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De estudiante en A Coruña a astronauta por un día, el alumno del Liceo que voló sin gravedad: "Desde el espacio, no se ven diferencias en la humanidad"

Tras superar 400 aspirantes, el alumno del CPR plurilingüe Liceo La Paz, Luis José Rivas Diéguez, se convirtió en el único gallego seleccionado para realizar el vuelo parabólico en condiciones de microgravedad

El alumno del Liceo La Paz, Luis José Rivas Diéguez, entre los astronautas españoles, Sara García y Pablo Álvarez, con mono azul.

El alumno del Liceo La Paz, Luis José Rivas Diéguez, entre los astronautas españoles, Sara García y Pablo Álvarez, con mono azul. / LCO

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A Coruña

"Fue una locura, una pasada". Así define el alumno del CPR plurilingüe Liceo La Paz, Luis José Rivas Diéguez, su experiencia en la primera edición del programa Astronauta por un día, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), a través de la Agencia Espacial Española. "Recomendaría a todos participar en esta iniciativa, no solo a los que están interesados. Puede enriquecer a todo tipo de persona y, gracias a este proyecto, es más fácil acceder", afirma el alumno, que se enroló en la Base Aérea de San Javier, en Murcia, a principios de mayo.

Para participar en el programa, Rivas presentó su expediente académico para superar la nota de corte y montó una presentación de su candidatura en vídeo, realizando hincapié en su perfil, sus intereses con el proyecto y la Ciencia o una propuesta vinculada a la experiencia. En no más de un minuto, el alumno buscó diferenciarse y exponer su potencial. Después, tras superar a 400 aspirantes de diferentes comunidades autónomas, se desplazó hasta las instalaciones del Centro de Instrucción Médica Aeroespacial (CIMA) para realizar las pruebas médicas previas, "nada del otro mundo", indicó Rivas. Finalmente, el estudiante de A Coruña se convirtió en el único gallego que formó parte del grupo seleccionado de 30 estudiantes, con 25 alumnos de Bachillerato y 5 de Grado Universitario.

"Mi plan es estudiar Física y, si puedo, por la rama de cuántica. Casi todos los que pasamos por la experiencia estudiábamos Ciencias. Allí, en la base, nos contaron que la mayoría del personal es STEM pero que el espacio necesita personas de todo tipo, desde publicidad a abogacía. Una cosa que nos llamó a todos la atención fue el Ejército en sí mismo. No es tan estricto como parece, o por lo menos la rama de Cielo del ejército de España", asegura Rivas.

Para este estudiante, que destacó también con uno de los 20 premios extraordinarios en 4º ESO por su nota media, subir a la Estación Espacial Internacional es un objetivo que le gustaría cumplir. "Desde ahí arriba se puede pensar a lo grande. Cuando ves el planeta desde el espacio, no se ven diferencias en la humanidad y solo ves una roca. En el espacio hicimos diferentes experimentos, como volar agua y que se comportase como una burbuja al revés, mover un péndulo a más velocidad por culpa de la gravedad, caminar como en la Luna, hacer flexiones como en Marte o lanzar pelotas, que mantienen la trayectoria recta por falta de gravedad", indica antes de añadir como apunte: "Aunque soy más teórico, me veo con los pies en la tierra".

El programa formativo de los jóvenes incluyó un vuelo parabólico en condiciones de microgravedad, que contó con la participación de la ministra de Ciencia, Diana Morant, y los astronautas españoles de la Agencia Espacial Europea (ESA), Pablo Álvarez y Sara García. En este tipo de actividades se realizan trayectorias parabólicas controladas, dentro de las cuales se generan breves periodos de ingravidez similares a los que se experimentan en el espacio. Posteriormente, los jóvenes participantes fueron nombrados Embajadores y Embajadoras del Espacio de la AEE, cargo que asumirán durante un año. Su función será la de contribuir a la difusión de la Ciencia y la Tecnología, además de la promoción de carreras STEM entre la población juvenil.

"El vuelo parabólico es una montaña rusa. Es un tipo de viaje en el que se dibuja una parábola rápidamente y en la punta más alta de la parábola, la gravedad se parece a la de Marte o la Luna. La sensación es de ingravidad en el punto álgido; en los anteriores y posteriores es el doble. Esto se repitió durante cinco minutos sin gravedad, unas 16 parábolas. Vinieron Sara y Pablo, los astronautas españoles, para contarnos las pruebas que realizaron en su entrenamiento, como los tiempos de esfuerzo, la velocidad en los fenómenos físicos, los cambios en el cuerpo, como la bajada de bombeo de sangre", resolvió Rivas su experiencia en el espacio.

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