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La Domus, uno de los pocos enclaves donde las nubes permitieron ver el eclipse: "Toda A Coruña estaba aquí"

El museo de A Coruña y sus alrededores sirvieron de improvisado mirador para miles de asistentes, que compartieron un momento emotivo y festivo ante el fenómeno celeste

Aplausos en la Domus durante el eclipse

María Rey

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A Coruña

La Domus de A Coruña fue uno de los enclaves más populares para disfrutar del eclipse solar. Su soldado romano fue, sin duda, el que mejor vistas tuvo del evento. Con su figura apuntando al lugar exacto del cielo donde había que mirar —gafas mediante—, a sus pies se desplegaron miles de curiosos de todas las edades.

Las escaleras del museo sirvieron de escaparate perfecto para abandonarse a la contemplación celeste, con unas nubes amenazantes tapando por momentos el espectáculo. Familias, amigos y acompañantes de cuatro patas disfrutaron del fenómeno cada uno a su manera —con sillas de camping, de pie, preparados con neveras—, pero todos en compañía, llevándose un recuerdo inolvidable.

Minutos previos

Hubo quien acudió a la cita con un afán profesional. Es el caso de Rubén Rumbo, quien, equipado con dos cámaras y grabadoras de audio, documentó la evolución del eclipse desde las 18.00 horas. "Hoy vinimos aquí a grabar, también el sonido ambiente", explica. También grabó las sombras en el momento central del eclipse. Luis Durán, aficionado de la fotografía, disfrutó del fenómeno a través del objetivo de su cámara. "Vinimos muy preparados para hacer fotos, con un teleobjetivo con filtro solar", comenta.

Las rocas del entorno del museo sirvieron, así como las escalinatas, de asiento improvisado para la alta afluencia de personas que acudieron al lugar. Con una barra instalada a los pies del edificio, los momentos previos al eclipse se vivieron como un festejo colectivo. En los escasos minutos de oscuridad total, una oleada de aplausos con lágrimas ocasionales invadió el entorno, entre murmullos de admiración y asombro. Coruñeses y turistas crearon, entre abrazos, un recuerdo para toda la vida.

"Lo mejor ha sido el aplauso"

Es precisamente el ambiente lo que las amigas Pilar Ropero y Dolores Román se llevarán consigo. "Fue súper emotivo, porque toda A Coruña estaba aquí, con un ambiente festivo y muy divertido. Todo el mundo estaba a la expectación de cuándo empezaba el eclipse. Luego empezaron a venir las nubes, que fue una gran decepción, pero esperamos hasta que otra vez se vio, y cuando se hizo de noche total hubo un aplauso muy grande y fue muy bonito. Las gaviotas estaban medio locas, ha sido súper divertido todo", declara Ropero.

Ese aplauso nocturno acompañará a Román durante mucho tiempo. "Lo mejor ha sido el aplauso cuando se hizo de noche. Al final se vio, pero hubo momentos que era ahora sí, ahora no. Lo más bonito ha sido ver A Coruña de noche de repente, y luego otra vez de día. Yo me quedo con el ambiente festivo y el aplauso del momento, eso ha sido lo mejor", Dolores Román.

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