Entrevista | Antón Lorenzo Bajista de Apolo 18
El grupo coruñés, Apolo 18, da el salto a Noites do Porto y prepara nuevo disco: "Nuestros padres hicieron buen trabajo dándonos buena música"
La banda, con ecos a Sonic Youth o Nirvana, proponen un concierto el 28 de junio, a las 20.00 horas en la sala Mardi Gras, con canciones propias y estrenos en directo de su próximo trabajo

Los miembros del grupo coruñés Apolo 18, con Antón Lorenzo el segundo por la derecha / CASTELEIRO
La banda de rock Apolo 18, surgida en A Coruña, tomará el escenario de Noites do Porto el domingo 28 de junio para ofrecer un concierto junto a la británica ELLiS·D a partir de las 20.00 horas, en la sala Mardi Gras. El grupo formado por Antón, Rafa, Hugo, Noel e Iago acaban de estrenar su EP Intentos de facer vida y preparan nuevo trabajo con inspiraciones noventeras, como Sonic Youth o Nirvana.
Estuvieron en San Antón, vienen de tocar en el festival Aquí Tamén Se Fala. Se unen al Noites do Porto, ¿qué significan estos escenarios para la banda?
El viernes que tocamos en Aquí Tamén Se Fala fue el concierto favorito de todos. Es espectacular ya aparecer en el cartel y que cuenten contigo para estas cosas. Además de participar de la iniciativa que es Aquí Tamén Se Fala, que es brutal lo que son consiguiendo. Luego, en un festival como Noites do Porto, que es de los más importantes de Coruña y supercompleto con nombres tochísimos, que cuenten con Apolo 18 es un honor. También nos gusta un poco el reto. Empezamos a estar listos para estos festivales y para ver cómo sonamos en estas situaciones.
Ya con el EP Intentos de facer vida fuera, ¿se guardan algo para el directo?
Lo bueno de nuestros directos es que puedes escuchar las canciones tal se graban, suenan si no igual, muy parecido. Y, por ejemplo, hay muchas canciones del disco que sacaremos, que ya las estamos tocando en directo. Estamos intentando abandonar las versiones de otros grupos. Queremos tener un set list de una hora y que sea a tope nuestro.
¿En qué estado se encuentra Apolo 18 ahora mismo?
Ahora mismo le hicimos una carta de presentación con todos los bolos que hicimos por salas. Eso por ahí ya quedó. Está con el foco en seguir creciendo. En verano vamos a volver a grabar un disco, que queremos publicarlo a principios de año siguiente. Va a ser un álbum largo y con más personalidad, que cuente más de nosotros. Lo que estamos buscando es crecer y llegar a los mayores sitios que podamos para crear una base.
¿Cómo se unió el grupo? ¿De dónde surge el vínculo para Apolo 18?
Uno de los guitarristas, Hugo, y yo somos amigos de toda la vida. Vivimos a dos metros. Siempre íbamos juntos al colegio caminando y desde niños nos encantó muchísimo la música. Teníamos pendiente ahí la idea de hacer un grupo. Conocí un local de ensayo en A Coruña y nos metimos ahí los dos, pero éramos un par. Luego conocimos a Noel, el batería, a través de unos amigos del conservatorio de Hugo. Estábamos los tres y luego, finalmente, conocimos a Rafa, que nos encontramos con él una noche. Casi sin saberlo se le metió en un grupo de WhatsApp que ponía banda de música. Por último y también del conservatorio, conocimos a Iago, el cantante. Empezamos a ir al local de ensayo a echarle horas y a componer y tocar.
¿El proceso de sentarse a trabajar resultó orgánico?
Sí, lo es. En cuanto a las composiciones, normalmente uno trae ya una idea, o bien está trabajando un riff o un pequeño punteo de guitarra o de bajo. A continuación, entre todos, sí que le damos forma para convertirlo en otra cosa. En general, estos son los pasos tanto de lo que hacemos individualmente como sobre lo que queremos que suene la canción en general.
¿Apolo 18 es porque pasan de los 18 años, pero raspados?
¡Es buena idea! Nunca lo había pensado, pero no es el origen. El nombre surgió un poco de la misión de recuperar ese sonido noventero, porque nos flipa. Entonces también nos mola la idea de ese Apolo 18, la leyenda urbana que surgió en aquellos años. La misión Apolo 18 no se sabe si pasó o no pasó. Hay una teoría conspiranoica que nos gusta mucho.
Choca ver su juventud, ¿les cuestionan por ello?
Qué va. Nosotros desde el principio dijimos que el grupo iba en serio y vimos que había como un sonido guay. Lo tuvimos claro y queríamos o preferíamos que lo que hablase fuese la música. Sí que es verdad que, al final, ves en la escena a unos chavales, porque tenemos entre 18 y 20 años. Pero lo que nos mola es que a nuestros conciertos viene mucha gente que escuchaba nuestras influencias y, como encontraba en nosotros ese sonido, no ve que somos unos chavales.
Van en serio, ¿han dejado el resto de lado?
No, a título personal ojalá pudiera dejar los estudios e ir a tope, pero no. Estamos todos o en ciclos o en carrera universitaria.
Sobre las inspiraciones que encuentra el público, ¿cuáles detectan?
Si tiras ahí de de los años 90 puedes sacar fácilmente a Sonic Youth, My Bloody Valentine, Nirvana y un poco de Radiohead. También tiramos muchísimo de Los Planetas o Triángulo de Amor Bizarro. Le debemos mucho a ese sonido de rock alternativo de los 90. Mucha guitarra, sí, y mucho pedal.
Pero ustedes en los años 90 no estaban vivos.
¡No, claro! Ahí está la cosa. Entre nosotros sí que coincidimos mucho en que nuestros padres hicieron un buen trabajo dándonos buena música. A partir de ahí ya estuvo claro que nos mola esto, quisimos a adentrarnos más y ver lo que hay en ese sonido. Después, internet. Yo por lo menos sí. Aparte de que descubrir un par de grupos también en Spotify, sobre todo tengo que estar agradecido a YouTube. Ahí tienes conciertos que nunca pensé que podría ver ni escuchar.
¿El mundo discográfico qué tal les trata? ¿Encuentran manos amigas?
Sí, muchas. Estuvimos ahora en la fundación Paideia y nos ayudaron muchísimo. Conoces a muchos contactos y fuera de eso, por ejemplo, habló con nosotros, Nuno Pico de Grande Amore y Portosanto. Es una persona increíble, nos ayudó muchísimo. Creo que la gente tiene ganas de que vuelva un poco este sonido a la música en gallego y que haya más variedades de música.
¿Con el idioma no hubo dudas?
El cantante, Iago, es de Cabana de Bergantiños, y habla gallego de manera cotidiana como se habla en su zona. Nos pareció lo más natural del mundo. En ningún momento pensamos en cantar en otro idioma que no sea gallego.
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