Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Niño de Elche Cantante y compositor

El músico Niño de Elche estrena obra en el mayor concierto del Estudio Inmersivo de A Coruña: "Siempre tengo la sensación de estar empezando"

El artista presenta 'Entre Feldman', una pieza inspirada en el trabajo del compositor Morton Feldman, como cierre al Resis Festival e incorpora a la agrupación coruñesa Arxis Ensemble

El cantante y compositor musical Niño de Elche.

El cantante y compositor musical Niño de Elche. / Juan Trujillo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Coruña

El músico Niño de Elche se suma al concierto de mayor tamaño ofrecido hasta el momento en el Coruña Estudio Inmersivo de la Ciudad de las TIC este sábado a las 20.00 horas, dentro del programa del Resis Festival de música contemporánea. La presentación supone el estreno de Entre Feldman, una pieza de Niño de Elche y Héctor Cavallaro concebida para este número, y Arder, obra de Gómez-Chao. Este concierto sirve de colofón final al festival en A Coruña.

Participa en el Resis Festival de música contemporánea este sábado. ¿Cómo recibe el encargo de participar en el concierto de mayor envergadura en el plato virtual más grande de España?

Es una oportunidad magnífica para poder seguir mirando y creando en este tipo de espacios, para crear referentes y para que se sigan haciendo cosas fuera del estándar. Esto es lo máximo. Además, que venga un gran amigo como es Lois Patiño, un referente en lo audiovisual y artístico, le da un plus a la propuesta. De este modo también sigue creciendo y se sigue expandiendo la idea de lo que es un concierto. Así logramos aunar a la gente del cine y de diferente índole para comprender que se pueden hacer muchas otras cosas. Estos espacios espero que sigan sumándose o multiplicándose. Este plató recibe propuestas muy diferentes.

¿Con Lois Patiño el trabajo ha sido conjunto? ¿Conoce ya la obra?

Sí, pero de todas formas, fueron fórmulas de creación muy abiertas, por lo menos lo que yo propongo. Con Lois tengo relación de amistad y le mostré los ensayos. Él me mostró algo de los materiales y, como nos conocemos, entendemos que no ha habido ningún tipo de desconexión entre discursos, sino todo lo contrario.

¿Y con la agrupación coruñesa Arxis Ensemble?

Esta propuesta de Entre Feldman tomará vuela más allá de esta colaboración. Tanto Héctor como yo, hemos pensamos que su colaboración y su aportación estarían muy bien dentro de esos pasajes y de los escritores de Feldman. Entonces, Arxis Ensemble se introducirán como una especie de bisagra en relación con nuestra música y a la de estos otros músicos que aparecen por ahí también.

¿Cómo es la obra que estrena en el Coruña Estudio Inmersivo?

Se titula Entre Feldman y es una propuesta que nace de mi interés por la obra del compositor Morton Feldman, que está de aniversario por su centenario. Admiro a Feldman tanto por su obra musical como por su obra escrita. Lo escuchaba y, desde mi perspectiva no académica, es un músico que me ha gustado mucho desde siempre. Pero cuando leí sus textos, recopilados en Pensamientos verticales, que se acaba de editar por primera vez en español. Al leerlo, descubrí un músico con un pensamiento capaz de iluminarme en muchas facetas de mi proceso creativo y de mis inquietudes. Son unos textos que me han seguido inspirando muchísimo como una referencia muchísimo. Con motivo de su centenario tenía mucho interés por trabajar a partir de sus textos, de la música también, pero más de sus textos porque representan su universo musical, sonoro y de pensamiento. Entre Feldman tiene que ver con todo esto.

Este planteamiento teórico es muy específico, ¿cómo suena esa pieza?

Esas preguntas también me las hago yo, porque hasta que no me encuentre con el ensemble y lo ensaye al completo, tampoco sabré exactamente cómo suena. La pieza está en relación con la propuesta elemental y nuclear de Feldman. Me hago acompañar de Héctor Cavallaro, que es un buen amigo y gran conocedor de la obra de Feldman. Sin duda, con él he podido desarrollar ciertos intereses e inquietudes que la obra de Feldman aborda. Principalmente, tiene que ver con problemáticas que a él le obsesionaron, como la idea del tempo, lo espiritual en el arte, el mundo después, la textura musical a partir de la pintura, como también la luz. ¿Qué se supone que es la luz en música? Para todas estas problemáticas, él se apoya en otras disciplinas. Intento trasladarlas también a mí, a mi mundo y, desde ahí, desarrollo una serie de pasajes y módulos.

¿Con que herramientas ha resuelto esas problemáticas?

Hay muchas fórmulas y ya Feldman las plantea en diversas piezas, como Free Voices. Después, para mí, la pieza que más me inspiró para poder hacer algo, es Bonita Marcus, una pieza también minimalista para piano. Desde ahí, desde esa conjunción, he ido encontrando hallazgos que yo podía trasladar. Soy una persona que lee partitura y con la ayuda de Héctor Cavallaro, con el asesoramiento de él, y con los textos de Feldman, he desarrollado una serie musical. Hablamos de Feldman, pero no solo Feldman. También otros miramos pasajes que tienen que ver con Stravinsky, Schubert, Webern o Bach. Todos ellos están en Entre Feldman, por decirlo así.

¿Y en qué momento de su carrera aparece esta pieza?

Un momento donde me sigo permitiendo estas licencias, en el que consigo trabajar con código y avanzo porque siento que es un poco más ahí. Un momento en el que se buscan ese tipo de grietas, para poder trabajar en ellas. Un momento de identidad.

Este festival es de música contemporánea y la etiqueta define, pero no demasiado. Para Niño de Elche, ¿cómo es la música contemporánea?

Son nomenclaturas, puedo entenderlas, como quien dice libre improvisación, flamenco fusión o músicas del mundo. Sirven para hacer ver de lo que estamos hablando, pero solo en un principio. Después, si nos ponemos en serio, tiene poco recorrido. Sirve para entender en un primer plano antes de decodificar. Ya cuando empezamos a hablar de música, empezamos a jugar, y la idea de lo contemporáneo se disuelve como etiqueta estética. A mí no me interesa que sea una etiqueta estética, me interesa la idea del pensamiento en la actualidad. Hay gente que, incluso, entiende que la música contemporánea tiene una serie de límites y de codificaciones. Es un tema muy complejo.

Describen su voz como "la siempre iconoclasta" en el programa del concierto. ¿Cuáles son esos signos del Niño de Elche?

Ojalá, pero no soy per se un iconoclasta. Feldman, de nuevo, tenía una reflexión sobre la sobre el iconoclasta muy interesante. Decía que el iconoclasta era un amateur e, incluso, el pionero era un amateur. Hay algo que sí reconozco en eso. Soy una persona que hace muchos proyectos y de muchos tipos, lo cual en términos de amateur es positivo. Este tema del amateurismo, con él siempre tengo la sensación de estar empezando constantemente, porque hago muchas colaboraciones. Tampoco tengo necesidad de reafirmarme en una estética, en una forma de hacer. Quizás el yo iconoclasta resida en eso, en esa inquietud constante de no tener ningún tipo de miedo al desapego o a fórmulas que no controlo en exceso. También está esa cosa que decía Morente sobre el ritmo; decía que en el flamenco no hay maestros, son todos discípulos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents