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De servir 'lattes' a trabajar con estrellas Michelin: los baristas de A Coruña que conquistan con su café de especialidad

Diego Castro y Pedro Balayo están detrás de uno de los mayores secretos de Eirís: un microtostador escondido en el que hacen alquimia con grano selecto

Pedro Balayo y Diego Castro, en su microtostador de Eirís Panoramix Coffee Roasters.

Pedro Balayo y Diego Castro, en su microtostador de Eirís Panoramix Coffee Roasters. / Casteleiro

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La primera vez que Diego Castro probó el café, la mueca de disgusto fue inevitable. "Estaba malísimo, eso lo tengo claro", recuerda con humor el coruñés, que, pese a todo, decidió darle una segunda oportunidad a aquel brebaje.

Hoy, junto a su socio Pedro Balayo, evita que otros repitan su experiencia preparando sus propias fórmulas en Panoramix Coffee Roasters, un microtostador que se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados de Eirís. Allí, más de un transeúnte se ha quedado desconcertado al pasar frente a una anodina fachada y recibir de pronto el olor del grano mezclado con el estallido del maíz caliente. "Cuando el café se carameliza, empieza a craquear. En ese momento, suena como las palomitas", explica el joven.

Esa es la fase más delicada, en la que buscan el "punto de tueste" exacto para obtener un sabor que entusiasme a sus clientes. Entre ellos, se encuentran establecimientos como el de Manuel García, el chef con dos estrellas Michelin al frente de O Retiro da Costiña, que sirve su café "desde hace unos 8 meses" en Santa Comba.

De servir 'lattes' a trabajar con estrellas Michelin: los baristas de A Coruña que conquistan con su café de especialidad

Casteleiro

Es casi el tiempo -un año- que este microtostador coruñés lleva funcionando en la ciudad, en la que aún no venden al público como tienda -aunque con el 'aún' marcado en rojo-. Pero sus productos ya se despachan en puntos como Vibra Açai Club y Pan y Canela, y están a la venta en su página web, que le pone a uno en el brete de elegir entre sabores como 'el Renacimiento de Lord Voldemort' o 'el Brebaje del Volcán'.

"Los primeros cafés que pusimos a la venta venían solo con el origen y las propias características. En la siguiente tanda quisimos darle un toque mágico y divertido, y fue cuando empezamos a ponerle nombre a cada café", indica Castro, que también ha patentado una mezcla propia.

Un café con alma de pócima

Se trata del Blend Espíritu Panoramix, una combinación brasileña-colombiana 'aprobada por el druida', que ya se ha convertido en uno de sus bestsellers. Y que lleva, como no podía ser de otro modo, el nombre del tostador coruñés, un guiño al personaje de Astérix y Obélix y a esa famosa pócima que "daba superpoderes" cuando tocaba salir a la batalla.

Dice Castro que es justo lo que pretende hacer su café de especialidad, del que los propios socios tienen que tomar alguna que otra taza para lograr encajar su agenda. Porque Panoramix no es lo único que ocupa su tiempo. "Somos baristas en el Work Café del Santander. Empezamos esto como hobby hace cuatro años, con una tostadora pequeña y un saco de grano, y ahora cada vez nos ocupa más tiempo.", explica el joven, que empezó a aficionarse a este universo de cafeína hace ya mucho.

Detalle de una de las bolsas de grano de Panoramix: "Puede generar felicidad repentina".

Detalle de una de las bolsas de grano de Panoramix: "Puede generar felicidad repentina". / Casteleiro

Hay que remontarse diez años atrás para encontrar el germen de este tostador escondido de Eirís, cuando se cruzó en su camino un curso de barista que le llevó de la panadería en la que trabajaba al mundo de los filtros. Un tiempo, cuenta, en el que "no había casi" personas con formación técnica en la barra y en el que impresionar era más simple, porque "hacer un corazón en el latte ya era la bomba".

Ahora, al frente de Panoramix, sigue explorando los secretos del café a base de test, catas y una gran dosis de paciencia. Algo que, recuerda entre risas, le ha valido alguna que otra discusión con quienes le visitan en su casa. "A veces mis amigos me dicen, ¿tanto rollo para hacer un café? Y les digo: pues sí, es verdad, pero, ¿a que está bueno?".

Los propietarios de Panoramix Coffee Roasters, con su café de especialidad.

Los propietarios de Panoramix Coffee Roasters, con su café de especialidad. / Casteleiro

Panoramix Coffee, el tostador de Eirís que sueña con ser cafetería

A Castro y a Balayo no les interesa tanto ver su café bajo grandes rótulos o marcas como el Zacaffé, sino llegar a compartir en directo sus "tazas con nuestros clientes". Y es que, si el sueño de Panoramix en su aldea gala era destruir en la contienda, la esperanza de este tostador de la Avenida Monelos es construir algo un poco mayor que ellos mismos.

"El próximo mes, el próximo año o dentro incluso de diez", esperan poder gestionar su propia cafetería, en la que dar rienda suelta a su creatividad con el tueste y despachar sus mezclas directamente en la porcelana. Admiten que esta clase de negocios se ha convertido "en una ola" en la ciudad -Waco y Astro Café fueron algunos de los pioneros-, pero que, lejos de ser un inconveniente, el auge es una ventaja. "Todo esto le está abriendo la mente a la gente, ahora ya eligen más el sitio en el que van a tomar el café. Además, en este sector cada día sale algo nuevo. El que cree que lo sabe todo es el que no sabe nada".

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