'Querido turista': la carta de un negocio de A Coruña en clave de humor como protesta ante visitantes incívicos
Restory, una librería especializada de segunda mano en la calle Marqués de Pontejos de A Coruña, lanza un mensaje en redes para concienciar sobre el turismo de masas y pedir que se valore la cultura y comercio local

Pavel Milev, cofundador de la librería Restory de A Coruña. / Carlos Pardellas
Restory es una de las librerías más pintorescas de A Coruña. Con una propuesta única y una cuidada identidad visual, el local no escapa a la mirada de aquellos visitantes más interesados en una foto que en un libro. "No estamos hablando del turismo en general, estamos hablando del turismo de masas, del turismo que no respeta los negocios locales o que se apodera de los espacios públicos, desplazando los locales", aclara Pavel Milev, al frente del negocio con Patricia Acinas.
Ante el aumento de comportamientos "incívicos", Milev y Acinas compartieron en su Instagram una publicación a modo de carta, titulada Dear Tourist —querido turista—. En clave humorística, critican que este tipo de viajero haga fotos en las que salen ellos —y sus dos perras, Bruna y Chelito, la otra mitad de Restory— sin su consentimiento y que entren a la librería con comida y bebida "mientras intentan sacar 37 fotos al mismo tiempo". En definitiva, que Restory es "un lugar real, con gente real y animales reales" que anima a descubrir —y respetar— la cultura local. "Es en tono irónico, para que se den cuenta de que aquí también trabaja gente", indica Milev.
En la publicación anunciaron que cobrarían 1 euro por foto. "No es así, simplemente es para sacarle los colores. Eso sí, ahora que hemos puesto el cartel de 1 euro por foto, lo que hacen es sacarle la foto al cartel", dice, riendo.
"¿Que un espacio es bonito? Respétalo"
Restory, que Milev describe como "proyecto cultural", es una librería especializada en ediciones descatalogadas, libros de arte, cultura visual y pensamiento crítico, desde donde Milev y Acinas buscan "ejemplares que no circulen en el mercado" para "preservarlos y hacerlos valer". "No somos una librería al uso, no vendemos grandes novedades de editoriales comerciales, sino que buscamos ese nicho que pone en valor la cultura visual", describe.
Con origen en el barrio barcelonés de Sant Antoni en 2020, Pavel Milev y Patricia Acinas, socios en lo laboral y lo personal, decidieron trasladar su proyecto a A Coruña en mayo de 2025. "Patricia es de Galicia, entonces era un movimiento natural", relata Milev. Además de la "morriña", otro de los motivos detrás de este traslado fue la "enorme gentrificación" de Sant Antoni. "En el barrio no quedaban vecinos, es un decorado", dice.
Tras vivir situaciones relacionadas con el turismo "no controlado" en su local de Barcelona, — les entraba "gente en bañador, bebiendo cerveza o haciéndose selfies"—, en A Coruña están viendo "el mismo patrón". "Suena mal decirlo, pero nosotros venimos del futuro. Nosotros ya hemos vivido esto", afirma el librero.
Esta realidad de "turismo incívico" en donde "no se respeta la actividad diaria" local, "está empezando a crear un conflicto" que no afecta solo a su negocio. La diferencia entre alguien que entra a Restory a sacar una foto y alguien que lo convierte en un escenario para generar contenido es, para Milev, "la educación". "Es pedir permiso, con eso basta. ¿Que un espacio es bonito? Respétalo. Yo soy el primero que te dejo hacer fotos en mi local encantado, pero con este turismo agresivo lo que estamos viendo es falta de respeto", asegura.
"La cara B"
El compendio de estas actitudes son "la cara B". "Cuando hablamos de turismo hablamos de números, pero la falta de sostenibilidad conlleva este impacto negativo, que forma parte del proceso de gentrificación de las ciudades", comenta Milev.
En su local de Barcelona decidieron poner paneles con una serie de normas: "Teníamos carteles por todos lados, de hecho teníamos la pegatina de prohibido hacer fotos, porque ya era parte del día a día", dice. Como han visto que en A Coruña "hay indicios de que se repite la misma dinámica", compartieron la publicación en redes como "toque de aviso a navegantes".
La acogida del contenido ha sido "muy buena". "El post lo ha petado, nos está escribiendo todo el mundo", asegura el librero, quien nunca dudó de que se fuera a malinterpretar su mensaje como una mera simplificación de turismofobia. "Hemos puesto claramente de qué tipo de turismo hablamos, precisamente por eso está en inglés: es el incívico, el de masas, el que pasa muy poco tiempo en la ciudad y tiene que llevarse un recuerdo, da igual si es una postal, una foto tuya o de tu negocio", especifica.
Sí ha surgido algún comentario negativo. "Hay gente diciendo que es porque tenemos el nombre en inglés, cuando realmente lo pusimos en ese idioma por ser inclusivos, porque se entiende por todo el mundo. Dentro tenemos una sección de literatura en gallego, en catalán, toda la rotulación está en español...", explica Milev. En líneas generales, sin embargo, "todo el mundo ha entendido el concepto y el grito a la perfección".
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