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Diez tráileres, 37 toneladas suspendidas y decenas de fans acampados: Aitana llega a A Coruña con un espectáculo que roza el nivel internacional

El despliegue en la ciudad de la gira 'Cuarto Azul' incluye 350 metros cuadrados de pantallas LED y cerca de 200 trabajadores, con un montaje que requiere turnos de hasta doce horas para estar listo este miércoles

Montaje del escenario en el Coliseum de la gira de Aitana 'Cuarto Azul'

Montaje del escenario en el Coliseum de la gira de Aitana 'Cuarto Azul' / Gus de la Paz

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A Coruña

Mientras miles de personas cuentan las horas para el concierto de Aitana de este miércoles a las 22.30 horas en el Coliseum, dentro del recinto se libra otra carrera contrarreloj. No hay música todavía, pero sí el ruido constante de carretillas, motores y estructuras de acero. Afuera, las primeras seguidoras ya pasan la noche junto a las puertas para asegurarse un hueco en la primera fila. Dentro, cerca de 200 trabajadores convierten el pabellón coruñés en el escenario de la mayor producción nacional que recorrer actualmente España, la gira Cuarto Azul.

La transformación comenzó el lunes por la tarde con el montaje del escenario. Este martes, el interior del Coliseum era un auténtico ir y venir de técnicos, operarios y maquinaria pesada levantando la enorme infraestructura que sostendrá el espectáculo. Desde Cávea Producciones, la empresa coruñesa encargada de la producción local, explican que el despliegue está "muy por encima" de lo habitual.

"Estamos hablando, probablemente, del montaje más grande que hay ahora mismo entre los artistas nacionales. Es una producción que ya está rozando el nivel de un artista internacional importante", resume Ramón Barros, gerente de la promotora.

Las cifras ayudan a entender la dimensión del espectáculo. La gira ha llegado a A Coruña con diez tráileres, dos autobuses tipo sleeper con camas, furgonetas y todo el material necesario para levantar un escenario que cuenta con 350 metros cuadrados de pantallas LED, alrededor de 500 aparatos de iluminación móviles, cinco carretillas elevadoras, dos generadores y una estructura de la que cuelgan 37 toneladas de peso, distribuidas mediante 79 motores.

Ramón Barros, gerente de la promotora coruñesa Cávea Producciones

Ramón Barros, gerente de la promotora coruñesa Cávea Producciones / Gus de la Paz

Solo la gira desplaza unas 150 personas, a las que se suman medio centenar de trabajadores locales entre técnicos, personal de carga y descarga y producción. En total, entre este martes y el miércoles trabajan alrededor de 200 personas únicamente en el montaje, sin contar seguridad, acomodación, limpieza, electricidad o restauración. "Hay turnos desde primera hora de la mañana hasta las doce de la noche. Mientras unos comen, otros siguen trabajando para que todo esté listo", explica Barros.

Un espectáculo pensado para cualquier recinto

Desde la producción técnica de la gira explican que uno de los mayores desafíos de este tour consiste en adaptar exactamente el mismo espectáculo a recintos muy diferentes. "La artista quiere ofrecer el show completo en todos los formatos, desde grandes estadios hasta pabellones como el Coliseum. Ese es el verdadero reto", explica Ángel Fernández, responsable técnico de la producción.

Cada parada exige desmontar por completo el escenario en apenas unas horas, trasladarlo cientos de kilómetros y volver a levantarlo a los pocos días. Una operación milimétrica en la que participan decenas de especialistas. "Normalmente, hacemos un día de montaje, el concierto y, cuando termina, en unas cinco horas todo vuelve a estar desmontado para viajar a la siguiente ciudad", señala.

Seguidoras de Aitana acampan a las puertas del Coliseum mientras los operarios llevan a cabo el montaje del escenario para el concierto de este miércoles.

Montaje del concierto de este miércoles de Aitana en el Coliseum / Gus de la Paz

Fernández reconoce que el formato indoor presenta dificultades añadidas por las limitaciones de altura y peso que tienen algunos pabellones, aunque también ofrece una ventaja importante. "La realización del espectáculo se disfruta mucho más dentro. Toda la iluminación y los efectos lucen muchísimo más", explica.

Una cola que empezó dos días antes

Si dentro el tiempo corre para terminar el escenario, fuera la cuenta atrás empezó incluso antes. Las primeras fans llegaron a las puertas del Coliseum el lunes a las cinco de la mañana, casi tres días antes del concierto. Desde entonces organizan turnos para dormir, comer o descansar sin perder la posición conseguida.

Marta Vázquez, coruñesa de 18 años, fue una de las primeras en llegar. "Soy fan desde Operación Triunfo. Este será mi tercer concierto y quería estar en primera fila", asegura. Para evitar conflictos entre quienes van llegando, los propios seguidores han creado un sistema de numeración escrito en la mano de cada asistente. "Lo hacemos para que todo esté organizado y no haya peleas cuando abran las puertas", explica la joven que lleva el número 2.

Su gran ilusión sería que Aitana la eligiera para subir al escenario junto a los bailarines en la canción Las Babys. "Me sé la coreografía y sería un sueño que me subiera a bailarla", dice ya nerviosa mientras aguarda a que abran las puertas. La espera se convierte casi en una convivencia improvisada. Sillas plegables, tiendas de campaña, cartas, comida y carteles ocupan ya parte de la entrada del Coliseum. Uxía Gallego, una de las nueve jóvenes que acompañan a Marta, lleva una pancarta con un mensaje muy especial: "Llevamos 269 días subiendo un vídeo diario a TikTok pidiéndole un abrazo. Ojalá lo lea y nos lo dé mañana".

Muchas de las amistades han surgido precisamente en conciertos anteriores. Laura Monte y María Sano se conocieron esperando para otro espectáculo de Aitana y desde entonces viajan juntas cada vez que pueden. "Lo mejor es todo el espectáculo, verla a ella y a los bailarines. Merece la pena esperar", explica Laura. Algunas incluso esperan conseguir merchandising, aunque reconocen que primero tocará correr hacia la pista para asegurar la ansiada primera fila.

María ya tiene experiencia con Aitana, su momento más especial fue cuando la artista española subió a sus redes sociales una imagen de la muñeca personalizada de María. "Es una Nancy y le puse la camiseta de España porque como ayer fue a celebrarlo, cuando ganamos la Eurocopa también se la puse", explica.

Entre las personas que aguardan también hay familias enteras. Ana María Rodríguez llegó desde Vilagarcía junto a su hija. "Al principio venía para acompañarla, pero ahora disfruto los conciertos tanto como ella", asegura. Este será ya su sexto concierto de Aitana. Han viajado por Galicia, Madrid e incluso Pamplona siguiendo la gira. "Son muchas horas de espera y acaba siendo agotador, pero merece la pena", indica la madre.

Durante estos días, explica, las propias fans terminan formando una pequeña comunidad. "No conocíamos a nadie cuando llegamos, pero al final acabas haciendo amistad con la gente de al lado. Si una va a comer o al baño, las demás le guardan el sitio", afirma.

Fans de Aitana esperan a las puertas del Coliseum de A Coruña

Gus de la Paz

La cuenta atrás ya ha comenzado

Mientras las últimas estructuras continúan elevándose bajo el techo del Coliseum y los técnicos ajustan una maquinaria capaz de mover decenas de toneladas sobre las cabezas del público, al otro lado de las puertas las primeras seguidoras ya descuentan las últimas horas. Dos preparativos muy distintos que confluirán este miércoles a las 22.30 horas cuando se apaguen las luces y el Coliseum de paso, por fin, a la música.

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