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La cocaína fumada y el 'chemsex' irrumpen en el consumo de drogas en A Coruña: "El cannabis empata con el alcohol entre la juventud"

El 85% de los usuarios de la Unidad de Día de Aclad inició su consumo de drogas antes de los 25 años, con una prevalencia del 45% entre los 14 y 17 años. La cocaína, que se mantiene como la sustancia principal, representa el 74,5% de los casos atendidos

El equipo de la Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad) de A Coruña durante la presentación de su memoria de 2025.

El equipo de la Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad) de A Coruña durante la presentación de su memoria de 2025. / Casteleiro

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A Coruña

La Asociación Ciudadana de Lucha contra la Droga (Aclad) de A Coruña presentó la memoria de sus actuaciones en el pasado 2025 para ámbitos como asistencia clínica, terapia psicológica o trabajo social en la sede de Afundación. Entre las conclusiones extraídas, destaca el alto consumo de cocaína, que se mantiene como la principal sustancia entre los usuarios de su Centro de día, donde representa el 74,5% del global. La siguiente sustancia por volumen es el cannabis, con el 18%. En las vías de consumo, el dato más relevante se asocia al trasvase hacia la droga fumada, que ya supone el 40% del total, frente al 51% de droga esnifada. "Vemos una irrupción fuerte de la cocaína fumada en pipa, como se realiza con el crack. Esta tendencia es importada de otros países y representa un gran riesgo", afirma la psiquiatra asistencial de Aclad, Iria Fernández.

"Hay más demanda de droga, el consumo se hace cada vez más joven, aumenta el consumo de sustancias y más de cocaína, que se mantiene primera en el ránking. También hay más patología mental asociada y derivada del consumo. No podemos determinar si los trastornos bipolares o esquizofrénicos surgieron antes o después del consumo, pero están ahí y debe valorarse. Desde Aclad animamos a que en la atención primaria se haga una exploración del consumo de drogas en los pacientes. Se llevarían más de una sorpresa y se entenderían otros factores", señala Fernández.

Sobre los datos destacados en la memoria, Aclad señala que el 85% de los usuarios de su Unidad de Día comenzó el consumo de droga antes de los 25 años, con una prevalencia del 45% en la horquilla de los 14 a los 17 años, la mayor de todas. El tiempo más frecuente de consumo antes de solicitar ayuda a Aclad es de once años, en un 68% de los casos. Por sexo en los usuarios, las cifras arrojan una diferencia notable, frente al casi 66% de hombres, poco más de un 33% de mujeres. Respecto al nivel de estudios, cerca del 38% poseen la ESO, el grupo mayoritario, seguido por formación primaria y bachillerato, que empatan con un 20% sobre el total.

"Notamos un aumento notable del chemsex entre la población. Esto supone una intromisión del abuso de sustancias en la esfera más privada del paciente e interfiere con aspectos tan personales como su sexualidad. En este sentido, los consumos más frecuentes son de cocaína, mefedrona y metanfetaminas, mientras que la prevalencia de las prácticas de chemsex corresponden a pacientes HSH, es decir, sexo entre hombres", destaca Fernández.

"La cocaína fumada en pipa multiplica por tres, hasta por cuatro en algún caso, la cantidad de consumo respecto a cifras de hace cinco años. Cambia el método y la dosis. La heroína genera mucha alarma social y carga con un gran estigma, el consumo está muy penado. La cocaína, sin embargo, está más estandarizada y su consumo se asocia al ocio. Estamos en un escenario de desinformación y de sobreinformación. Hay una falta de datos sobre salud, efectos o riesgos, mientras que hay un gran bagaje sobre cómo consumir o dónde adquirir. Al mismo tiempo, se han romantizado las drogas y podemos decir que estamos anestesiados, incluso animados al consumo", señala la psicóloga clínica y responsable de Comunidad Terapéutica, Ana González.

Para la presidenta de Aclad, Rosa Barreiro, la droga sigue en la calle y destaca que cada vez más "se coordina con profesionales y trabajadores asentados". "Una adicción es una enfermedad. Entrar en una adicción es fácil y salir es muy difícil. Es necesario hacer énfasis en esto, es un mensaje que nunca ha desaparecido en nuestra asociación. Sigue existiendo mucha vergüenza social a la adicción, se oculta", afirma Barreiro, que considera su asociación "un referente" por su trayectoria desde la fundación en 1980. Entre otros datos, en las instalaciones de Aclad trataron por primera vez en psiquiatría a 1.033 pacientes, realizaron 740 primeras sesiones de terapia psicológica, acogieron a 344 personas nuevas y asistieron en labor social por primera vez a 1.802 personas; que se suman a los usuarios recurrentes.

La juventud, un factor de riesgo

"Los jóvenes acceden a comprar de drogas por internet, como cannabis, setas alucinógenas o éxtasis. Se comercializan bajo nombres como curiosidad no apta para consumo humano, por ejemplo. Parece difícil, pero encuentran el modo de comprar por internet", indica la responsable de Comunidad Terapéutica, Ana González. La solicitud de ayuda en los usuarios adultos se vincula más a la pérdida de trabajo o el fracaso académico, según informan desde Aclad, pero en el caso de los menores, la fuerza proviene de las familias.

"Estamos recibiendo a pacientes que piden ayuda con trece o catorce años, lo que significa que el consumo se da previamente. Vienen por influencia de las familias, porque con su edad la motivación no es tanta", asegura Barreiro.

"El consumo sigue muy vinculado al ocio y mientras forma parte de la noche, de la diversión y de la fiesta, no se identifica como un problema. Pertenece al tiempo del fin de semana, está acotado a ese ámbito. El consumidor no entiende el riesgo o el peligro. El cannabis empata con el alcohol entre la juventud, en lo que a primer consumo de sustancias se refiere. El porro y la cerveza van de la mano en la juventud. Sin embargo, el tabaco está muy mal visto. Tenemos a pacientes jóvenes que hablan de fumar un cigarro como algo malo, mientras que perciben el porro como natural", indicó la responsable de psicología clínica, Mayte Lage, quien enfatizó en la importancia de la formación continua. "Si existen sustancias nuevas o métodos de consumo nuevos, debemos estar al día de ello".

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