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Más de 10.000 extranjeros encuentran en A Coruña un lugar donde trabajar: "Aquí tengo mejores condiciones que las que me ofrecían otras ciudades"

La cifra de trabajadores de otras nacionalidades afiliados a la Seguridad Social en la ciudad se ha duplicado desde 2021 y quienes han elegido A Coruña destacan las oportunidades laborales, la tranquilidad y una mejor calidad de vida

François Preira senegalés que trabaja en el restaurante La Herculina de A Coruña

François Preira senegalés que trabaja en el restaurante La Herculina de A Coruña / Carlos Pardellas

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A Coruña

A Coruña nunca había contado con tantos trabajadores en activo. El pasado mes de mayo, la ciudad alcanzó los 98.583 vecinos afiliados a la Seguridad Social en alta laboral, la cifra más elevada desde que el Instituto Galego de Estatística (IGE) comenzó la serie histórica en 2011. Detrás de ese récord hay un fenómeno que gana peso año tras año: el crecimiento del empleo entre la población extranjera.

Por primera vez, A Coruña supera los 10.000 trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social. Son 10.138 personas, el triple que hace una década y el doble que hace apenas cuatro años. Las cifras hablan de una tendencia, pero son las historias personales las que permiten entender qué hay detrás de ese aumento. Cocineros, peluqueros, empresarios, albañiles o profesionales que comenzaron como asalariados coinciden en una idea: A Coruña les ha abierto las puertas del mercado laboral y, en muchos casos, también de una vida que ya no imaginan lejos de la ciudad.

François Preira llegó desde Senegal hace diez años para vivir con sus padres y continuar sus estudios. Después de formarse en Dirección de Cocina, comenzó a trabajar en hostelería, un sector en el que lleva ya cinco años. "Después de terminar los estudios encontré trabajo por mi cuenta. No me resultó nada difícil", explica. El cocinero considera que la formación fue clave para facilitar su incorporación al mercado laboral y asegura que las oportunidades llegaron con rapidez.

Alinnson Martínez, encargada de Sugary Club

Alinnson Martínez, encargada de Sugary Club / Carlos Pardellas

Su experiencia laboral ha sido positiva. "He tenido la suerte de trabajar siempre en restaurantes con buenas condiciones", afirma. El único obstáculo importante con el que todavía convive tiene relación con la nacionalidad. François conserva únicamente la senegalesa y se encuentra inmerso en el proceso para obtener la española. Esa situación limita algunas oportunidades profesionales fuera del país. "Quería irme una temporada a trabajar con un compañero al extranjero, pero la falta de la nacionalidad me lo complica mucho", lamenta.

La historia de Ana María Petrescu es diferente. Llegó a A Coruña hace apenas cuatro meses después de varios años como autónoma en Madrid y ser de origen rumano. No vino a buscar empleo, sino a continuar con su propio negocio. Hoy regenta la peluquería La Vida en Rosa y asegura que el cambio ha superado todas sus expectativas.

"En Madrid no tenía las ayudas que tengo aquí", explica. La empresaria destaca el apoyo recibido para incorporar y formar a una trabajadora, unas ayudas públicas que considera determinantes para impulsar su actividad. "Aquí sí tengo mejores condiciones que las que me ofrecían otras ciudades", resume.

Ana María Petrescu en su nueva peluquería en la avenida Finisterre

Ana María Petrescu en su nueva peluquería en la avenida Finisterre / Casteleiro

Su adaptación también ha sido rápida. "Me gusta todo de A Coruña y me ha dado la oportunidad de abrir mi propia peluquería", asegura entre risas. De hecho, no contempla regresar a la capital ni a Rumania. Petrescu percibe además que cada vez son más las personas extranjeras que eligen la ciudad para instalarse. Lo observa entre sus propios clientes y amigos. "Todo el mundo está contento con el panorama laboral. Nadie quiere volver atrás", sostiene.

Una experiencia similar comparte Alinnson Martínez, venezolana con doble nacionalidad española, que llegó a A Coruña hace ocho años sin conocer apenas la ciudad. Hoy dirige Sugary Club, una pastelería abierta en 2024 en la avenida de Emilio González López. "Vine porque conocía a una persona, pero después me enamoré de A Coruña", recuerda. La tranquilidad, la cercanía del mar y el ritmo de vida terminaron por convencerla para quedarse de forma definitiva.

Su incorporación al mercado laboral tampoco resultó complicada. Primero trabajó durante cinco años en una gestoría y, más tarde, dio el paso hacia el emprendimiento con su propio negocio. "No me costó encontrar trabajo. Una vez tienes los papeles regularizados, creo que es bastante rápido", explica.

François Preira senegalés que trabaja en el restaurante La Herculina junto a sus compañeros Daniel y Jorge

François Preira senegalés que trabaja en el restaurante La Herculina junto a sus compañeros Daniel y Jorge / Carlos Pardellas

Reconoce que su primer empleo no era el que soñaba, pero le permitió comenzar una nueva etapa. Ahora disfruta de una situación muy distinta. "Tengo mi pastelería y estoy muy bien", afirma.

Martínez considera que la regularización administrativa marca la diferencia entre encontrar trabajo con facilidad o tener dificultades para acceder al mercado laboral. "Cuando una persona tiene los papeles en regla consigue trabajo. Lo complicado llega cuando todavía no los tiene", señala. A su juicio, la elevada demanda de personal en sectores como la hostelería facilita esa incorporación.

También percibe una presencia cada vez mayor de trabajadores extranjeros en la ciudad. "Vas a cualquier sitio y escuchas acentos de todas partes", comenta. E interpreta esa realidad como una oportunidad. "La mayoría de la gente está teniendo opciones de trabajar y eso es muy positivo, para ellos y para la ciudad en general".

Mientras las estadísticas continúan batiendo récords, las experiencias de François, Ana María y Alinnson reflejan el lado humano de esa evolución. Los tres llegaron desde otros países con trayectorias muy distintas. Hoy coinciden en una misma conclusión: A Coruña les ofreció una oportunidad laboral y una ciudad en la que construir su futuro.

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