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El centro de A Coruña retumba con una marea de voces que piden preservar los murales de Lugrís: "Reivindicamos o acceso á beleza"

Los manifestantes reclaman a la Xunta y el Ayuntamiento que tomen medidas para preservar las pinturas de la calle Olmos, que llevan años deteriorándose

Dejaron paraguas con motivos evocadores del artista coruñés y pancartas en el andamio ante el edificio en el que se encuentran, en avanzado estado de deterioro

Acto reivindicativo en la plaza de María Pita.

Acto reivindicativo en la plaza de María Pita. / La Opinión

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A Coruña

"Reivindicamos o acceso á beleza". Así resume uno de los promotores la marcha que recorrió este domingo el centro de A Coruña, desde el Obelisco hasta María Pita, para pedir a la Xunta y el Concello que tomen medidas para preservar los murales de Lugrís de la calle Olmos, que languidecen en un edificio deteriorado, y los muestren a la ciudadanía. Los manifestantes, que de acuerdo con los convocantes eran más de doscientos, fueron entonando canciones y lemas, como "Quen despreza á beleza: A Xunta e a alcaldesa", mientras sostenían pancartas y elevaban paraguas con pinturas evocadoras del artista coruñés.

La marcha, convocada por la asamblea abierta Salvemos os frescos de Lugrís y que empezó al mediodía, acabó en la plaza de María Pita con una arenga del arqueólogo y escritor Felipe Senén, que recordó al Lugrís artista, tabernario, republicano y galleguista. Después, los participantes dejaron muchos de los paraguas y algunas de las pancartas decorando el andamio del edificio de Olmos en cuyo interior se encuentran, ya muy deteriorados, las obras de Lugrís que piden rescatar y preservar.

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La protesta, en el Obelisco. / La Opinión

En deterioro "paulatino e inexorable"

Urbano Lugrís pintó en 1951 varios murales en el edificio de los números 25 y 27 de la calle Olmos de A Coruña, en el local del antiguo restaurante Fornos. Un informe de municipal señaló que once precisaban una intervención "urgente", y aunque el Gobierno gallego tiene ahora la propiedad de los frescos, declarados Bienes de Interés Cultural (BIC), el propio Gobierno gallego reconoció que el deterioro prosigue. Según una respuesta de la Consellería de Cultura a la asociación O Mural, pese a que ha habido algunos trabajos puntuales, la mala situación del edificio, que pertenece nuevos a dueños privados que prometieron restaurarlohace imposible una restauración total. Así, el estado de conservación "es crítico" y la degradación debida al estado del inmueble, abandonado desde hace años, llevan a su "paulatino e inexorable deterioro": han continuado apareciendo grietas y filtraciones.

La entidad O Mural, que ha realizado iniciativas y movilizaciones en defensa de los murales, preguntó a la Xunta por el estado de los murales y los trabajos realizados para preservarlos. El Gobierno gallego señala que, en 2023 la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural autorizó una propuesta de intervención en los frescos, condicionándola a que se realizasen unos estudios previos, pero que no hay constancia de que se realizasen estos ni la intervención.

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Reivindicación ante el edificio que alberga los murales. / La Opinión

Estado crítico

El edificio pasó por las manos de una sociedad en concurso de acreedores, pero la Xunta adquirió los murales y una promotora el resto del inmueble. El Gobierno gallego analizó en 2024 su situación y la del edificio, y el año pasado realizó "intervenciones puntuales de urgencia". Pero como el edificio continúa "presentando una progresión de deterioro avanzado y alarmante", los murales se han visto afectados por problemas como filtraciones, grietas y levantamiento de estratos. Aunque se siguen tomando medidas "de fijación urgente cuando es preciso", el estado "es crítico".

Siempre según con el Gobierno gallego, responsable de preservar los elementos de patrimonio cultural como este, la degradación del edificio ha modificado las "características intrínsecas" de los propios murales, y para poder abordar una restauración mayor es "imprescindible" recuperar el inmueble. En concreto, garantizar su seguridad y estanqueidad, y evitar el desprendimiento de fragmentos en las paredes en las que están los propios murales.

Sin proyecto para convertirlo en espacio público

El año pasado, el Gobierno gallego anunció que estaba en negociaciones con los propietarios del inmueble, o al menos del bajo en el que están los murales, para adquirirlo y crear un espacio dedicado a la memoria de Lugrís. En este proyecto, afirmó, debían participar la Diputación y el Concello.

Pero la adquisición no se ha concretado. La Xunta sí envió en enero escritos al Ayuntamiento de A Coruña y los propietarios del inmueble en los que señalaba su "deficiente estado" y recordaba que, además que la declaración de BIC de los murales, el edificio está catalogado dentro del plan especial del centro histórico. Así, reclama al Concello que, en cumplimiento de la Lei do Patrimonio, tramite expedientes para obligar a los dueños a conservar el bien.

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