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El presidente del Consello Social alerta de que la Universidade da Coruña pasa "por uno de los momentos más delicados de su historia"

Antonio Abril expone en la memoria del órgano que existen "diferencias significativas" entre la situación económica real y la que reflejaba el anterior equipo rectoral: "Las cuentas no expresaron con plenitud la imagen fiel de la realidad"

El descubrimiento con posterioridad de un "desequilibrio" de 13 millones de euros en 2023, elevado 18,7 en 2024, le lleva a pedir que los sistemas de supervisión sean "autónomos" del rector

Entrada de la Escola Técnica Superior de Enxeñería de Camiños, Canais e Portos de la Universidade da Coruña.

Entrada de la Escola Técnica Superior de Enxeñería de Camiños, Canais e Portos de la Universidade da Coruña. / Iago López

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A Coruña

Nueva alerta sobre las tensiones financieras de la Universidade da Coruña (UDC). Si la auditoría sobre la liquidación de las cuentas de 2024 vio "dudas significativas" sobre la capacidad de la entidad para continuar con funcionamiento, el presidente del Consello Social, Antonio Abril Abadín, ha alertado de que está en "uno de los momentos más delicados de su historia". En una carta que acompaña a la Memoria anual de 2025 del Consello Social, Abril admite que la "situación económico-financiera" conocida después de que se revelase un descuadre financiero de 13 millones de euros en 2023, aún sin resolverse, ha causado una "lógica preocupación dentro y fuera de la comunidad universitaria".

Recuerda Abril que la situación fue puesta de manifiesto por el "nuevo equipo rectoral", liderado por Ricardo Cao, que tomó posesión en enero de 2024 y sucedió a Julio Abalde, y se ha revelado un "desequilibrio económico relevante que no venía reflejado en las cuentas", pese a que estuviesen auditadas. Ve "evidente" que "en los últimos años las cuentas anuales no expresaron con plenitud la imagen fiel de la realidad patrimonial, financiera y presupuestaria de la Universidad", y señala que esta situación "especialmente preocupante" afloró porque el Consello Social realizó su función de control.

Nueva auditoría

El presidente del Consello Social, un órgano que tiene entre otros objetivos supervisar la actividad económica de la Universidade y aprobar su presupuesto y cuentas anuales, defiende que se produjeron "diferencias significativas" entre la situación real, "posteriormente aflorada", y la información que se trasladó a los órganos de gobierno de la institución. Así, señala, hay que reformar procedimientos y realizar una "reflexión institucional" que garantice que los sistemas de supervisión sean "autónomos". En concreto, que haya un sistema de control interno que no dependa "ni directa ni indirectamente de los órganos unipersonales de gobierno", en referencia al rector.

Abril defiende que ahora se ha contratado, con criterios aprobados por el propio Consello Social, a un nuevo equipo auditor que realizó un análisis "integral". Esta iniciativa buscó tener un estudio "independiente, objetivo y exhaustivo" de los sistemas de control y gestión del presupuesto, así como del estado de la situación económica y financiera de la Universidade.

Falta de recursos de libre disposición

Los informes, en esta nueva etapa, muestran que los problemas económicos de la UDC continúan. En 2024, según acaba de mostrar la liquidación de ese año, que aún se produjo ahora, continuó el desequilibrio financiero. El presupuesto era prorrogado de 2023, y sobrevaloró en unos 45 millones de euros tanto los ingresos como los gastos. Estos finalmente se ajustaron y el remanente de tesorería, es decir, los fondos disponibles si hubiese que pagar las deudas con recursos disponibles a corto plazo, es positivo en más de doce millones, lo que, según la UDC, permite mantener la solvencia "a corto y medio plazo".

Pero más de 31 millones de recursos están afectados, es decir, se tienen que dedicar a determinados gastos, heredados de 2023. El remanente de tesorería no afectado, la suma que quedaría para abonar los gastos de libre disposición de la UDC es negativo, en 18,7 millones de euros, y esta cifra sube, según la propia UDC, en 4,2 millones. Para los auditores, el examen de la liquidación de 2024 refleja una "incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la entidad" para continuar en funcionamiento.

Necesidad estructural de recursos

La Universidade elaboró un plan de ajuste, que incluye recorte de gasto y posibilidades como endeudarse y vender inmuebles, pero la Xunta ha sido crítica con él. El conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e Formación Profesional, Román Rodríguez, llegó a afirmar que "parece que es ineficaz" y "no está cumpliendo con los objetivos". El Gobierno gallego dejó de transferirle 0,76 millones de euros a la UDC por los resultados de 2024. La Universidade defiende su solvencia en el corto plazo, pero afirma que el incremento de los ingresos del plan de financiación de la Xunta no compensa el aumento de gastos derivados de la actualización de los salarios. Reclama un nuevo modelo de financiación universitaria (el actual expira este año) que refuerce las cuentas de la Universidade y garantice su viabilidad.

Abril cree que la crisis ha demostrado la capacidad de la Universidade para "afrontar los desafíos con rigor, responsabilidad y voluntad de mejora", y el Consello Social respalda la petición de más recursos en el largo plazo. De acuerdo con su Memoria de 2025, "para alcanzar la sostenibilidad financiera de la institución, se requiere de una mejora de financiación estructural, dado que las medidas extraordinarias no pueden mantenerse en el tiempo".

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