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Entrevista | Óscar Corral Fotógrafo

Oscar Corral, fotógrafo ganador del Premio Rey de España de Periodismo: "Con esta imagen sentí que Valencia estaba intentando reponerse"

La escena captada por el fotoperiodista compostelano durante la dana en 2024, que recuerda a la icónica instantánea de soldados estadounidenses en Iwo Jima, es la primera en lograr tanto este galardón como el premio Ortega y Gasset a mejor fotografía en 2025

El fotógrafo Óscar Corral, ganador del premio de Fotografía Rey de España.

El fotógrafo Óscar Corral, ganador del premio de Fotografía Rey de España. / Xoan Álvarez

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A Coruña

El fotógrafo compostelano Óscar Corral recibe este lunes de manos del rey Felipe VI el Premio Internacional Rey de España de Periodismo, en la categoría de fotografía, por su instantánea en días posteriores a la Dana de 2024 a un grupo de bomberos sujetando una señal. La escena captada en Valencia, que recuerda a la de soldados estadounidenses en Iwo Jima inmortalizada por Joe Rosenthal, también logró el premio Ortega y Gasset a mejor fotografía en 2025. Es la primera vez que una imagen es reconocida con estos dos galardones, de gran prestigio en el ámbito.

¿Cómo recuerda aquellos momentos de trabajo durante la dana?

Las jornadas de trabajo allí eran muy intensas y, sobre todo, dependíamos mucho de la luz solar. Ese tema es muy importante. Si no había corriente eléctrica, estábamos dependientes de tener la luz suficiente en la zona. Nos movíamos con el horario solar. Las jornadas empezaban muy temprano, prácticamente cuando abría el día. A las 6 de la mañana muchas veces ya estábamos de camino a diferentes zonas de la dana. Por cierto, en esa época del año, a las 5 de la tarde ya era noche cerrada y solíamos estar de vuelta. Llevaba mucho tiempo acceder a las áreas afectas desde Valencia, como cruzar el río Turia, y era complicado salir. En medio, durante todo el día, nos movíamos junto a redactores buscando temas para darle una continuidad y completar el hecho con más noticias.

¿La imagen ganadora de ambas premios apareció o la buscó?

La imagen ganadora la encontré como casi todas, de forma muy casual. Esto tiene que ver, para mí, con el hecho poder estar ya allí mucho tiempo para ver. Esta fotografía no fue tomada en los primeros momentos de la tragedia, sino que fue captada alrededor del día doce de la dana. Cerca de dos semanas, para dar una idea. Estábamos realizando un trabajo para el fin de semana de cara a poder contar los primeros locales que abrían las primeras cafeterías, que se ponían en funcionamiento negocios. Empezaba a ver alguna línea regular de trenes, entonces estábamos trabajando en eso. Iba caminando por la calle y vi estos bomberos sujetando este poste. Gráficamente, me recordaba la imagen de Joe Rosenthal en Iwo Jima. Una imagen muy explícita. Aunque es contraria y no están levantando nada, sino que está sujetando para que no se caiga, me recordaba mucho a esa. Cuando la tomé, entendí que era una fotografía que tenía mucha fuerza. Rápidamente, la trasladé al servicio de fotografía para que la publicaran en la apertura de El País y, al día siguiente, en la portada del periódico.

¿En esos días dejó pasar otras instantáneas?

Al principio sí porque había muchas imágenes que se repetían y tienes que pasar. Pasé tanto tiempo allí que después había imágenes que ya no aportaban nada. Del desastre inicial, más o menos, se estaban recuperando y ese tipo de imágenes no me interesaban, eran ya repetitivas para los lectores. Bajo ese punto de vista, sí, se dejaron pasar fotografías.

Estamos invadidos por imágenes de consumo rápido, que tienen muy poco recorrido

En esos momentos, ¿desaparece el fotógrafo para que hable la imagen?

Para mí, simplemente somos un vaso de comunicación entre la realidad y el lector. Tenemos que intentar trasladar la realidad que se está captando, que también forma parte de quien la observa. Yo, como observador, intento llevar lo que estoy viendo lejos del escenario y mis imágenes llevan algo de mí, de mi punto de vista. Es mi mirada la que estoy mostrando. Pero más allá de que sea mi mirada, intento ser lo más fiel a la realidad e intentar transmitir lo que siento. Con esta imagen sentí en ese momento que Valencia estaba intentando retomar o reponerse de esa gran tragedia.

¿Cuáles son los sellos que definen su estilo y su mirada?

Soy un fotógrafo muy plástico, sin perder la parte que tiene que ver con la información. Es fundamental en mi trabajo. Pero sí que soy un fotógrafo que le da mucha importancia a la plasticidad, siempre intento buscar composiciones armoniosas. Me fijo mucho en los fondos, en las líneas, en los equilibrios de los volúmenes dentro de de las imágenes. Creo que una imagen plásticamente atractiva al público, consigue más alcance que una imagen que no lo tiene. Y, por lo tanto, puedo contar mejor esa realidad o captar la atención para poder contar esa realidad.

Sobre su proceso de trabajo posterior y de edición, ¿toquetean mucho la imagen?

No, a veces hay que hacer pequeñas correcciones sobre la imagen tras la toma, pero no. No me considero una persona que toque la fotografía, mucho más allá de los ajustes que hacemos como fotógrafos a nivel técnico para dejar una imagen lo más correcta y perfecta posible, obviamente. Hoy en día, nos dotamos de de herramientas digitales para hacer esas pequeñas correcciones y esos ajustes que antes hacíamos en el laboratorio. Por ejemplo, con en el proceso de ampliación y de positivado de las copias. Trabajamos con información, entonces los retoques que se pueden hacer sobre una imagen son mínimos. Debemos ser lo más fieles a la realidad.

En este momento de teléfonos, fotos vacías, que todo se captura en un segundo, ¿qué puede darle el periodismo todavía al mundo?

Justamente, muchas veces este tipo de reconocimientos y premios vienen a reconocer el valor de las imágenes como documento testimonial de la sociedad. Estamos invadidos de imágenes de consumo rápido, de móviles, que son tomadas de manera acelerada, que corren rápidas por las redes, pero que tienen muy poco recorrido. Ese tipo de fotografías más trabajadas o más pausadas, con este tipo de reconocimientos, al final lo que logran es poner en valor esa fotografía que trasciende el tiempo y los hechos. Quiero pensar que cuando se recuerde la dana dentro de 20 años, estas imágenes premiadas, tanto la mía como otras tomadas por fotoperiodistas, serán el recuerdo. Por lo tanto, serán imágenes que tienen un valor de perdurar y de contar la historia más allá de la inmediatez del momento que tienen los móviles u otros soportes.

Más allá de las tragedias, ¿cuesta encontrar esos momentos de impacto fotográfico?

Sí. A veces, en los medios de comunicación, los temas que se cubren suelen estar asociados a tragedias y cuesta visibilizar otro tipo de trabajos. También trabajamos en ellos y también intentamos documentarlos. En Galicia trabajo día a día en eventos que son en positivo, pero cuesta más llegar a una buena imagen. Se puede lograr, claro y para mí también es importante contarlo. No solo tragedias, también las cosas buenas que tenemos como sociedad.

¿Qué otros trabajos de su carrera le gustaría que hubiesen gozado de esta visibilidad?

No tengo trabajos en concreto como tal, sino que debo ir contando la sociedad que me rodea. Me hubiera gustado que algún otro trabajo realizado en Galicia tuviera visibilidad como este premiado. En Galicia suelo centrar mi actividad fotográfica. Pero no, no tengo ningún tipo de trabajo especial. De lo que se vaya cubriendo y documentando, ojalá que mis imágenes sirvan para trascender en el tiempo y no olvidar esas realidades que hemos contado en la actualidad. Para mí, esto es de lo más importante.

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