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Nervios y sorpresas por temas inesperados en el arranque de la PAU 2026 en A Coruña: "Nunca habíamos visto una pregunta de esas"

Los estudiantes coruñeses afrontan la primera jornada de la PAU con nervios, noches en vela y algunas sorpresas en los exámenes de Lengua, Historia y materias específicas

Alex, Mateo, Paula, Daniela, Julia, Nuria, Aitana estudiantes del Obradoiro en la primera jornada de la PAU en A Coruña

Alex, Mateo, Paula, Daniela, Julia, Nuria, Aitana estudiantes del Obradoiro en la primera jornada de la PAU en A Coruña / Carlos Pardellas

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A Coruña

"Me tomé una tila antes de dormir y otra antes de venir y aun así estaba nerviosísima". La confesión de Ana Pereira, estudiante de la PAU en A Coruña, resumía este martes el ambiente de la primera jornada de las pruebas de acceso a la universidad. No fue la única. "Dormí cuatro horas nada más", reconocía otra alumna minutos después de salir de Historia. Tras semanas de estudio, repasos de última hora y noches cortas, miles de jóvenes gallegos afrontaron unos exámenes que marcarán su acceso a la universidad.

Las primeras pruebas ya dejaron caras de alivio, aunque también alguna sorpresa inesperada entre quienes confiaban en ciertos temas y se encontraron con otros muy distintos. La jornada comenzó a las 9.00 horas con la presentación del alumnado. Después llegó Lengua Castellana y Literatura II y, tras un breve descanso, Historia de España o Historia de la Filosofía. Según el calendario de la CIUG, la tarde todavía reservaba más esfuerzo para muchos estudiantes, con exámenes de materias específicas como Matemáticas Aplicadas a las Ciencias Sociales II, Xeoloxía e Ciencias Ambientais o Debuxo Técnico lo que obligó a muchos a cambiar el descanso por una nueva sesión de estudio.

Entre quienes acababan de salir de Historia estaban Camila, Ana Pereira y Lola, alumnas de Bachillerato de Ciencias del IES Alfonso X O Sabio de Cambre. Las tres coincidían en que el examen podía haber ido mejor. "La primera pregunta no era muy esperada", explicaban. La cuestión giraba alrededor de las mujeres en la Edad Moderna, un tema que no figuraba entre las apuestas de la mayoría de estudiantes. "Las mujeres no eran muy esperadas en ninguna pregunta, más allá del voto femenino y temas parecidos", comentaban mientras comparaban respuestas con otros compañeros.

Camila, Ana Pereira y Lola, alumnas de Bachillerato de Ciencias del IES Alfonso X O Sabio de Cambre

Camila, Ana Pereira y Lola, alumnas de Bachillerato de Ciencias del IES Alfonso X O Sabio de Cambre / Carlos Pardellas

Como muchos alumnos, habían optado por centrar su preparación en unos temas más que en otros. "Yo descarté todo el siglo XIX", reconocía Camila. Su sorpresa fue comprobar después que una de las opciones del examen se centraba precisamente en ese periodo histórico. Los nervios también marcaron la noche anterior. "Dormí bastante poco", admitía Lola. Pese a ello, las tres coincidían en que el segundo examen se afrontó con algo más de tranquilidad que el primero: "Había menos nervios, pero seguía habiendo algo de tensión".

El texto que ha caído en Lengua se trataba de un artículo sobre la cantante catalana Rosalía; una reseña que relaciona la sensación de vacío y la búsqueda de espiritualidad con la publicación de 'Lux', el último álbum de la artista.Una de las primeras en salir de la prueba, María Domínguez, que viene del IES Pobra do Caramiñal, comentó que el tema del texto de Lengua "molaba", pero que era "algo complicado". "Relacionaba la sensación de vacío de la sociedad actual y el sentimiento de no pertenecer a ningún sitio con el álbum de Rosalía. Es un tema del que gusta hablar, pero resultaba algo complicado porque era algo filosófico", ha declarado.

"Lengua fue incluso un poco fácil"

No todos compartían la misma preocupación. Daniel Carrecedo y Alejandro, estudiantes de Compañía de María, salían con una sensación bastante positiva tras completar Lengua y Filosofía. "Lengua fue incluso un poco fácil", aseguraban. Filosofía presentó alguna dificultad más. "Había un tipo de texto que no había visto nunca en exámenes anteriores", explicaba Daniel aún sorprendido. Aun así, ambos abandonaban el aula antes del final y satisfechos con lo que escribieron.

Daniel Carrecedo y Alejandro, estudiantes de Compañía de María en la primera jornada de la PAU

Daniel Carrecedo y Alejandro, estudiantes de Compañía de María en la primera jornada de la PAU / Carlos Pardellas

Los días previos a la ABAU tampoco fueron iguales para todos. Mientras algunos reconocían semanas de intensa preparación, otros optaron por una estrategia más relajada. "Los días previos fueron bastante calmados", explicaba Daniel. Su principal preocupación no era el contenido de los exámenes, sino olvidarse algún documento necesario para acceder a las pruebas.

Las nuevas medidas de control implantadas este año tampoco generaron demasiados comentarios entre el alumnado. Los estudiantes sí observaron la presencia de dispositivos de detección durante los exámenes, aunque sin alterar el desarrollo normal de las pruebas. "Pasaban por las mesas con el detector, pero si estabas concentrado ni te enterabas", resumían.

Estudiantes en la Facultade de Filoloxía de la UDC este martes

Estudiantes en la Facultade de Filoloxía de la UDC este martes / Carlos Pardellas

Entre los grupos más numerosos destacaban las historias de quienes llegaron a la Selectividad después de un curso complicado. Rita, Martín, Gabriel y Eladio, del intituto Calasanz reconocían que hace unos meses ni siquiera tenían claro que fueran a presentarse. "Yo pensé que iba a tener que ir a la extraordinaria", confesaba uno de ellos. Al final, las horas de biblioteca y el trabajo constante terminaron dando resultado.

Importancia al Dépor

La preparación, sin embargo, no siempre fue perfecta. Uno de ellos reconocía que pasó la noche estudiando Historia de España. "Estuve preparándolo desde las cinco, no dormí casi nada para repasar todo", contaba entre risas. Parte de la culpa la tuvo la falta de organización, aunque también los acontecimientos de las últimas semanas. "Se juntó con el ascenso del Dépor y claro... importancia a lo importante", explicaba, provocando las sonrisas de sus amigos.

Antía, Rita, Mauro, Martín, Gabriel, Eladio y Sira estudiantes del instituto Calasanz

Antía, Rita, Mauro, Martín, Gabriel, Eladio y Sira estudiantes del instituto Calasanz / Carlos Pardellas

Para este grupo, Lengua resultó asequible, mientras que Historia dejó más dudas. Una de las preguntas, relacionada con los movimientos posteriores al franquismo, sorprendió a varios estudiantes. "No era algo que esperáramos. Nunca habíamos visto una pregunta de esas, nostros eso no lo dimos", comentaban al salir.

Las sensaciones fueron similares entre Daniela, Julia, Nuria, Aitana, Alex y Mateo, estudiantes del Obradoiro. "La mañana fue muy larga, pero bien", resumían. Todos coincidían en que los momentos previos generan más tensión que el propio examen. "Estás más nervioso antes de que te lo den que cuando empiezas a hacerlo", señalaba Mateo.

"Historia nos ha matado"

Su valoración de Historia fue mucho más contundente. "Historia nos ha matado", afirmaban entre risas y resignación. El principal problema no fue tanto la dificultad como la cantidad de contenido que había que desarrollar. "Era mucho de escribir y casi no llegaba el espacio ni el tiempo", explicaban. En cambio, Lengua dejó mejores sensaciones, aunque el comentario de texto, centrado en cuestiones relacionadas con la trascendencia de la vida y la muerte, llamó la atención de algunos alumnos.

A medida que avanzaba la mañana, el ambiente cambiaba. Los nervios iniciales dieron paso a las comparaciones de respuestas, las llamadas a las familias y los planes improvisados para comer antes de regresar por la tarde a las aulas. La PAU 2026 apenas acaba de empezar, pero para muchos estudiantes la prueba más difícil ya no es enfrentarse a un examen concreto, sino mantener la concentración durante tres días consecutivos de evaluaciones decisivas para su futuro académico. Mientras tanto, en los pasillos y a la salida de los centros, una frase se repetía una y otra vez entre los grupos de amigos: "Ya queda uno menos".

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