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Fiscalía y acusaciones particulares mantienen sus peticiones de condena al inicio del juicio por la muerte de Yoel Quispe

El Ministerio Público solicita 14 años de cárcel por un homicidio y los abogados de los padres los elevan a 25 por asesinato para el autor confeso de la puñalada

Los familiares exigen que otros dos jóvenes sean condenados por ayudar a cometer el crimen y encubrirlo

J. L. F. G., autor confeso de la muerte de Yoel Quispe, durante el juicio en la Audiencia Provincial.

J. L. F. G., autor confeso de la muerte de Yoel Quispe, durante el juicio en la Audiencia Provincial. / Carlos Pardellas

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A Coruña

El juicio por la muerte de Yoel Quispe, ocurrido en la nochebuena de 2023 en el cruce de las calles Juan Flórez y Sinfónica de Galicia, arrancó este lunes con la elección del jurado y la lectura de los informes de cada una de las partes. Tanto la Fiscalía como las acusaciones particulares, que representan a cada uno de los progenitores de la víctima, mantienen sus calificaciones de los hechos, en las que el Ministerio Público considera que se trató de un delito de homicidio por el que pide 14 años de prisión para J. L. F. G., que tenía 21 años en el momento de los hechos, como autor de la puñalada en el pecho que acabó con la vida del joven y que reconoció haberlo hecho tras entregarse a la policía.

Las dos acusaciones particulares sostienen que la agresión debe ser calificada como un asesinato con alevosía y solicitan 25 años de cárcel para este acusado, pero también la misma pena para Y. G. como cooperador necesario en los hechos al facilitar la navaja con la que se cometió el crimen.  Para un tercer acusado, A. L., la representación del padre pide tres años por encubrimiento, mientras que la de la madre eleva la solicitud a 15 años por considerarlo cómplice del asesinato.

Otros dos jóvenes que participaron en la pelea y agredieron a Yoel aceptaron el pasado 28 de abril una condena de nueve meses de prisión por un delito de lesiones al llegar a un acuerdo con la Fiscalía y las acusaciones particulares.

Lectura de un manifiesto

La vista oral, que se desarrolla en la Audiencia Provincial de A Coruña fue precedida de la lectura en el exterior de un manifiesto por parte de la plataforma Xustiza para Yoel, formada por familiares y amigos del fallecido. “Seguiremos reclamando verdad, justicia y reparación para Yoel”, se manifestó en ese documento, que también dijo que el crimen “no puede quedar en el olvido” y exigió “memoria, dignidad, justicia”.

Joel Quispe familia

Maritza Giovanna Gómez, madre de Yoel Quispe, conversa con un abogado en la entrada de la Audiencia Provincial. / Carlos Pardellas

En sus conclusiones provisionales, la Fiscalía señala que el autor confeso de la puñalada llegó al lugar de los hechos a las 06.30 horas con varios amigos y vio una pelea en la que un grupo de personas se agredían mutuamente “por lo que trató de poner paz entre ellos”. Pero, “por motivos no aclarados”, este joven se enfrentó luego a Yoel y recibió de Y. G. una navaja que este llevaba, aunque señaló que “no queda suficientemente acreditado si este amigo había animado al acusado a hacerse con ella y utilizarla contra Yoel”.

Fue entonces cuando le dio varios cortes y un navajazo en un costado que le alcanzó el corazón que le produjo la muerte de forma casi inmediata. La Fiscalía destaca que la navaja nunca pudo ser encontrada. J. L. F. G. permanece en prisión desde cuatro días después del crimen tras haberse entregado a la policía y la acusación pública solicita que indemnice al padre de Yoel con 135.000 euros, con 108.000 a la madre y con 38.000 a la hermana del fallecido.

La acusación particular del padre mencionó que Yoel tenía sus facultades “mermadas por el alcohol” y que el autor de la puñalada le pidió la navaja a Y. G. después de que este le advirtiese de que la tenía. También destacó que estos dos acusados abandonaron el lugar en direcciones opuestas.

"Pásame la navaja"

El representante legal de la madre detalló que durante la pelea con el primer grupo de jóvenes, Yoel fue agredido por varios de ellos y que un segundo grupo se acercó para tratar de detener el enfrentamiento, pero luego participó en el mismo. Citó que algunos testigos dijeron haber oído decir a J. L. F. G. “pásame la navaja” y “me da igual que lleven preso”.

Consideró que la entrega del arma se hizo “de forma deliberada” y que Y. G. incitó al autor de la agresión a usarla diciéndole “pínchale, pínchale”. También destacó que hubo un “uso múltiple del arma” y una “violencia continuada”, así como una “plena colaboración" de Y. G., “cuyo auxilio resultó indispensable”.

Trastorno mental

La defensa de J. L. F. G. solicitó su absolución al entender que actuó en “legítima defensa” pero, si se acredita su participación en el crimen, pide que se le condene como autor de un homicidio por imprudencia con una pena de un año de cárcel y que se acepten las eximentes de trastorno mental transitorio e intoxicación por alcohol y drogas, además de las atenuantes de adicción al alcohol, el cannabis y la cocaína, el estado de arrebato y obcecación, así como su confesión y colaboración con la policía.

Este letrado afirmó que el autor de la puñalada actuó movido por la “ira y ofuscación” causadas por el alcohol y las drogas” y que su capacidad mental estaba “al límite”. También dijo que pidió la navaja “para defenderse” y resaltó que se entregó a la policía de forma voluntaria, así como que identificó a los otros participantes en los hechos.

La defensa de A. L. pidió su absolución por entender que no está probada su intervención en el crimen, ya que la cámara del semáforo existente en el lugar no funcionaba y la de la entidad bancaria que hay en ese cruce no enfocaba hacia donde se produjo la pelea. Aseguró que su defendido no agredió a Yoel y que no le dio la navaja a J. L. F. G. ni después se deshizo de ella. También reclamó que se tenga en cuenta el estado de “alteración psíquica” de su defendido.

La representación legal de Y. G. también solicitó su absolución por no haber participado en los hechos y no haber entregado el arma ni haberla hecho desaparecer, aunque reclamó que, en todo caso, se tenga en cuenta para su defendido la atenuante de arrebato u obcecación.

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