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Los límites al alquiler hacen que los inversores pierdan el apetito por la vivienda en A Coruña

La rentabilidad de la compra para alquilar ha disminuido, llevando a los inversores a enfocarse en el mercado de temporada y en la compraventa.

UNA PERSONA CONSULTA LAS OFERTAS EN UN ESCAPARATE DE UNA INMOBILIARIA EN LA CIUDAD DE A CORUÑA / SECTOR INMOBILIARIO. VENTA. ALQUILER. PISOS. VIVIENDAS. PROPIEDADES

UNA PERSONA CONSULTA LAS OFERTAS EN UN ESCAPARATE DE UNA INMOBILIARIA EN LA CIUDAD DE A CORUÑA / SECTOR INMOBILIARIO. VENTA. ALQUILER. PISOS. VIVIENDAS. PROPIEDADES / CARLOS PARDELLAS

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A Coruña

Mientras más de 7.000 personas están en lista de espera por una vivienda pública o de protección en la ciudad, el apetito inversor parece que va a menos. Gerardo Tellado, de Versalles Servicios Inmobiliarios, constata este descenso. "Detectamos una bajada de interés por la vivienda como inversión, porque los inversores están viendo el alquiler como un problema por las limitaciones que existen. Son inversiones menos rentables, por eso se enfocan cada vez más al mercado de temporada".

Como consecuencia de este cambio de paradigma, Versalles ha dejado de comercializar alquileres. Y no por gusto. "Hemos tenido varios meses con cero pisos en alquiler, algo que no nos había pasado en nuestros más de veinte años de historia", apunta su gerente. En su cartera mantiene clientes con perfil inversor. "Son clientes detallistas que apuestan por compra de vivienda y locales, aunque están más interesados en la compra de vivienda o edificios, rehabilitación y posterior venta", explica Tellado, que resalta que la compra para alquiler está perdiendo atractivo, a pesar de que en los últimos años "el retorno había mejorado bastante, con rentabilidades de hasta el 5%". "Estamos ante la crisis del alquiler", sentencia.

Álvaro Rodríguez-Quintana, director de Engels&Volkers en A Coruña también constata esta tendencia. Reconoce que los inversores "no suelen entrar por la puerta diciendo que son grandes tenedores", pero que son varios los clientes que declaran gestionar un importante patrimonio familiar o fruto de una herencia. En cuanto a la estructura de la propiedad, el responsable de Engels&Volkers indica que lo más habitual es gente que busca una segunda propiedad "y algunos que se aventuran a una tercera".

La estadística municipal refleja esta realidad. En la ciudad hay 11.679 personas que cuentan con dos inmubles residenciales entre su patrimonio, mientras que los de tres caen ya hasta los 2.583 propietarios. El bajón es exponencial con los titulares de cuatro viviendas, que quedan en 894, y a partir de 7 inmuebles ya bajan de los cien.

"Ahora mismo han desaparecido los inversores; están en stand-by por la situación de incertidumbre que generan los precios y la legislación. Es el momento de vender y ahí sí que constatamos una clara intención de venta al alza", relata Rodríguez-Quintana en alusión a propietarios que accederían a vender sus viviendas a precios muy por encima de lo que se pagaban hace años. "El problema son los particulares que buscan su primera vivienda. Los hay que están dispuestos a pagar ese plus para hacerse con ella, pero hay muchas familias que no llegan", lamenta.

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