Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El restaurante afgano de A Coruña con una puntuación perfecta de los clientes: "El secreto somos nosotros"

Los hermanos Aman dirigen el único local de comida afgana de la urbe, que ha conquistado a los coruñeses con sus kebabs y su pollo a la brasa casero

Los hermanos Aman, propietarios del único restaurante afgano de A Coruña, con una tarta y las banderas de Afganistán y España sobre la mesa.

Los hermanos Aman, propietarios del único restaurante afgano de A Coruña, con una tarta y las banderas de Afganistán y España sobre la mesa. / Casteleiro

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

El restaurante de los hermanos Aman esconde una doble ironía: su cocina es una de las mejor valoradas de A Coruña y se encuentra en una de las calles más transitadas de la ciudad. Y aun así, reconoce su dueño, es muy fácil pasar por delante y no darse cuenta de que existe.

"Estamos un poco bajo tierra, pero nos gusta la zona de la estación de tren. Lo único malo es que cuesta aparcar y algunas familias vienen varias veces al mes desde Ordes y alrededores a por nuestra comida", explica Omid, el propietario más 'coruñés' del "único restaurante de comida afgana de A Coruña".

Son ya diez años los que lleva en el sector hostelero de la urbe, desde que aterrizó en Madrid en 2015 huyendo de los talibanes y consiguió asilo junto al Atlántico. Toda una década en la que estuvo aferrado a un sueño: llegar a abrir su propio restaurante en la ciudad que le había acogido y en la que ya se siente como en casa. "Eu xa falo galego!", apunta a modo de prueba el chef de Kebabizza & Afghan Grill, acompañado en los fogones, como siempre, por su inseparable familia.

Junto a ellos, ha conseguido conquistar el barrio a base de kebabs, platos tradicionales de su tierra y un pollo a la brasa que preparan con mimo. Tanto, que han logrado un hito bastante difícil de alcanzar en restauración: cinco estrellas perfectas en Google y más de 700 reseñas en las que solo hay elogios para este local del número 108 de la Ronda de Outeiro.

Detrás de la calificación, asegura Omid, se esconde "mucho trabajo" y la idea de hablar "con cada cliente como si fuera un amigo". "A mis hermanos lo de la puntuación les importa más, pero a mí no mucho. Me importa que la persona salga de aquí satisfecha", asegura el cocinero, que saca a relucir su buen humor cuando se le pregunta por el secreto de su éxito. "El secreto somos nosotros", afirma entre risas.

Kebabizza & Afghan Grill, el local asiático de A Coruña que da de comer a Inditex

La carta de Kebabizza & Afghan Grill ofrece una mezcla de cocina turca y platos familiares de la cocina de los Aman. Uno de los más populares son sus famosos wraps con pechuga de peri peri pollo -una receta donde las especias son las protagonistas-, su falafel casero y su cordero con arroz "al estilo afgano" que preparan por encargo.

Sus dumplings con yogur y garbanzos -conocidos como mantu en Afganistán-, son otras de las recetas que los clientes suelen pedirles que preparen. Tras un año abiertos, actualmente están en plena remodelación del menú, en el que quieren incluir platos como el taco francés, "muy famoso" en la zona, para seguir cautivando al barrio.

Aunque no son solo a los coruñeses a los que enamoran con sus recetas de cocina asiática. "Muchos de nuestros clientes son empleados de Inditex que trabajan en Bangladesh o en Pakistán, porque la empresa les compra a varias compañías de allí. Cuando vienen de visita a Arteixo, pasan por aquí para tomar comida típica de Asia", cuenta Malik Aman, el hermano de Omid.

Dicen los propietarios que "los productos son caseros" y que incluso pelan y cortan las patatas a mano. Todo es, además, halal, y hay opciones sin gluten para quienes tengan la fortuna de mirar hacia abajo y dar con su gran letrero verde y amarillo.

Tras él, se esconde una especie de ONU gastronómica, en la que cada hermano habla "entre seis y siete idiomas" para comunicarse con cualquier bandera. "Aprendimos desde que éramos pequeños. Yo trabajé en Turquía y con los españoles no he tenido ningún choque, es gente buena", cuenta Omid, que sí tuvo que acostumbrarse, sin embargo, a ciertas libertades de las que no gozaba en su país de origen.

"Nunca me había puesto pantalón ni camiseta"

La batalla que más recuerda, quizá por anecdótica, fue la vestimenta. "Nunca me había puesto pantalón ni camiseta. La primera vez que me puse una de manga corta me daba mucha vergüenza, porque en Afganistán no podemos vestirnos así por culpa de los talibanes", explica el cocinero.

Fueron justo esas restricciones las que le llevaron a cruzar el mundo, primero él y, más tarde, su familia al completo. Para abrir Kebabizza & Afghan Grill quiso esperarlos, porque son "un equipo" y sus hermanos, añade entre carcajadas, "son jóvenes, guapos y tienen alegría, y eso es suficiente para que la gente salga contenta".

Sus hermanas y su madre también pudieron salir de Afganistán y asentarse en A Coruña, donde ahora pueden hacer cosas que nunca se habrían imaginado, como estudiar y trabajar su repostería a través de Coruña Cakes -hace no mucho, incluso le dedicaron una tarta al Deportivo-. "Allí no podían salir solas a la calle, ni coger un taxi. No les dejaban ni estudiar, así que no salían de casa", lamenta Omid, que "tenía miedo de cómo iban a adaptarse". Una preocupación, apunta, innecesaria. "La gente nos ha acogido", dice.

Tracking Pixel Contents