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Entrevista | José Luis Méndez Nuevo presidente de Amigos de la Ópera de A Coruña

José Luis Méndez Romeu: “A Coruña necesita una nueva instalación para la ópera y la ubicación perfecta es el muelle de Calvo Sotelo”

El nuevo presidente de la Asociación de Amigos de la Ópera de A Coruña, cargo en el que releva a Natalia Lamas, destaca que “A Coruña tiene una oferta cultural muy por encima de su nivel como ciudad”

José Luis Méndez Romeu, nuevo presidente de la Asociación de Amigos de A Coruña, en el muelle de Calvo Sotelo.

José Luis Méndez Romeu, nuevo presidente de la Asociación de Amigos de A Coruña, en el muelle de Calvo Sotelo. / Carlos Pardellas

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A Coruña

José Luis Méndez Romeu es, desde este jueves, nuevo presidente de la Asociación de Amigos de la Ópera de A Coruña, cargo para el que fue elegido en la junta de asociados celebrada hace justo un mes. El exconcejal en A Coruña y exconselleiro de la Xunta encabeza una junta directiva de la que era vocal y en la que siguen como vicepresidente José María Paz Gago y como tesorera Carmen Granados Cabezas. La completan Cristina Vázquez Boedo, como secretaria, y Luisa Iglesias López, Luis Loureiro Ínsua y José Manuel Vázquez Cruzado como vocales. Méndez Romeu sustituye en el cargo a Natalia Lamas Vázquez, presidenta de la asociación durante más de dos décadas.

¿Qué le llevó a ponerse al frente de Amigos de la Ópera?

Estaba ya en la junta directiva con Natalia Lamas desde hace algunos años y estaba muy familiarizado con la manera de actuar de la asociación y sus problemas. También por mi etapa en la Concejalía de Cultura de A Coruña había tenido una relación muy estrecha con Amigos de la Ópera y sabía bien de su labor histórica, de su presente un poco más complicado y de sus expectativas de futuro.

¿Por qué es complicado ese presente?

Tenemos dos problemas muy serios. El primero es mejorar la financiación. Si queremos una temporada más amplia, con cuatro o cinco títulos al año, necesitamos más presupuesto, que tiene que venir de las instituciones, pero también de la iniciativa privada. Lamentablemente en A Coruña, la iniciativa privada se ha retraído del patrocinio cultural. Es poco comprensible, porque además de dar una mala imagen del empresariado local, no se compadece con su historia. Ha habido otros momentos en que empresas han estado implicadas, pero esto ha desaparecido desde la crisis y se ha ido recuperando en las demás ciudades, pero en A Coruña no.

¿Por qué cuesta convencer a los empresarios para invertir en la ópera?

Lo curioso es que están viendo cómo lo hacen en otras ciudades. Es más, alguna de las empresas locales que no apoya aquí la cultura, lo hace en otras ciudades. Quizás el canal de comunicación entre los que hacemos cultura y las empresas se ha debilitado o se ha perdido.

José Luis Méndez Romeu, nuevo presidente de la Asociación de Amigos de A Coruña, en el muelle de Calvo Sotelo.

José Luis Méndez Romeu, nuevo presidente de la Asociación de Amigos de A Coruña, en el muelle de Calvo Sotelo. / Carlos Pardellas

¿Ese canal son las administraciones?

Claro, hay un trabajo de mediación que hay que hacer. Es posible que se haya perdido tras la crisis o que se haya canalizado hacia otras iniciativas. Hay excepciones, porque en el puerto estamos viendo una muy notable a cargo de una gran empresa coruñesa y la entidad que más hizo históricamente en A Coruña por apoyar las iniciativas culturales y sociales hoy está completamente ausente. El segundo problema es la infraestructura, porque A Coruña tiene una vida cultural muy intensa y eso hace que los espacios no tengan fechas disponibles para producciones nuevas. Montar una ópera significa tres semanas de disponibilidad del espacio, entre ensayos y montaje. Si queremos hacer cuatro óperas al año, necesitaríamos tres meses de disponibilidad y no es posible. A Coruña necesita una nueva instalación y, aprovechando que se va a reformar la fachada marítima, la ubicación perfecta es el muelle de Calvo Sotelo. Una instalación que además puede ser compatible con usos de carácter cultural o recreativo, como ocurre en todas las ciudades de Europa. En casi todas las ciudades importantes se mira hacia los puertos para hacer este tipo de instalaciones, como en Oslo, Hamburgo y Oporto.

La Orquesta Sinfónica también están explorando esa posibilidad.

Estamos hablando con ellos para proyectos de futuro y somos conscientes de sus necesidades, que parten de que necesitan mayor disponibilidad de espacio. Los espectáculos importantes tienen mucha tecnología y necesitan un tipo de escenarios que no tenemos, por lo que nos estamos quedando atrás en ese sentido. Queremos resolver estos dos problemas para ofrecer una temporada más amplia porque A Coruña tiene una afición constante desde hace 250 años que es la que nos mantiene. La ópera está además volviendo a ser un espectáculo que atrae a público de toda condición y de todas las edades y esto también va a ocurrir en nuestra ciudad.

¿La falta de apoyo a la ópera en A Coruña puede derivar de que se da por hecho que va a haberla?

Al final hay una inercia, el público ve que pese a todo hay una temporada cada año desde hace 75 años y no reflexiona sobre qué hay detrás. Cuando me eligieron en una reunión de la asociación, les conté algunas cifras de cómo funciona esto económicamente y hubo sorpresa en los propios asociados.

En la presentación de la Temporada Lírica dijo que son muy pocas las ciudades en España en las que hay ópera.

Son diez ciudades.

Pero A Coruña no es la décima ciudad de España.

A Coruña tiene una oferta cultural extraordinaria, por encima de su nivel como ciudad. Y eso es un activo que todavía no se explota lo suficiente. Pasan cosas que son suficiente motivo para que venga gente de otras ciudades a visitarnos y la ópera es una de ellas. En España se hace ópera en diez ciudades y cada una con una producción distinta. Esto explica que haya un público que se traslada de una ciudad a otra. Además, la ópera hoy en día es una actividad asequible a todo el mundo.

Pero persiste el tópico de que es elitista.

Nosotros vamos a vender entradas para ver un grandioso espectáculo desde 30 euros para socios y 40 para el público en general. Cualquier concierto que se hace en la calle de pie es más caro. Esa etiqueta de elitista se perdió y también la de la dificultad de entenderla, porque hoy las óperas están subtituladas. También hacemos conciertos en lugares en los que no se harían nunca y de manera gratuita, hacemos actividades para niños y divulgativas sobre la ópera.

El estado del recinto para representar ópera deja mucho que desear.

El Palacio de la Ópera se ha quedado anticuado, no se ha invertido en el escenario, ni en el equipamiento, y ha quedado obsoleto. Los escenarios modernos son mucho más tecnológicos y si queremos traerlos, nos exigen cosas que a veces no podemos hacer. El año pasado, cuando hicimos Carmen tuvimos que renunciar a algunos elementos porque no había capacidad técnica en el edificio. Ha llegado el momento de tomar decisiones, sabiendo además que la que se tome ahora, tardaremos cinco o diez años en verla edificada.

¿Qué respuesta hay del Gobierno municipal?

Tiene una idea positiva del futuro de A Coruña y de hecho ha contribuido a que el problema del puerto haya empezado a dar pasos.  Y culturalmente, está haciendo muchas cosas.

¿Ve sensibilidad en la Xunta y el Gobierno central?

La Xunta tiene también una buena actitud, pero con el Gobierno central es más difícil entenderse, ya que tiene una visión un poco anticuada de cómo tiene que funcionar esto. Estamos trabajando para influir a través de una asociación de teatros de óperas y festivales de ópera, pero creo que hay que hacer un planteamiento serio de inversión, aunque el principal problema está en tener claro el objetivo. Si tenemos una idea ambiciosa, en cuanto haya acuerdo es cuestión de dar pasos hacia ella y ver cómo se financia.

¿Por qué cree que el puerto es la ubicación adecuada para el nuevo auditorio?

Primero, porque la fachada de la ciudad necesita un edificio icónico y en los puertos que han hecho este tipo de transformaciones, siempre se ha buscado un contenedor de tipo cultural o mixto. Segundo, porque está en una ubicación céntrica. Tercero, porque las dimensiones del muelle de Calvo Sotelo permiten hacer esa edificación y en un entorno muy accesible. La experiencia de otras ciudades nos indica que ese tipo de operaciones funcionan. Málaga va a hacer un auditorio en el puerto, el Liceo va a hacer un segundo auditorio en el puerto de Barcelona. Estar frente al mar dispara la imaginación de los creativos y se pueden hacer también cosas al aire libre en esos espacios. Si vemos lo que está haciendo aquí una entidad privada en el puerto ahora mismo, con mucha inteligencia y no sé si menos medios, vemos que hay muchas posibilidades en ese espacio.

¿Qué obra le gustaría que se representase en A Coruña?

Me gustaría que pudiéramos representar más obras del siglo XX y algo vamos a hacer en los próximos años. La representación en septiembre de Jenufa es el primer paso para actualizar el repertorio, para disipar esos temores infundados sobre las producciones modernas, porque hablan de los problemas de hoy. La ópera es un drama representado y vamos a representar dramas muy potentes de nuestro tiempo, aunque manteniendo por supuesto la historia.

¿Esa producción va a suponer un salto cualitativo?

Sin duda. Vamos a recuperar un poco el espíritu que tuvo aquí el Festival Mozart, con producciones ambiciosas, muy cuidadas, elencos muy bien construidos y direcciones escénica y musical de primer nivel. Ese fue el gran éxito que tuvo el Mozart, que fue fulgurante además desde el primer momento.

¿Va a traer a A Coruña espectadores de otras ciudades?

Creo que sí. Y tenemos que ponernos a hacer algo que se ha hablado a veces, pero nunca se ha hecho, que es facilitar que los aficionados de Santiago y Ferrol vengan a A Coruña, porque no hay distancia.

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