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El Puerto de A Coruña cerró 2025 con déficit y prevé mantenerlo hasta las nuevas implantaciones industriales en Langosteira

Las amortizaciones e intereses que debe abonar por la financiación de punta Langosteira condicionarán sus resultados a pesar de la reestructuración efectuada en su deuda

Manipulación de carbón en el muelle principal del puerto exterior de A Coruña.

Manipulación de carbón en el muelle principal del puerto exterior de A Coruña. / Casteleiro

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A Coruña

El acuerdo alcanzado por la Autoridad Portuaria de A Coruña y Puertos del Estado para aplazar entre 2027 y 2030 una parte de las amortizaciones del préstamo concedido por el organismo estatal para la construcción de la dársena exterior no evitará que en los próximos años se generen el déficit que ya sufrió la institución coruñesa en 2024, ya que ese pacto no impide que se paguen los intereses que genera esa operación financiera.

Ese año, a pesar de haber obtenido una cifra de negocio récord de 30,02 millones, el Puerto cerró el ejercicio con un resultado negativo de 3,1 millones y para 2025, cuyas cuentas están a punto de cerrarse, se prevé que de nuevo se produzca un déficit, según fuentes portuarias.

La misma situación se repetirá, salvo que se produzca alguna situación extraordinaria, en los años siguientes hasta que se materialicen las nuevas implantaciones industriales en punta Langosteira, entre las que figuran las de Exolum y las empresas del sector eólico, que generarán importantes ingresos por tasas portuarias, según apuntan las mismas fuentes.

Cuentas condicionadas

La necesidad de hacer frente al pago del préstamo de 200 millones de Puertos del Estado, del que solo se amortizaron 32,5 millones, así como al del crédito del Banco Europeo de Inversiones por valor de 126,6 millones del que se pagaron hasta ahora 43,3 millones, hace que la Autoridad Portuaria vea fuertemente condicionadas sus cuentas.

Solo del crédito europeo, el Puerto tendrá que abonar a partir de ahora 7,24 millones anuales, cuando hasta ahora eran 3,49 millones. Y del préstamo de Puertos del Estado, a pesar de recortar a menos de la mitad las amortizaciones que deben abonarse los próximos cuatro años, que sumaban 36,5 millones, la cantidad que deberá pagarse en ese periodo será de 16,5 millones.

La suma de esta compleja situación financiera con la necesidad de acometer inversiones a corto plazo en Langosteira para hacer posible la llegada de los nuevos operadores portuarios está detrás de la postura del Puerto de no renunciar a la venta de suelo en los muelles interiores que queden liberados.

Ingresos extraordinarios

Aunque tras el acuerdo con Puertos del Estado no se ha pronunciado sobre esta cuestión, el presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado, ha explicado en varias ocasiones que las obligaciones a corto plazo del organismo le fuerzan a obtener ingresos extraordinarios de forma urgente.

La iniciativa de enajenar suelo portuario se llevará a cabo a través del proyecto Coruña Marítima, en el que participan también Puertos del Estado, Xunta de Galicia y Concello, cuyo plan de actuación todavía está por definir. Sobre la deuda del Puerto, la alcaldesa, Inés Rey, ha eludido pronunciarse sobre si debería aprobarse su condonación al considerar que se trata de un acuerdo entre otras administraciones.

"Somos dos administraciones diferentes, pero con un objetivo común, que es sacar adelante ese fantástico proyecto de Coruña Marítima, como venimos haciendo en los últimos tiempos, y así seguiremos", se limitó a comentar Rey.

Coruña Marítima pondrá fin además a la vía de financiación del puerto exterior que figura en los convenios suscritos en 2004, que establecen que para completar el pago de las obras se venderán terrenos de los muelles de San Diego y petrolero, además de en los de la Batería y Calvo Sotelo. Esos dos últimos ya fueron excluidos de la venta por la Autoridad Portuaria al haberse acordado entre todas las administraciones que permanezcan siendo públicos, pero de los dos primeros aún se desconoce cuál será su destino.

Ayuda financiera

La implantación de empresas del sector eólico en Langosteira se verá favorecida por la reciente concesión a la Autoridad Portuaria de una ayuda de 97,5 millones por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, destinada a la adaptación de esa dársena a la llegada de las fábricas de componentes de eólica marina.

Esa importante cantidad supondrá un alivio para el organismo coruñés, ya que le evitará tener que aportar fondos propios para acometer las obras, con las que proyecta extender unos 450 metros el muelle sur de Langosteira para hacer posible la actividad de las cinco empresas interesadas en instalarse en este puerto y calcula que las obras se desarrollarán durante tres años.

Pero la ayuda estatal no cubrirá todo el gasto que el Puerto deberá afrontar en la zona en la que se instalen las empresas del sector eólico, que tendrá que ser urbanizada, aunque los responsables del organismo no se muestran preocupados porque esa iniciativa se llevará a cabo de forma gradual en los próximos años, al mismo tiempo que el montaje de las factorías previstas.

Apuesta eólica

La implantación de la factoría automovilística china SAIC en el puerto exterior de Ferrol tendrá consecuencias positivas para el de A Coruña. No solo porque se estudia la posibilidad de que esa fábrica precise de los servicios que se prestan en punta Langosteira, sino porque su llegada a la dársena de Caneliñas trae consigo la renuncia de Amper a instalarse allí y trasladar su proyecto a A Coruña.

Amper era una de las nueve empresas que inicialmente habían mostrado su interés por montar aerogeneradores en el puerto exterior coruñés e incluso fue una de las ocho que solicitaron terrenos, aunque finalmente no figuró entre las cinco que tienen proyectos en marcha: Navantia, WindWaves (antigua Nervión Naval Offshore), Acciona, Esteyco y Saitec. La decisión de cambiar Ferrol por A Coruña no supone una dificultad para la Autoridad Portuaria de esta última ciudad, que preveía ya la posibilidad de una nueva petición de suelo en sus explanadas de la zona sur.

El Puerto se muestra convencido de que las empresas españolas del sector podrán captar algunos de los múltiples contratos para la construcción de parques eólicos marinos que se proyectan en los países europeos para los próximos años, cuya puesta en marcha requiere además hasta un lustro de trabajos, por lo que considera que la demanda industrial está garantizada.

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