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Entrevista | La Tania Cantante

La copla y el folclore de La Tania llegan a las Noites do Porto de A Coruña: "Conecto mucho con Tanxugueiras, admiro lo que hacen"

La artista alicantina repasará en directo su primer trabajo, 'Amoríos. La verdad de mi coplilla', este jueves en el Garufa Club a partir de las 20.30 horas, junto a Gitano de Palo

La cantante La Tania actúa este jueves en A Coruña dentro del programa Noitos do Porto.

La cantante La Tania actúa este jueves en A Coruña dentro del programa Noitos do Porto. / Artem Mezhuev

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A Coruña

La cantante La Tania toma el escenario del Garufa Club de A Coruña este jueves a partir de las 20.30 horas para la noche más folclórica de Noites do Porto, junto a Gitano de Palo. La artista alicantina publicó su primer trabajo musical, Amoríos. La verdad de mi coplilla, el año pasado y dio sus pasos en la música de la mano de C.Tangana o Yerai Cortés. Gracias al documental La guitarra flamenca de Yerai Cortés, La Tania ganó el premio Goya a mejor canción original por Los almendros.

¿Le une un lazo especial con A Coruña o con su público?

Tengo muchísima afinidad con la gente gallega y muchas ganas de ofrecer este concierto en A Coruña. El otro día me encontré a una a una amiga que es de allí, me dijo que justo coincido con San Juan que es casi decir unas fiestas mayores, así que estoy muy expectante. Me llevan ya las ganas de ir para allá. Además, están siendo unos conciertos muy especiales para mí ahora. Me quedan cuatro conciertos este para terminar el año y están siendo preciosos, los estoy disfrutando un montón. No sé qué puede encontrar el público en mí, no me hago esa pregunta. Ahora mismo como estoy haciendo conciertos contemplativos, las canciones se presentan más acústicas. Le hemos dado una vuelta y salgo a cantar acompañada de pocos instrumentos; más voz y música orgánica. No llevamos nada de autotune. También hay momentos muy divertidos, me lo paso muy bien con mis compañeros.

¿Cómo asume esa soledad en el escenario?

Caliento muchísimo la voz como ritual, porque sí que es un concierto que vocalmente requiere de un buen calentamiento. No exagero si digo que estoy todo el rato cantando. En el proceso previo también necesito concentración. Pero esa soledad en el escenario a mí me gusta mucho, la verdad. Me gusta ser honesta con los momentos por los que voy pasando en cada canción. El año pasado estaba en un momento mucho más divertido, ahora estoy en un punto más introspectivo. Me apetece más sentarme, poder cerrar los ojos y cantar.

Sus canciones son muy emocionales. ¿Le resulta más complicado encontrar las palabras o cantarlas?

Va todo como un conjunto, es cierto esto. Es que cuando estoy cantando, ya ahí en el escenario y con los ojos cerrados, sientes que todo va de la mano. La propia palabra me lleva a la emoción y viceversa. Es difícil decir dónde empieza una y acaba otra cosa.

En esta época de inmediatez y de redes sociales, ¿la música en directo es más especial que nunca?

Eso se lo dejaría más al público porque la gente siente cosas muy diferentes. Lo que sí intento es ser lo más honesta posible y cantar con todo el corazón. En el momento de estar cantando encima del escenario lo que quiero es sentirlo yo también para poder transmitirlo al máximo posible. No hay dos versiones iguales de un concierto porque es un número 100% emocional y las emociones no se pueden repetir. Una emoción es un momento exacto del tiempo y de cómo se encuentra la persona.

Entiendo que al acabar cada concierto el agotamiento debe ser inmenso, ¿no?

Me bajo vacía, me bajo de sabiendo que esto es lo que quiero hacer toda la vida y que es lo que más me gusta en el mundo. Poder cantar, un privilegio. Por eso no quiero llevar nada de apoyo, nada de autotune. Estoy intentando quitar capas en todo. No sé luego a dónde me llevará mi carrera, a lo mejor de repente hago reguetón. No lo sé, no tengo ni idea. Ahora me apetece explorar mi lado más cantante. Hay también mucha exigencia en esta elección. Muchas veces me bajo del escenario y sigo pensando en cambiar, en trabajar. Pienso en que necesito realizar un giro de voz, u otra cosa. Entonces, te vacías de lo tuyo y vuelves con cosas que normalmente son aplausos, otras veces es tararear una canción. O silencio, uno inmenso, pero que suena.

¿El silencio también funciona como un aplauso?

Sí, no sé cómo será este concierto en A Coruña, pero de momento ha sido una de las cosas que más me ha impresionado. El silencio habla, pero por mucha emoción. En sala y en sitios donde la gente está de pie o tomándose hasta una cerveza, se nota mucho ese respeto. Eso a mí me pone los pelos de punta. Me recuerda mucho al teatro, que me gusta mucho, y siempre he querido intentar que mis conciertos fuesen lo más teatrales posibles. Yo recibo el silencio como un signo de respeto máximo.

Posee una perspectiva contemporánea sobre la tradición. ¿Qué pueden aportar los jóvenes ahí?

En mi caso por lo menos, no es algo intencionado ni pienso en que voy a contemporizar la copla o el folclore. Simplemente, canto y trabajo como siento y soy ahora mismo. Pertenezco a esta generación y lo que he recibido durante toda mi vida también son esas otras influencias musicales. Eso lo que hace es que de una manera natural e inconsciente mi aporte, lo que soy y lo que vivo en este momento de mi vida. Escucho otro tipo de música y podría decir que la mezcla es lo contemporáneo.

Su música está en tránsito entre el flamenco, la copla o la música de raíz. ¿Deja que cada género viva en su espacio?

Tengo inspiración del flamenco porque lo he vivido en casa y lo tengo muy de cerca, pero, en realidad, siempre digo que no me considero flamenca. Simplemente es una inspiración. Considero que lo que hago es folclore y, por ejemplo, cojo el fandango y lo que entiendo por fandango, sin ser yo flamenca. Lo llevo a mi terreno y se convierte en una canción de raíz. Al final, cuando tienes tan de cerca el flamenco, te das cuenta que es otro universo, que es otro mundo. Yo sé cantar una bulería, pero a mi manera. No podría decir que canto una bulería tradicional. Me gusta dar el espacio al flamenco y dar el espacio a la música de raíz o al folclore, que son dos géneros para mí bastante diferentes. Pese a esto, soy una gran aficionada al flamenco y eso también lo tengo que decir.

¿A qué gente mira con interés y con curiosidad?

Ahora mismo estoy investigando mucho sobre el folclore latino. Me apetece abrir las miras y ojalá en algún momento también poder ir a trabajar allá, Me apetece eso indagar sobre los sonidos tradicionales y de raíz latinos. Silvia Pérez Cruz es una gran referente para mí, o Rita Payés. Son dos personas con las que me veo bastante identificada con ellas en gustos musicales. Conecto mucho con Tanxugueiras, admiro mucho lo que hacen y son referente para mí, me encantan. Me veo muy identificada con ellas, siendo yo de Alicante. ¿Cómo es posible que siendo de lugares tan alejados conectemos así? El folclore que tenemos en España es de otro universo. Tenemos como tanto en común y tanto que compartir.

Ya que vive su carrera según el momento que está, ¿cambiaría alguna decisión tomada?

Sinceramente, no. Estoy contenta con todo lo que está pasando. Estoy orgullosa de todo el equipo, de toda la gente que tengo alrededor, de todo lo que estamos trabajando todos juntos. Igual que estoy muy ilusionada con la música que viene ahora. Vivo muy conectada en mi momento presente, siempre con mi música y quiero seguir haciéndolo así. No creo que pudiera pedir ahora mismo muchísimo más. Quiero viajar, meterme a los estudios, seguir haciendo música y mientras me dejen, estaré feliz. El camino será el que tenga que ser, pero quiero quedarme.

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