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76 segundos de oscuridad que hicieron historia en A Coruña: un eclipse inolvidable

Una ciudad abarrotada, con unas 225.000 personas, quedó fascinada por el fenómeno pese a las nubes que dificultaron su contemplación en algunos puntos

Timelapse del eclipse solar total sobre la Torre de Hércules de A Coruña

Gus de la Paz

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A Coruña

Después de vivir un eclipse total de Sol, la vida ya no es igual: solo queda una obsesión, volver a ver otro. A Coruña estaba preparada para una jornada histórica, para mirar al cielo y ver algo que no pasaba en esta esquina del Atlántico desde 1912. Todo lo que ocurrió, incluso con nubes, superó las expectativas. Cuando el reloj estaba a punto de marcar las 20.28 horas, momento de la ocultación, empezaron las 'cuentas atrás' que dieron paso al silencio, roto apenas unos segundos más tarde por los gritos y aplausos de los asistentes.

"Qué cosa más bonita", se escuchó en las inmediaciones del Aquarium Finisterrae justo cuando la Luna tomó el protagonismo. Los pájaros desaparecieron y, sobre el mar, se formó un atardecer teñido de rosa que hizo aún más mágico un momento ya de por sí extraordinario. 76 segundos de oscuridad que dieron paso a un tímido amanecer y un recuerdo imborrable.

Así se vio cómo se oscurecía A Coruña durante el eclipse solar total desde el piso más alto de la ciudad

Alberto Rivera

La ilusión ganó al miedo. Tanta información del eclipse y, sobre todo, de cómo verlo, dejó un poso de angustia en algunos. Por eso lo primero era sacar las gafas para probarlas y mirar al Sol antes del gran momento. Por el paseo marítimo, que empezó a llenarse sobre las seis de la tarde, con los arenales todavía con bañistas dispuestos a ver el fenómeno en la toalla, se vieron caretas caseras, cajas estenopeicas y un sinfín de cámaras fotográficas para inmortalizar el momento.

Algunos se las ingeniaron para hacerse con un sitio en la Torre de Hércules, pese a que se había anunciado que el acceso estaría prohibido. Otros hicieron pícnic en el monte de San Pedro y se encontraron con cielos nubosos que dificultaron la observación. Lo mismo ocurrió en barrios como Novo Mesoiro y Eirís. Pero todos compartieron una misma sensación: el instante en que el día se convirtió en noche fue algo difícil de comparar con cualquier otra experiencia.

El impresionante momento en el que se hace de noche en A Coruña desde el edificio más alto de la ciudad

Alberto Rivera

"¿Cuándo podremos ver otro?", le preguntaba un hijo a su padre cuando pasó la fase de ocultación. Fue el pensamiento de muchos. Esa necesidad de volver a vivir una jornada única. Para disfrutarlo en A Coruña habrá que esperar más de 100 años. Y muchos lo tenían presente. De ahí que la convocatoria haya sido tan multitudinaria: más de 225.000 personas, según datos del Concello, que se repartieron por el paseo marítimo (125.000 personas), San Pedro (30.000), O Portiño (30.000), ensenada de la Torre (25.000) y los barrios (10.000).

Camisetas del Dépor y cruceristas

El día prometía ya desde primera hora, cuando empezaron las retenciones en sentido entrada a la ciudad, los aparcamientos pusieron el cartel de "completos" y las calles se llenaron con los más de 10.000 cruceristas y 5.000 tripulantes que desembarcaron de los cinco cruceros que hicieron escala en A Coruña. Todos ellos vieron el eclipse desde el mar. También los que decidieron seguirlo desde la tabla de paddle surf o las pequeñas calas que hay entre el Matadero y la Torre, donde más de uno seguía bañándose (o pescando) mientras la Luna iba avanzando.

A Coruña se hizo de noche durante el eclipse

RAC

"No me lo esperaba así", comentaban unas amigas mientras tomaban unas cañas. Porque la jornada también fue de fiesta. Desde el festival de música electrónica en la finca de los Mariño a las colas en los bares y las terrazas improvisadas en monumentos o en mitad de la carretera, cortada al tráfico. El toque de color lo pusieron las camisetas del Deportivo, incontables por todos los puntos de la ciudad a solo unos minutos del Teresa Herrera que enfrentaba al Deportivo y al Real Madrid. La ciudad parecía salida de un cuadro de Edward Hopper, con vecinos asomados a las ventanas y reunidos en las azoteas para contemplar el cielo.

La "suerte" de haberlo vivido

A Coruña fue, como manda su refrán, la ciudad en la que nadie es forastero. Había gente de Alemania, de Polonia, de Estados Unidos... A algunos les coincidió vivir aquí el eclipse, pero otros decidieron hace meses hacer las maletas en dirección Galicia para seguir el fenómeno. Recorrer kilómetros mereció la pena. "Me gusta mucho la fotografía", contaba un viajero con su cámara todavía sobre el trípode. Los más curiosos se acercaban a su pequeña pantalla para ver la corona luminosa que comenzaba a dibujarse. "Es espectacular", se oía. Y realmente lo fue. "Una jornada, además de histórica, ejemplar. Miles de personas, tanto de A Coruña como de fuera, pudieron vivir en todo su esplendor un acontecimiento histórico que nadie olvidará, el primer eclipse de sol visible en la ciudad desde 1912. Quiero agradecer especialmente a todas las personas que trabajaron para que este día tan mágico se desarrollara con normalidad", comentó la alcaldesa, Inés Rey.

Así fue como el 12 de agosto de 2026 quedó grabado en la historia de la ciudad. De las gafas al nerviosismo por las nubes y de la noche al inmediato amanecer. "Qué suerte haberlo visto", celebraba una familia. La fortuna de vivir el día en que A Coruña volvió a ver el Sol desaparecer.

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