San Juan prende en las playas de A Coruña: 200.000 personas salen a los arenales y calles de una ciudad entregada a su "noche más especial"
Miles de coruñeses abarrotan Riazor y Orzán para celebrar la noche más corta del año con hogueras y gastronomía tradicional
A Coruña respiró el aroma inconfundible de su jornada más mágica con unas playas abarrotadas y miles de personas listas para prender la noche más corta del año. Pero la noche de San Juan se vivió desde primera hora en la ciudad, mucho antes que la falla que recreaba el eclipse de agosto arda. Las playas amanecieron este martes llenas de parcelas marcadas, grupos organizando mesas y neveras, vendedores preparando cientos de kilos de comida y miles de personas contando las horas para una noche que muchos consideran la más especial del año y que acabó congregando a centenares de miles de personas. De acuerdo con datos del Concello, en torno a la medianoche había unas 200.000 personas celebreando en la ciudad, de los que la mitad estaban en las playas. El resto se reunieron en los barrios que llenaron la ciudad de puntos de fuego y fiesta.
A las ocho de la mañana del martes, Adrián ya buscaba sitio en la arena de Riazor. "Llegué sobre las ocho y ya estaba todo parcelado, apenas había sitio donde ponerse", contaba rodeado de sus "amigos de toda la vida". No es nuevo en esto. Lleva décadas celebrando San Juan junto a su grupo y reconoce que la tradición ha cambiado con los años. "Antes íbamos más al Orzán, ahora Riazor se nos adapta mejor, ya vamos más mayores", comentaban entre risas. Lo que no cambia es la ilusión. "Hay que disfrutar de la magia de las hogueras, las tradiciones, de la noche meiga en general. Para mí es la noche más especial del año en A Coruña sin ninguna duda", explicaba.

Cirley y Gian de la cafetería Nssau con sardinas en San Juan / Casteleiro
La misma sensación compartía José Luis, que ocupaba una de las parcelas preparadas en el arenal junto a familiares y amigos. "Llevamos toda la vida haciendo esto y en el mismo lugar", resumía. El plan apenas varía respecto a otros años: churrasco, muchas horas de conversación y una larga sobremesa frente al mar. "Por eso estamos aquí. Es la noche más especial y no nos la hemos perdido ningún año", afirmaba mientras el grupo terminaba de organizar el espacio que ocuparían durante toda la jornada.
"Una noche muy larga pero bonita"
La ciudad entera se movió al ritmo de la fiesta. En los puestos de comida, las previsiones eran tan ambiciosas como el apetito de los asistentes. Desde la cafetería Nassau, en el paseo marítimo de Riazor, Cirley y Gian esperaban vender 500 kilos de carne, 100 kilos de sardinas y 60 kilos de chorizo. "A las doce me quiero ir para casa habiéndolo vendido todo", comentaba entre risas Cirley. Aunque era la primera vez que montaban un puesto enfrente de la playa, las primeras horas invitaban al optimismo. "La gente tiene muchas ganas. Se nota desde la tarde que es un día especial para toda la ciudad. Va a ser una noche muy larga pero bonita", esperaba.

Iago con sus amigos celebrando el día de San Juan / Casteleiro
Algo parecido percibía Iñaki, que repetia experiencia en la calle San Juan tras el éxito conseguido durante las celebraciones del ascenso del Deportivo. Prepararon cerca de cien kilos de producto de bocadillos de panceta y criollos . "La gente empieza a llegar más tarde porque ahora trabajan, pero esto se va a llenar", aseguraba. Aunque no nació en A Coruña, reconoce que pocas celebraciones le han impresionado tanto. "Es una noche bonita para todo el mundo. Tiene un ambiente diferente, la gente viene con otras ganas y para ellos y para nosotros es una gran noche", explicaba.
La sardina
Las sardinas, inseparables de la fiesta, tampoco faltaron este año. La Lonja de A Coruña subastó durante la mañana del martes 130 toneladas para abastecer una celebración que volvió a reunir a miles de personas alrededor del fuego y de las brasas.

José Luis con sus amigos y familiares en la playa de Riazor / Casteleiro
La fiesta también atrajo a quienes prefieren vivirla lejos de las parcelas y las hogueras. Iago y sus amigos llegaron desde distintos puntos de Galicia para mantener una tradición propia: reunirse con su club de lectura y celebrar la noche compartiendo conversación y cervezas. "Las parcelas ya no son para nosotros, son para los más jóvenes", bromeaba. Cada grupo encuentra su manera de vivir un San Juan que ofrece espacio para todos.
Mientras tanto, en los barrios también se ultimaban los preparativos. Una de las hogueras más esperadas se levantó en el Barrio de las Flores. Con forma de Torre de Hércules alcanza los 9,5 metros de altura. Sus impulsores decidieron modificar el diseño después de que algunos vecinos se quejasen del excesivo calor generado en ediciones anteriores, pero como cada año impresionó a los coruñeses.

Iñaki y sus compañeros en la previa de la noche de San Juan / Casteleiro
La magnitud de la celebración obligó a hacer un importante despliegue. El Concello aseguró que fue el San Juan "con más medios que nunca", con 25 puntos de recogida de residuos distribuidos por los arenales, más personal informativo y un reparto controlado de 120 toneladas de madera. En total, 517 solicitudes para realizar hogueras. Todos con la misma sensación: la ciudad vive, una vez más, su noche más mágica.
- El restaurante para comer por 11 euros en el centro de A Coruña como en casa de la abuela: 'Los callos, la carne asada y el cocido son lo que mejor me representan
- El bar de Monelos que ya vende 46.000 tortillas en A Coruña: 'Tardamos 7 años en llegar a la receta
- El rincón más inglés de A Coruña es una floristería al aire libre y lo cultiva una vecina de A Zapateira: 'A veces empiezo a las diez y salgo a las once de la noche
- La librería de A Coruña con libros hasta en el techo: 'Aquí dentro parece que estás en un submarino
- Una filial de Monbus, única aspirante a gestionar la estación de buses de A Coruña
- Alejandro Sanz siempre triunfa en A Coruña
- El Centro Comercial Cuatro Caminos de A Coruña suma una nueva oferta a su zona de restauración
- La nueva cafetería argentina de A Coruña donde todo es artesano: 'Hasta la pasta de pistacho es casera
