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El horizonte de los jóvenes con mejores notas en la PAU en Galicia: entre la vocación y la necesidad de estabilidad laboral

Estudiantes de A Coruña, con notas de hasta 13,86 en la PAU, reflexionan sobre su nueva etapa universitaria, que afrontan con ilusión y planes diversos, aunque conscientes de la precariedad laboral

De izquierda a derecha: Olga García, Carolina Varela, Pablo Carpente y Javier Rubín

De izquierda a derecha: Olga García, Carolina Varela, Pablo Carpente y Javier Rubín / LOC

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A Coruña

Con calificaciones que oscilan entre los 13,23 hasta los 13,86 en la nota de corte para acceder a la universidad, algunos de los alumnos de A Coruña que obtuvieron mejores notas en la PAU en Galicia este año cierran un capítulo de sus vidas para darle la bienvenida al siguiente, ante el que se muestran ilusionados. Con planes, destinos y ramas dispares, todos tienen claro que quieren seguir formándose, aunque consideran que una buena nota no siempre equivale a estabilidad.

Olga García PAU

Olga García, alumna del Montespiño / LOC

Camino de leyes

Olga García, alumna del Montespiño, tiene decidido que el mundo de las leyes es el suyo. Con un 13,23 —un 9,88 en la parte obligatoria de la PAU—, dará la bienvenida a septiembre en Santiago de Compostela, donde tiene pensado estudiar Derecho. "Mi madre es abogada y siempre lo he visto en casa, siempre me ha llamado la atención y creo que es una carrera que tiene muchas salidas", expresa García. Precisamente su futuro laboral fue clave a la hora de decantarse por esta titulación. "La vida está carísima y los salarios no dan para nada, entonces a mí me gustaría tener un futuro estable y cómodo. Pero, al final, nadie es más o menos por tener una carrera". Aunque A Coruña le parece una ciudad "que lo tiene todo", le gustaría "vivir en algún momento fuera".

Carolina Varela PAU

Carolina Varela, alumna del Santa María del Mar / LOC

Del Santa María del Mar, Carolina Varela compartirá la titulación de García, aunque no el destino. "Me voy a ir a Madrid a estudiar en la Carlos III Derecho y ADE. Es la carrera tradicional de mi familia", señala. Cuando vio su nota —13,58 en total, y 9,88 en la parte troncal—, pensó en el "camino" que se le abre a partir de ahora. "Porque me parece algo muy ilusionante y emocionante", confiesa. Aunque por ahora la capital será su casa, en un futuro le gustaría volver a A Coruña. "Es una ciudad con una calidad de vida que no tiene otras ciudades", indica, bienestar al que aspira llegar a base de "constancia, esfuerzo y perseverancia".

Pablo Carpent PAU

Pablo Carpente, alumno del Eusebio da Guarda / LOC

El futuro de la ciencia

Pablo Carpente, del Eusebio da Guarda, cambia radicalmente la rama de sus compañeras de podio para decantarse por Biotecnología, en Santiago de Compostela. Con su 13,799,84 en la parte troncal de la PAU—, se muestra encantado de no tener que volver a estudiar "historia, filosofía, este tipo de asignaturas, nunca más". En su caso, detrás de esta decisión se encuentra un motivo puramente vocacional. "Yo voy por lo que me gusta, si al final veo que hay muchas salidas, bien, y si no hasta me podría ir al extranjero", afirma, aunque le gustaría poder quedarse en A Coruña. Aprovecha para lanzar una reivindicación: "Debería potenciarse la investigación para no tener que ir a otros países", manifiesta.

Javier Rubín PAU

Javier Rubín, alumno del colegio Franciscanas Sagrado Corazón / LOC

Javier Rubín estudió en el colegio Franciscanas Sagrado Corazón, y vacila entre dos titulaciones con las que continuar su formación: o Biotecnología, como Carpente, o Ingeniería en Tecnologías de Telecomunicación. Lo que sí tiene claro es que le gustaría estudiarlas fuera. "Siempre he querido vivir la experiencia de estar fuera de casa, creo que puede ser bueno para ganar independencia y responsabilidad. Por eso me atrae Salamanca o Madrid", explica.

Con su 13,86 en la PAU —9,86 en la parte obligatoria—, a Rubín le viene la pasión por las ciencias desde pequeño. "Siempre he sido muy curioso, y creo que las ciencias son una buena manera de entender mucho mejor todo, el mundo, a nosotros mismos, dan respuesta a las preguntas que nos hacemos", reflexiona, aunque también tiene claro que no se puede vivir del amor al arte. "No puedes estudiar algo que no te gusta, pero también son importantes las salidas laborales", opina.

Con los sueños propios de un joven de su edad, Rubín ya comparte las preocupaciones que atraviesan a gran parte de la población. "El tema de la vivienda es algo que me preocupa personalmente, el no saber si vamos a poder independizarnos antes de los 30, porque no sabemos si vamos a tener los recursos para hacerlo. También el futuro laboral, el no saber si después de estudiar una carrera 4 años más los estudios de máster, vamos a tener garantizada una buena estabilidad, o si nos vamos a tener que ir fuera de España", comparte.

Aunque dice que puede "sorprender" que él lo diga, Rubín opina que "hay muchos caminos para tener una vida estable". "El estudiar es un camino más, pero tampoco puedo pensar que por tener estas notas voy a tener la vida resuelta. Depende de muchas circunstancias, y de uno mismo, porque el que se va a tener que diferenciar en el mercado laboral soy yo, con las habilidades que yo tenga", expresa.

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