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Estudiantes en A Coruña se enfrentan al desafío de encontrar piso con alta demanda y precios al alza: "Los buenos te los quitan de las manos"

Inmobiliarias de A Coruña advierten de la dificultad para encontrar viviendas asequibles para universitarios, con ofertas que se alquilan en cuestión de horas y jóvenes que se enfrentan a una carrera a contrarreloj

Nicole Zapata, universitaria que busca piso en A Coruña.

Nicole Zapata, universitaria que busca piso en A Coruña. / LOC

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A Coruña

La cuenta atrás ya ha comenzado. Encontrar un piso para el curso universitario vuelve a convertirse en una de las primeras preocupaciones de cientos de estudiantes que eligen A Coruña para estudiar. Hay "bastante oferta", pero el incremento de los precios continúan marcando un mercado en el que encontrar una vivienda bien situada se convierte, en muchos casos, en una auténtica carrera contra reloj.

Hay pisos disponibles, pero quienes esperan demasiado para buscar alojamiento corren el riesgo de quedarse sin opciones. Por eso, la búsqueda comienza cada vez antes. Inmobiliarias de la ciudad coinciden en que muchos universitarios empiezan a interesarse por los alquileres entre mayo y julio, con la intención de asegurarse una vivienda antes del inicio del curso. La mayoría busca pisos de tres o cuatro habitaciones para compartir con otros estudiantes y, sobre todo, bien comunicados con las facultades.

Nicole Zapata, estudiante de Educación Social comenzará cuarto de carrera en septiembre. La joven lleva varias semanas inmersa en la búsqueda de un piso de estudiantes. Hasta ahora había seguido viviendo con sus padres en Sada, pero las prácticas y el tiempo que pierde en los desplazamientos la han llevado a dar el paso. "Empecé a hablar con mis amigas en mayo para ver con quién podía irme y a finales de ese mes empezamos a buscar piso", explica.

Zapata reconoce que el proceso está siendo "un poco duro" porque las viviendas desaparecen en cuestión de horas. "Nos interesaba un piso, llamábamos para pedir una cita y, cuando íbamos a verlo, ya lo habían reservado. Al final estamos casi obligadas a reservar un piso sin verlo si realmente nos encaja porque los pisos buenos te los quitan de las manos", relata.

Aunque esperaba encontrarse precios todavía más altos, asegura que el principal problema es la rapidez con la que se alquilan las viviendas. "Los pocos que aparecen duran muy poco publicados porque la gente arrasa", resume. Junto a sus compañeras busca sobre todo por la zona de Os Mallos y la estación de autobuses, aunque admite que cada vez tienen que ampliar más el radio de búsqueda. Para ella, la luminosidad y el tamaño de las habitaciones son aspectos imprescindibles. "Al final es donde haces mucha vida", señala.

"Los alquileres están muy fastidiados"

Aunque la universitaria busca por distintas páginas de internet, las inmobiliarias de la ciudad notan la preocupación de los jóvenes. En Inmobiliaria Cuatro Caminos, Mar Leargui reconoce que la situación es complicada. "Los alquileres están muy fastidiados", resume. La responsable explica que reciben numerosas llamadas de estudiantes interesados en alquilar una vivienda, pero reconoce que "no tenemos nada para ofrecer en estos momentos" que se adapte a sus necesidades.

La subida de precios provoca que muchos universitarios se piensen dos veces cambiar de vivienda. "Los estudiantes quieren dejar los pisos en los que están y buscar otros, pero se encuentran con muchas dificultades. Es mejor que si ya tienen un piso, renueven en ese", señala. De hecho, asegura que suele aconsejarles que no abandonen el alojamiento que ya tienen. "Yo ya les digo: 'No dejéis donde estáis, que os vais a encontrar con problemas'", afirma.

Leargui percibe que la demanda ha aumentado respecto a otros años. "Sí, hay un repunte importante", explica. Aunque las búsquedas se intensifican durante julio, las primeras llamadas llegan antes. "Realmente es a partir de julio, pero la gente llama antes para reservar", comenta.

Escaparate de un inmobiliaria de A Coruña

Escaparate de un inmobiliaria de A Coruña / German Barreiros/Roller Agencia

Los estudiantes suelen buscar viviendas cerca de las facultades, aunque muchas veces terminan adaptándose a la oferta disponible. "Depende de la zona donde vayan a estudiar, pero al final es un poco donde haya", resume.

Una realidad muy parecida describe Iris Arrio, responsable de la inmobiliaria AGH. Explica que "al llegar mayo, incluso un poco antes, empiezan a buscar piso" y empiezan a llamar y a preguntar. La mayoría solicita viviendas de tres o cuatro dormitorios y prioriza zonas como el centro o Cuatro Caminos, siempre que estén bien comunicadas con la universidad. Para Arrio, el principal problema está claro. "Hay poca oferta, y precios altos", asegura. "Han subido mucho, mucho, mucho", afirma. Actualmente, añade, "más de 300 euros por habitación fácilmente".

La inmobiliaria recibe llamadas de estudiantes que aseguran estar desesperados por encontrar alojamiento, aunque también observa que muchos mantienen preferencias muy concretas. "Dicen que están desesperados, pero tampoco alquilan en cualquier zona, tienen sus requisitos", explica. Como ejemplo, recuerda un piso disponible en la segunda fase de Novo Mesoiro que varios interesados rechazaron porque "no quieren esa zona". "En A Coruña hay bastantes pisos pero buscan algo concreto", indica la profesional.

La visión cambia ligeramente en Alquicoruña. Miriam Caracas reconoce que este verano el movimiento es menor que en campañas anteriores. "Está más parado este año. No hay tanta demanda", afirma. A su juicio, la principal explicación es que muchos estudiantes han renovado los contratos que ya tenían. "La mayoría se ha quedado en los pisos, al igual porque saben lo que hay", comenta. Eso ha reducido la rotación habitual del mercado.

En cuanto a los precios, señala que un piso para estudiantes puede costar "desde 650 o 700 euros hasta 1.200", dependiendo del tamaño y de la zona. Además, recuerda que la situación era muy diferente hace apenas un año. "El año pasado y el anterior había más colas en la demanda. Había gente esperando a primera hora", asegura. Este verano, sin embargo, todavía no han visto esa misma presión.

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