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El eclipse total de Sol hace viajar a científicos hasta A Coruña: "La ciudad ofrece una combinación difícil de encontrar en otros lugares"

Profesores universitarios, investigadores y divulgadores llegan a la ciudad coruñesa para vivir el eclipse del 12 de agosto. El horizonte abierto del Atlántico, la posición del Sol y, en algunos casos, los recuerdos familiares explican su elección

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Los investigadores Enrique Viguera y Ana Grande llegan a A Coruña para ver el eclipse.

Los investigadores Enrique Viguera y Ana Grande llegan a A Coruña para ver el eclipse. / Gus de la Paz

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A Coruña

Han pasado años acostumbrados a mirar por microscopios y telescopios y este 12 de agosto cambiarán sus instrumentos por el cielo de A Coruña. El eclipse total de Sol ha convertido el noroeste peninsular en destino para aficionados y profesionales de la astronomía, pero también para científicos de otras disciplinas que quieren vivir el fenómeno desde un lugar que consideran especialmente atractivo. Galicia será la puerta de entrada del eclipse a la Península y A Coruña figura entre los puntos desde los que podrá contemplarse la totalidad.

Entre quienes ya tienen decidido su viaje están Enrique Viguera y Ana Grande. La pareja, ambos profesores de Genética en la Universidad de Málaga, han elegido A Coruña para observar un fenómeno que llevará a numerosos aficionados y científicos hasta Galicia. Ana Grande es coruñesa y catedrática, con una trayectoria vinculada a la investigación en virología con el reconocimiento de la Bandera de Andalucía, mientras que Enrique Viguera, malagueño, es profesor titular de Genética.

Los dos se marcharon a Málaga por motivos laborales, pero el eclipse les ha dado una razón para volver. "Es una oportunidad única para cumplir un doble objetivo: ver el eclipse y fotografiarlo para luego comentarlo en la sede de la Sociedad Malagueña de Astronomía con otros colegas que se van a desplazar a distintos puntos del país; como para visitar esta preciosa tierra", explica Viguera.

No llegan como simples espectadores. Su intención es documentar el fenómeno y compartir después las imágenes y la experiencia con otros miembros de la asociación malagueña, que también se repartirán por distintos lugares para observar el eclipse. Y han escogido un lugar muy concreto: el entorno de la Torre de Hércules.

Nueva iluminación de la Torre de Hércules

Nueva iluminación de la Torre de Hércules / Gus de la Paz

La decisión tiene una explicación científica. "En A Coruña, la totalidad comenzará alrededor de las 20.27 horas y el máximo llegará poco después. En ese momento, el Sol todavía estará unos 12 grados sobre el horizonte y se encontrará prácticamente hacia el oeste", explica el malagueño. Para quienes preparan una observación astronómica, disponer de una línea de visión despejada resulta fundamental.

Ahí es donde el Atlántico adquiere protagonismo. "Desde la zona del faro tenemos una fachada marítima occidental extraordinariamente abierta. No hay delante una sierra, edificios ni relieve significativo que fastidien el eclipse", señala Viguera. El profesor ya vivió un eclipse total y ahora quiere experimentarlo de forma diferente: observar la totalidad junto al mar. "Ya estuve en el norte de Francia en el eclipse del 1999 y queríamos experimentar la observación al borde del mar y más aún desde un sitio tan emblemático", cuenta.

Pero en el caso de Enrique y Ana hay una razón que pesa tanto como cualquier cálculo astronómico. La Torre de Hércules forma parte de su propia historia. "Hace 22 años, recién casados en la Colegiata de Santa María do Campo, nos hicimos las clásicas fotografías con la Torre de Hércules de fondo y queríamos repetirla con un eclipse de fondo", explica Viguera.

La imagen que buscan tiene, por tanto, algo de experimento científico y algo de álbum familiar. Pero el plan depende de poder entrar en el recinto de la Torre. Ya saben que el acceso estará restringido durante el eclipse y tienen claro que la ciudad ofrece otras posibilidades. "No importa, se va a ver muy bien por toda la playa del Orzán", asegura Viguera.

Persiste la niebla en A Coruña a solo un día del eclipse

Alba Porral

El único elemento que escapa a sus cálculos es precisamente el que más preocupa a todos los que han preparado el viaje: las nubes. La posición del Sol puede calcularse con precisión, pero no el cielo que habrá ese día. "El problema con el eclipse va a ser la posible nubosidad. Ya veremos cómo van afinando las predicciones", reconoce.

Begoña Vila también vuelve a Galicia

La historia de Begoña Vila es diferente, pero comparte con la de Enrique y Ana una misma idea: después de tantos años trabajando con la ciencia, esta vez quiere vivir el fenómeno desde un lugar que tiene algo especial para ella. La astrofísica gallega, vinculada a grandes proyectos de exploración espacial, regresará a Galicia para ver el eclipse junto a su familia y para seguir rodando el documental Después del eclipse (Rumbo a las estrellas).

Su elección tampoco es casual. Desde el punto de vista astronómico, considera que la costa gallega ofrece unas condiciones especialmente atractivas para este fenómeno. "Lo bonito de ver este eclipse desde Galicia es que esa costa es la primera por la que va a entrar, va a empezar ahí el eclipse", explica Vila. El Sol estará además algo más alto sobre el horizonte que en otras zonas situadas más al este de España, una diferencia que puede favorecer la observación.

Begoña Vila durante el rodaje del documental 'Después del eclipse (Rumbo a las estrellas)'

Begoña Vila durante el rodaje del documental 'Después del eclipse (Rumbo a las estrellas)' / LOC

Pero hay algo que le atrae especialmente de A Coruña: poder tener el océano delante. "Para mi gusto, ver el Sol con esa totalidad reflejada, por ejemplo, en el agua, va a ser unas vistas espectaculares", señala. A su juicio, la combinación entre el eclipse, el mar y un horizonte con pocos obstáculos puede convertir la observación en una experiencia especialmente llamativa.

La propia Vila pone sobre la mesa, eso sí, la cara menos amable de la costa. "A veces cerca de la costa hay esta bruma que conocemos todos un poquito que puede causar algún problema", reconoce. La meteorología será, una vez más, la última palabra.

Aun así, la científica confía en que el cielo permita disfrutar del fenómeno. Y para ella la jornada tendrá algo más: después del eclipse llegará una puesta de Sol sobre el Atlántico y, horas más tarde, las Perseidas. "Menudo día más especial. Tenemos este eclipse total maravilloso, una puesta de sol y, para quien se mantenga despierto o se quiera despertar temprano, el empezar a ver ese pico de las estrellas fugaces", resume.

La coincidencia convierte la noche del 12 al 13 de agosto en una fecha especialmente atractiva para los aficionados al cielo. Primero llegará uno de los fenómenos astronómicos más esperados del año; después, ya de madrugada, será el turno de la lluvia de estrellas de agosto.

Un horizonte despejado

Entre quienes conocen bien la observación astronómica está también Juan Carlos Nolasco, socio portugués de la Agrupación Astronómica de Madrid y habitual participante en actividades de divulgación en Galicia. Él elige la ciudad coruñesa para ver el eclipse total. "A Coruña me parece muy buen sitio. Tiene todas las condiciones para que sea espectacular", explica.

Nolasco insiste en una cuestión que aparece en las explicaciones de todos los expertos: más que buscar un punto famoso, lo importante será conseguir un horizonte occidental lo más despejado posible. "Lo importante en este eclipse es tener el horizonte despejado", señala. El hecho de que A Coruña tenga el mar hacia el oeste "puede jugar a favor precisamente porque no hay montañas o edificios que oculten el Sol" cuando se encuentre relativamente bajo.

La costa, por tanto, no es una garantía. Pero sí puede ofrecer una perspectiva especialmente favorable. "Si se ve una buena puesta de Sol y ahí es buen sitio, porque no hay nada que impida una buena observación", explica.

Nolasco conoce también otros puntos del entorno coruñés y considera que Oleiros puede ser una alternativa interesante. Al final, la elección definitiva dependerá de algo que los aficionados seguirán con atención hasta el último momento: la meteorología.

Su interés por este eclipse responde también a su propia "rareza". "Los eclipses totales de Sol son fenómenos poco frecuentes en un mismo lugar y, además, muchas veces la franja de totalidad atraviesa zonas oceánicas o territorios de difícil acceso. Esta vez, en cambio, el fenómeno recorrerá parte de España y permitirá observarlo desde numerosos puntos del norte de la Península", explica el portugués.

Y hay otra particularidad. Será un eclipse de tarde. Eso hace que el paisaje tenga un papel mucho mayor que en otros eclipses observados con el Sol alto. "El fenómeno no ocurrirá aislado en el cielo, sino sobre un horizonte que, en A Coruña, será el Atlántico", asegura.

Del laboratorio al paseo marítimo

Enrique Viguera y Ana Grande pasarán el día pendientes del cielo. Begoña Vila llegará con su familia. Otros aficionados harán kilómetros con cámaras, trípodes y filtros solares para encontrar el mejor lugar posible. Todos parten de disciplinas y trayectorias diferentes, pero el eclipse los lleva a una misma conclusión: "A Coruña ofrece una combinación difícil de encontrar en otros lugares".

Porque detrás de los telescopios, las cámaras y los cálculos también hay recuerdos, familias, lugares queridos y ganas de volver a mirar el cielo desde un sitio que, para ellos, tiene algo que no se puede medir.

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