Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La Universidade da Coruña estudia con Inditex e Hijos de Rivera cómo crear "un nuevo tejido textil" con "lo que no se usa para la cerveza"

El proyecto busca dar una segunda vida a los residuos del lúpulo para crear prendas sostenibles

Plantación de lúpulo de Hijos de Rivera

Plantación de lúpulo de Hijos de Rivera / Carlos Pardellas

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
A Coruña

"Lo que no se usa para la cerveza" podría convertirse algún día en una prenda de ropa. Esa es la idea que quiere poner a prueba tres investigadores coruñeses del Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC) de la Universidade da Coruña, al frente de un proyecto internacional que une a la UDC con el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y cuenta con el respaldo de dos grandes empresas gallegas, Inditex e Hijos de Rivera.

La iniciativa, bautizada como Circular Innovation: Hop-Derived Fibers and Eco-Dyes for Sustainable Textiles, estudiará durante el próximo año y medio si los restos del lúpulo que no se utilizan para fabricar cerveza pueden transformarse en fibras textiles o tintes naturales para confeccionar ropa de forma más sostenible. "Lo que queremos es comprobar si esos residuos pueden tener una segunda vida", resume Salvador Naya, uno de los tres investigadores del CITIC que participan en el proyecto junto a Javier Tarrío y Erika Francesch.

La investigación acaba de comenzar y todavía no hay respuestas definitivas, pero los investigadores creen que merece la pena estudiar el potencial de un material que hasta ahora nunca se había analizado con profundidad desde el punto de vista textil. "La investigación consiste precisamente en eso: proponer una idea, comprobarla en el laboratorio y dejar que sean los datos los que digan si realmente tiene sentido", asegura.

Plantación de lúpulo de Hijos de Rivera

Plantación de lúpulo de Hijos de Rivera / Carlos Pardellas

La idea surgió de una convocatoria del programa MIT-Spain Inditex Circularity Seed Fund, financiado por Inditex para promover investigaciones relacionadas con la economía circular y la sostenibilidad. El equipo de la Universidade da Coruña ya trabajaba en proyectos vinculados al mundo de la cerveza y vio la oportunidad de dar un paso más.

El punto de partida es sencillo. "Para elaborar cerveza solo se utiliza una pequeña parte del lúpulo: la flor, conocida como lupulina, que aporta el característico amargor de la bebida", señala el coruñés. Sin embargo, tras la cosecha quedan hojas, tallos y otros restos vegetales que apenas tienen uso más allá de convertirse en abono. "Nos preguntamos si esa parte que hoy se desecha podía servir para fabricar fibras textiles o para obtener tintes naturales", resume Naya.

La idea no surge de la nada. Existen investigaciones previas que apuntan "a que el lúpulo puede tener aplicaciones en este ámbito", especialmente para la obtención de colorantes naturales. Además, sus fibras presentan similitudes con otras materias vegetales que ya forman parte de la industria textil, como el lino o el cáñamo.

Nos preguntamos si esa parte que hoy se desecha podía servir para fabricar fibras textiles o para obtener tintes naturales

Salvador Naya

Por eso, el trabajo de los próximos meses consistirá en analizar esas fibras, realizar experimentos y comprobar si realmente reúnen las condiciones necesarias para convertirse en un nuevo material.

Aunque todavía es pronto para hablar de resultados, el investigador no descarta que en el futuro puedan llegar a fabricarse prendas utilizando parte de estos residuos. "No sería una camiseta hecha de cerveza como tal, pero sí con la parte del lúpulo que no se utiliza para elaborarla", aclara entre risas. Incluso, añade, si el material demostrase tener interés industrial, "podría llegar a cultivarse también con fines textiles".

El proyecto tiene una duración inicial de año y medio y se encuentra todavía en sus primeras fases. Durante los próximos meses el equipo comenzará el trabajo experimental en laboratorio para estudiar el comportamiento de las fibras y determinar "si ofrecen ventajas frente a otros materiales naturales".

Un nuevo tejido

La principal aportación, explica Naya, no estaría tanto en sustituir al algodón, el lino o el cáñamo, sino en sumar una nueva alternativa obtenida a partir de un residuo agrícola. "Si realmente funciona, estaríamos aprovechando una materia prima que hoy prácticamente no tiene valor, lo que encaja perfectamente dentro de la economía circular. Podríamos hablar de un nuevo tejido", asegura el investigador.

Además del equipo de la Universidade da Coruña, la investigación cuenta con la colaboración del MIT, considerado uno de los principales centros científicos del mundo. Precisamente, la visita reciente a A Coruña del investigador Emery Brown, que acaba de ser investido doctor honoris causa por la UDC, sirvió para poner en marcha el plan de trabajo y organizar las primeras líneas de investigación.

La colaboración incluye estancias de los investigadores gallegos en los laboratorios de Boston y visitas de científicos estadounidenses al CITIC. "Para nosotros es una oportunidad enorme de aprender y trabajar con uno de los referentes mundiales en investigación", destaca Naya.

Reunión del proyecto entre el CITIC y el MTI

Reunión del proyecto entre el CITIC y el MTI / LOC

El proyecto también refuerza la colaboración entre la universidad y dos de las grandes empresas gallegas con proyección internacional. Inditex financia esta línea de ayudas centrada en la sostenibilidad y la economía circular, mientras que Hijos de Rivera participa a través de la tesis industrial de la investigadora Erika Francesch, dedicada al control de calidad de la cerveza, además de aportar el conocimiento relacionado con el cultivo y aprovechamiento del lúpulo. "Para nosotros es muy ilusionante poder trabajar con empresas locales, las dos grandes empresas de aquí que son multinacionales y unir ese conocimiento con el del MIT", señala el coruñés.

A pesar del interés que despierta la iniciativa, los responsables insisten en que "todavía es pronto" para saber si el proyecto acabará teniendo una aplicación industrial. Precisamente, el objetivo de esta primera fase es comprobar científicamente si la idea es viable. "Puede que al final concluyamos que no merece la pena seguir por ese camino, o puede que encontremos un material con mucho potencial. La investigación consiste en responder a esa pregunta con datos", explica.

Para nosotros es muy ilusionante poder trabajar con empresas locales, las dos grandes empresas de aquí que son multinacionales y unir ese conocimiento con el del MIT

Naya

Si los resultados son positivos, este proyecto semilla podría dar paso a investigaciones de mayor envergadura y acercar el desarrollo de nuevos materiales sostenibles a la industria textil.

Mientras tanto, el equipo confía en que el trabajo que se desarrolla desde A Coruña contribuya a impulsar nuevas formas de aprovechar residuos agrícolas y a situar a Galicia en el mapa de la innovación sostenible. "Lo que más nos ilusiona es que lo que hacemos en el laboratorio tenga una repercusión para la sociedad y, si además beneficia al entorno más cercano, mejor todavía", concluye Naya.

TEMAS

Tracking Pixel Contents