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Las cifras de la nueva estación de autobuses de A Coruña: una cafetería, 3 millones de viajeros anuales y casi 200.000 expediciones al año

La Xunta abre un concurso para elegir la empresa que se encargará de gestionar el tráfico en las dársenas, alquilar los locales a terceros y dar servicio a los pasajeros, además de garantizar el mantenimiento de las instalaciones

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A Coruña

La nueva estación de autobuses de A Coruña dará servicio anualmente a más de 3 millones de viajeros únicos y será parada en casi 200.000 expediciones, según las estimaciones de la Xunta publicadas ayer en el proyecto de explotación del concurso para gestionar los servicios de la terminal. La empresa pagará un canon y explotará las nuevas instalaciones, entre las que se encuentra una cafetería, un área de máquinas expendedores y la consigna, que podrá alquilar a terceros.

La estimación de viajeros realizada por la Xunta parte de estudios de ámbito autonómico con parada en la estación y contratos vinculados al Plan de transporte público de Galicia. Entre estos pasajeros no se incluyen los de tipo escolar. De este modo, el proyecto de explotación calcula unos 3.018.564 viajeros en la estación, a los que habría que sumar los 219.446 viajeros estatales, internacionales y discrecionales previstos. En lo relativo a las expediciones, la Xunta empleó el mismo método de estudio y también excluye del cómputo las rutas escolares. En total, la cifra estimada se aproxima a las 180.085 expediciones en la estación, a las que deben agregarse las 17.214 expediciones estatales, internacionales y discrecionales.

El contrato de explotación propuesto por el gobierno gallego recoge la gestión de los servicios públicos de la estación y la explotación de sus instalaciones. A la empresa concesionaria, según explica el documento, le corresponderá ordenar el tráfico y la ocupación de las 20 dársenas de pasajeros y las 23 dársenas de regulación, además de garantizar la seguridad en la movilidad tanto de las personas como de los autobuses.

Entre las otras obligaciones de la concesionaria se encuentran la gestión de equipajes, la liquidación de tarifas o la organización de personal. Las estimaciones de empleados señalan que, debido a las características del servicio y de las instalaciones, el mínimo necesario sería de siete jefes de tráfico a tiempo completo para no perjudicar al horario de atención al público. Por otro lado, la venta de billetes deberá realizarse en la propia estación, aunque se abre la posibilidad de comprar tickets en máquinas automáticas, en los propios vehículos, de modo telemático o en otros locales, para los que deberá solicitarse autorización expresa.

Una cafetería accesible desde la calle

La nueva estación se divide en tres plantas, aunque solo la baja y la -1 serán de acceso público. El edificio de viajeros cuenta con aproximadamente 1.804,80 m² útiles, aunque en el estudio de viabilidad se consideran como "únicos espazos comerciais" la cafetería, la zona de consignas y un área del vestíbulo destinada a máquinas expendedores, según informa la Xunta.

La planta baja de la estación dispone de estancias como taquillas, aseos, sala de seguridad, espacio de facturación, la consigna o la cafetería. Esta última contará con un acceso directo desde la plaza junto a la estación. Según el proyecto de explotación, la empresa concesionaria podrá contratar a terceros para la gestión de los locales y serán los únicos responsables.

Los usuarios de la nueva estación de autobuses de A Coruña accederán principalmente a las instalaciones en la planta baja, tanto a pie desde la avenida de la Sardiñeira como en medios de transporte o desde la pasarela conectada con la avenida del Ferrocarril. La planta -1, en donde se ubica el aparcamiento, estará comunicada con el vestíbulo a través de escaleras mecánicas y ascensores.

Una estación gestionada por el Ayuntamiento

El Grupo Popular del Concello de A Coruña señala a la alcaldesa Inés Rey por ser "incapaz de gestionar" la nueva estación de autobuses "como hacía con la antigua", además de señalar un bloqueo de meses sobre las instalaciones.

“Desde el mes de diciembre, Inés Rey viene con excusas de mal pagador para disimular su falta de gestión. Si yo fuese alcalde, el acuerdo estaría listo hace meses para que la nueva estación estuviese abierta y que los coruñeses pudiesen disfrutarla, y gestionada por el Ayuntamiento como en la actual”, señala el portavoz del PP, Miguel Lorenzo, quien alega que se encargaría también de la seguridad o los locales disponibles.

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