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Los platos preparados en los supermercados desafían a los menús del día en la hostelería de A Coruña: "Es una ventaja para la gente joven y para la gente trabajadora"

La proliferación de espacios para beber y comer en superficies de alimentación despierta quejas en el sector de la restauración, que acusa una situación de competencia desleal y solicita equiparar los criterios legales

Interior de un supermercado, a la salida de las cajas de cobro.

Interior de un supermercado, a la salida de las cajas de cobro. / Gustavo Santos

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A Coruña

La implantación de espacios con mesas y destinados al consumo de bebidas y comida elaborada dentro de los supermercados es una tendencia al alza en los establecimientos de A Coruña. La hostelería tradicional ve un conflicto con este cambio del sector y los mercaurantes, como ya se denomina a estas superficies desde los sectores de distribución, compiten con bares y restaurantes en formato, pero no en requisitos. Entre las ofertas más frecuentes se encuentran el pollo asado con patatas, la paella, la fideuá, la tortilla de patata o algún pescado cocinado, que se mueven en una horquilla de los cinco a los diez euros por ración.

"Estamos viviendo y compitiendo en un mundo global, lo que implica que estamos sometidos a cambios en el consumo. A veces suceden así de rápido. Crecen, se reproducen y mueren. Sí que es cierto que podemos observar transformaciones en la alimentación. La economía es otro factor. Puede haber una falta de preocupación sobre lo que se come, pero también pesa el cuánto alcanza a pagar una familia. Influyen el tiempo o las faltas de ganas de cocinar y el ahorro respecto a un menú del día", expone el presidente de Coruña Cociña, Álvaro Victoriano.

Para Victoriano, el crecimiento de los espacios de restaurante dentro de los supermercados es solo "otro ejemplo" de la competencia que afronta el sector, a la que suma los "pisos turísticos con cocina". "Cada vez nos enfrentamos a más factores que van en contra del negocio y nos afectan directamente", asegura.

Según el informe El Mercado del Gran Consumo en España elaborado por NIQ, el sector de la comida preparada, los platos preparados facturaron 3.750 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 11% respecto a 2024. En lo relativo a superficies comerciales, Mercadona es el supermercado líder de esta nueva tendencia y abarca el 19,7% del mercado. Cierran el podio Carrefour, con un 6%, y Lidl, con un 5,1%. Durante la realización de esta noticia, la Asociación de Supermercados, Autoservicios Mayoristas y Distribuidores de Alimentación de A Coruña (ASAC) rechazó hacer declaraciones y responder preguntas sobre la materia.

Igualdad de condiciones

Las quejas del sector se orientan en tres direcciones diferentes. Por un lado, los espacios habilitados por supermercados superan el mero despacho de comida preparada e incluso cuentan con personal que se hace cargo de la sección, a modo de trabajador de hostelería. Otro aspecto que señalan es la legalidad teniendo en cuenta la licencia de negocio y los requisitos tanto sanitarios como laborales que deben superarse para ejercer como restaurante. El tercer elemento es el precio por ración, contra el que restaurantes y bares afirman no poder competir.

"Tenemos que estar al mismo nivel en requisitos para competir en igualdad de condiciones. El empresario pequeño juega con la gran empresa y para llevar un plato a la mesa debemos operar todos bajo las reglas de juego que ya están establecidas. Si no es así, la competencia es desleal, está claro", asegura Victoriano.

"Todos los establecimientos que sirven y venden comidas preparadas tienen que cumplir las mismas normas. Entendemos que los supermercados que quieran dar un servicio de restaurante o bar, deben atenerse a las mismas reglas. Que se adapten y cumplan con toda la normativa, desde la propia licencia hasta el resto de requerimientos que debe acreditar cualquier local de hostelería", expresa el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete.

Tiempo y dinero, motivos de peso

El sector de distribución, retail y minorista de restauración define la combinación de ahorro de tiempo, esfuerzo y dinero en la alimentación como foodvenience, en su término inglés que podría traducirse como comerniencia, de comer y conveniencia. La presidenta de la Asociación Provincial de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de A Coruña, Rosa Otero, señala la economía y el trabajo como los dos motivos más relevantes a la hora de elegir comida preparada en supermercados frente a cocinar o ir al menú del día.

"Las personas trabajadoras cuentan cada vez con menos tiempo libre y buscan sustituir el tiempo que supone cocinar con algo más útil. Es una necesidad. La comodidad es un factor clave en la vida de la gente y mucho más para aquellos que no tienen horas en el día. Si compras la comida elaborada en supermercado llegas a casa con el trabajo hecho. Además, cada bolsillo se adapta a esto. Es una ventaja para la gente joven y para la gente trabajadora que realiza su actividad fuera de casa", expresa Otero.

Para la presidenta, las opciones de envío a domicilio desde restaurantes y supermercados también cumplen una función con aquellas personas que se vean impedidas por causa médica o que por edad no puedan cocinar. Esta posibilidad sustituye o complementa "la figura de la familia que se preocupa o ayuda a una persona mayor".

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