paz / Inés Vicente Garrido

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A Coruña

El barrio de Peruleiro es una especie de frontera entre la ciudad más moderna y la memoria de un barrio que, pese a todos los cambios urbanísticos, todavía conserva algo de aquella vida tranquila que tenía cuando aún era casi las afueras de A Coruña. Entre Riazor, la ronda de Outeiro y la avenida de Manuel Murguía sobrevive el barrio pequeño, discreto y muchas veces confundido con "la zona de Riazor".

Pero Peruleiro sigue teniendo identidad propia. La conserva en sus calles estrechas, en algunas viviendas unifamiliares que todavía resisten entre edificios más modernos y, sobre todo, en sus vecinos. Porque aunque el barrio cambió mucho desde finales de los años sesenta, cuando comenzó la transformación urbanística impulsada por el desarrollo de la ciudad, todavía mantiene algo de aquel núcleo casi periférico que fue durante décadas.

El Peruleiro actual es una mezcla extraña entre pasado y presente. "Antes esto era mucho más periférico", resume Juan José, vecino desde hace 36 años. "Aunque estábamos cerca del centro, el ambiente no era el mejor. Con el tiempo se fue construyendo toda la parte inferior y el barrio mejoró muchísimo". Él pertenece a esa generación que vio cómo Peruleiro dejaba atrás una imagen degradada para convertirse en una zona residencial muy cotizada. "Aquella gente menos recomendable tuvo que marcharse y hubo una limpieza importante. Mejoró la seguridad, las calles, la limpieza… En general, el barrio cambió mucho", asegura.

Uno de los cambios más evidentes para los vecinos es el perfil de la población. Peruleiro fue tradicionalmente un barrio envejecido y obrero, aunque poco a poco empezó a recibir nuevos residentes. "Hay mucha gente mayor porque llevan aquí toda la vida", explica Juan José. "Pero la gente joven no puede comprar vivienda porque es muy cara y acaba marchándose a las afueras".

Juan José, vecino de Peruleiro

Juan José, vecino de Peruleiro / Gus de la Paz

La vivienda es precisamente uno de los temas que más aparece en las conversaciones del barrio. Su cercanía al centro y a Riazor disparó los precios. Lo que antes era una zona alejada ahora forma parte casi natural del núcleo urbano más demandado de la ciudad. "Esto ya quedó integrado totalmente en el centro", añade el vecino.

Irune Álvarez representa precisamente a esa nueva generación que llega al barrio. Tiene poco más de un año viviendo en la zona después de trasladarse para estudiar y trabajar en A Coruña. Aunque desconocía incluso el nombre oficial del barrio cuando llegó, asegura que terminó encontrando un lugar cómodo para vivir. "Para mí lo mejor es la ubicación. Estás al lado del centro sin estar realmente en el centro", cuenta. "Es un barrio cómodo y tranquilo".

Como muchos jóvenes, también sufrió las dificultades del mercado inmobiliario. "Tardé bastante en encontrar piso porque está complicado. Al final encontré algo que se adaptaba a lo que podía permitirme". Aun así, considera que Peruleiro mantiene un ambiente familiar y variado. "No es solo un barrio de gente mayor. Creo que hay de todo", añade.

Esa convivencia entre generaciones también la percibe Iván Guijarro, responsable de la histórica Librería Peruleiro. Lleva prácticamente toda la vida en la zona. Su padre abrió el negocio cuando él tenía siete años y desde entonces vio pasar varias etapas del barrio. "Siempre fue un barrio de gente mayor, muy de familias trabajadoras y de gente que venía de la aldea", recuerda. "Ahora sí que hay algo más de juventud".

Irune Álvarez, vecina de Peruleiro

Irune Álvarez, vecina de Peruleiro / Gus de la Paz

Sin embargo, también percibe una pérdida clara de vida comunitaria. "Antes había más ambiente entre vecinos. Se hacían cosas juntos, incluso para poner las luces de Navidad colaboraban los negocios. Ahora cada uno va más a lo suyo. En tu edificio igual hay diez vecinos y conoces a dos", explica.

La desaparición del pequeño comercio es otra de las preocupaciones comunes entre quienes viven en Peruleiro. Los vecinos coinciden en que cada vez cuesta más hacer vida completamente dentro del barrio. "Las tiendas pequeñas desaparecen", lamenta Juan José. "Cuando llegué aquí había tiendas por todos lados. Ahora quedan una peluquería, una farmacia y poco más. Al final tienes que acabar yendo a los grandes centros comerciales".

Iván comparte esa sensación. Desde detrás del mostrador de su librería vio cómo muchos negocios fueron cerrando con el paso de los años. "Aquí había muchos más comercios. Ahora es un barrio muy de lunes a viernes. Llega el viernes por la tarde y mucha gente se marcha". Aun así, cree que todavía conserva cierta actividad gracias a los bares y a algunos negocios que resisten.

Juan Breijo, vecino de Peruleiro

Juan Breijo, vecino de Peruleiro / Gus de la Paz

Juan Breijo, vecino desde 2005, también percibe esa pérdida progresiva de comercio tradicional. "Cada vez va a menos", reconoce. "Las tiendas de barrio ya no son como hace treinta o cuarenta años". A pesar de ello, define Peruleiro como "un barrio humilde, trabajador y tranquilo".

La tranquilidad aparece constantemente en boca de todos los vecinos. Quizá sea el rasgo que mejor define actualmente a Peruleiro. "Puedes andar de noche sin problema", asegura Juan José. "La seguridad mejoró muchísimo". Una opinión que comparten prácticamente todos.

Iván recuerda épocas peores, con problemas relacionados con drogas y robos en determinadas zonas del barrio. "Pero desde hace un tiempo eso mejoró bastante", asegura. Irune, desde una perspectiva mucho más reciente, también transmite sensación de seguridad. "No tuve ningún problema ni pasé miedo nunca", afirma. Y Juan Breijo coincide: "Yo me levanto a las cuatro de la mañana para trabajar y siempre veo todo muy tranquilo".

El transporte público es otro de los puntos fuertes del barrio. La conexión con prácticamente cualquier parte de la ciudad hace que muchos vecinos no necesiten usar coche para desplazarse. "Estamos muy bien comunicados", resume Juan José mientras enumera varias líneas de autobús que pasan cerca de su casa. "Para ir al hospital o al centro no necesito coche para nada", insiste.

Iván Guijarro, responsable de la Librería Peruleiro

Iván Guijarro, responsable de la Librería Peruleiro / Gus de la Paz

La ubicación estratégica del barrio es precisamente uno de los factores que explica el aumento del precio de la vivienda y el interés creciente por la zona. Peruleiro queda lo suficientemente cerca del centro como para ir andando, pero conserva todavía cierta calma residencial que ya no existe en otras partes de la ciudad. Aun así, los vecinos creen que todavía quedan mejoras pendientes.

El mantenimiento urbano genera opiniones diversas. Algunos consideran que el barrio está cuidado, mientras otros creen que el Ayuntamiento presta más atención al centro de la ciudad. "La inversión siempre va donde más se ve", opina Iván. "No nos podemos quejar, pero está claro que el centro siempre tiene prioridad", indica.

Juan Breijo también cree que las mejoras llegan demasiado despacio. "Van haciendo cosas, arreglando aceras y calles, pero queda bastante todavía. A veces parece que empiezan y no terminan", señala.

Pese a las críticas puntuales, casi todos coinciden en quedarse con la misma idea final: Peruleiro sigue siendo un barrio "cómodo para vivir". Pequeño, discreto y muchas veces eclipsado por zonas vecinas más conocidas, pero con una personalidad propia que todavía resiste entre edificios, tráfico y nuevos vecinos.

Resiste a las nuevas obras

Peruleiro mantiene el pulso de los barrios de toda la vida. Ana María Enero, presidenta de la asociación vecinal, describe una zona "tranquila, trabajadora" y muy unida a su historia, aunque marcada por el envejecimiento de la población y la desaparición progresiva del comercio tradicional. "Las tiendas típicas de barrio poco a poco se van jubilando y van cerrando", explica. Aun así, destaca que el barrio sigue siendo cómodo para vivir, con "buenas conexiones de transporte" y calles que poco a poco se van renovando.

El barrio de Peruleiro

El barrio de Peruleiro / Gus de la Paz

La representante pone especial valor en la identidad histórica de Peruleiro, donde todavía "sobreviven antiguas casas de piedra" y rincones que recuerdan al pasado rural de la zona.

Por eso, una de las principales preocupaciones actuales pasa por la posible construcción de viviendas en el entorno del conocido como Parque del Agra, que pertenece a la zona de Peruleiro según la asociación. "Nos enfada un poco que la zona verde que tenemos quieran construirla", asegura Enero, que defiende conservar esos espacios como parte de la esencia de un barrio "de toda la vida".

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